Que Android está siendo un éxito arrollador es algo innegable. Es cierto que tiene sus problemas (fragmentación, descontrol en el Android Market, no actualizaciones por parte de algunos fabricantes, etc…), pero el consumidor está apostando mayoritariamente por este sistema en sus smartphones y Google trabaja continuamente para mejorarlo. Que Apple siempre ha visto a Android [...]
Que
Android está siendo un éxito arrollador es algo innegable. Es cierto que tiene sus problemas (
fragmentación, descontrol en el
Android Market, no actualizaciones por parte de algunos fabricantes, etc…), pero el consumidor está apostando mayoritariamente por este sistema en sus
smartphones y
Google trabaja continuamente para mejorarlo.
Que Apple siempre ha visto a Android como un intruso en su territorio es algo que se sospechaba y que se vio confirmado cuando Android comenzó a despegar y a superar a sus rivales. En los últimos meses Apple ha pasado a la acción para atacar a Android con el siempre espinoso tema de las patentes como arma.
No es algo nuevo, cuando algo tiene éxito en un área, aquel que dominaba en ese área con aires de monopolio ve al nuevo competidor como alguien a derribar. Y esto, en el país en el que se puede patentar cualquier cosa y donde puedes encontrar abogados hasta debajo de las piedras, es un peligroso caldo de cultivo.
Los frentes abiertos por
Apple son varios. Por un lado está la disputa legal por el uso del término “
App Store” que mantiene la compañía de Cupertino con
Amazon (y
ahora también con GetJar). Un tema que, a pesar de lo que podría parecer por
la sentencia, está lejos de solucionarse pues dudo que la compañía de la manzana mordida vaya a cruzarse de brazos sin apelar.
Por otro lado está la
guerra total que mantiene Apple con Samsung,
a la que acusa de no innovar y limitarse a plagiar varios elementos del iPhone y el iPad en la línea de productos Galaxy (tanto
smartphones como
tablets). Personalmente, como poseedor de un
Galaxy S, me parece una denuncia absurda pues no creo que se parezca en nada al iPhone salvo en algunos elementos de la interfaz TouchWiz. Pero, como he mencionado, no es algo tan fácil pues el texto de las patentes implicadas es tan genérico que podría suceder cualquier cosa.
Samsung, como era de esperar, no se iba a quedar quieta, y contraatacó con otra batería de denuncias por infracción de patentes. Además, solicitó
que se impidiera importar el iPhone y el iPad a Estado Unidos. Y en
Apple, que en esto de batallas legales saben mucho, movieron nuevamente ficha hace poco con la misma moneda: pidieron que se impidiera la importación de productos de
Samsung a Estados Unidos.
La pescadilla que se muerde la cola, o el cuento de nunca a acabar. Nuevamente nos encontramos ante un movimiento que al espectador neutral le podría parecer algo absurdo, pero que con la Ley en la mano es algo casi lógico. De dar la razón el juzgado a Apple, permitiendo importar productos de Samsung, se estaría realizando un gran daño a la compañía de Steve Jobs. Y lo mismo sucede en el caso contrario.
Apple mantiene una disputa similar con HTC que viene desde hace aún más tiempo. Ahora, con un juicio por supuesta infracción de patentes de por medio,
Apple pide también que se deje de importar productos de HTC a Estados Unidos mientras no se resuelva la disputa legal que mantienen, con el mismo argumento que en el caso de
Samsung.
No sé quién tiene razón y quién no. Ya he mencionado que algunas de estas denuncias me parecen particularmente absurdas, pero también veo lógico que Apple quiera proteger sus patentes y su propiedad intelectual. En manos de la justicia estadounidense está resolver este asunto que podría afectar de forma importante a la evolución de Android.
Co-fundador de Andro4all, muy interesado en todo tipo de gadgets, nuevas tecnologías y redes sociales. Amante de las tecnologías Google y de Android. Además soy deportista y bastante cinéfilo. Podéis seguirme en Twitter o en About.me
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