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7 mitos sobre la batería de tu teléfono en los que probablemente crees

Adrián Fariñas

El de la batería es uno de los temas más recurridos en el mundo de la telefonía móvil. Llevamos ya años exigiendo teléfonos con más autonomía, pero a la vez, también queremos que sean mejores en todo lo demás. Y también llevamos años escuchando todo tipo de teorías sobre la batería.

Teorías que en muchos casos se convierten en mitos, ya que tienen poco de real, pero mucha gente se ha encargado de convencernos de lo contrario. Hoy nos hemos puesto el mono de trabajo para desmentir siete mitos sobre la batería, que probablemente muchos de vosotros os creéis a pies juntillas. ¡Vamos allá!

Dejar tu móvil cargando toda la noche es malo

Existe la creencia de que si dejas el teléfono conectado a la corriente después de que su batería haya alcanzado el 100% de carga, la capacidad de la misma se reduce, y con lo cual, la autonomía del terminal irá a menos. Pues no, esto no es así, a no ser que de por algún motivo la batería alcance unas temperaturas perjudiciales. Si está defectuosa, si tienes una carcasa que impide disipar el calor con normalidad, o si cargas el teléfono dentro de un horno encendido, cosa que supongo que ninguna persona que le tenga aprecio haría.

Y si fuera el caso, la batería probablemente empezaría a sufrir problemas mucho antes de que estuviera cargada al máximo de su capacidad. Sea como sea, los smartphones hoy en día son lo suficientemente “smarts” como para hacer una gestión correcta de la energía. Por tanto, mito desmentido.

Debes dejar que se descargue completamente para cargarla

El segundo mito guarda una íntima relación con el primero. Son muchos los usuarios que creen que es necesario dejar que se descargue por completo la batería antes de volver a cargarla, o de lo contrario, irá perdiendo capacidad a medida que no lo hacemos. Y si bien este pensamiento podía tener sentido con las baterías antiguas de níquel y el famoso efecto memoria, con las actuales de iones de litio el problema no existe.

Cargues cuando cargues tu batería, ya sea cuando le quede un 20%, ya sea cuando le quede un 80%, nunca se “olvidará” de cuál es su máxima capacidad. Sí que es verdad que con el paso del tiempo van perdiendo capacidad (todo se gasta en esta vida), pero se dice que incluso después de unos cuantos años, estas baterías son retener más del 80% de su capacidad, lo cual no está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que muchísimos usuarios cambian de teléfono cada pocos años, y algunos cada pocos meses.

La carga rápida perjudica la vida de las baterías

He estado utilizando la carga rápida durante los dos últimos años, y no he notado que la batería dure menos, o que tenga algún problema. Por tanto, puedo decir que la carga rápida no afecta a la vida de la batería de forma negativa, al menos no más que la carga normal. Es cierto que mientras usamos la carga rápida, la temperatura de la batería es por lo general superior a si la cargamos sin esta tecnología, pero ello no significa que sea algo malo que vaya a estropearla en poco tiempo.

Quizás, si comparamos a más años, por ejemplo cinco, sí que se note algún efecto de la carga rápida pero, ¿cuánta gente tiene no cambia su smartphone en cinco años? Además, es muy probable que en ese tiempo fallen otras muchas cosas antes que la batería.

Siempre debes usar el cargador oficial del teléfono

Hay cargadores de tercera marcas que son perfectamente válidos para tu teléfono, siempre y cuando hayan pasado los controles de calidad necesarios. Es más, incluso hay cargadores que son mejores que los que ofrecen los propios fabricantes, y es que no esperes que estos te vayan a dar los mejores cargadores posibles. Te darán uno básico compatible con tu teléfono, y eso si te lo dan, porque incluso hay compañías que ni siquiera lo incluyen.

Eso sí, siempre debes fijarte en que compras cargadores de marcas con buena reputación, y tampoco está de más echar un vistazo al voltaje y los amperios de los mismos, para cerciorarnos de que estamos comprando lo que necesitamos. Si tu teléfono tiene USB tipo C, hay que tener especial cuidado con el cable que elijas, y es que algunos podrían cargarse tu teléfono.

Te recomendamos: Estos son los cables USB tipo C que SÍ puedes usar con tu teléfono

Cerrar las apps constantemente ahorra batería, y los task killers

A estas alturas, seguramente ya no habrá demasiados usuarios incrédulos respecto a este asunto, pero todavía quedan algunos. No, cerrar constantemente las aplicaciones no hará que te dure más la batería, y es más, puede llegar a propiciar justo lo contrario, que dure menos. Porque si lo que estamos cerrando son aplicaciones que tarde o temprano van a volver abrirse porque así están programadas, esas apps tendrán que volver a consumir los recursos (entre ellos, batería) para hacerlo.

Esto nos lleva a hablar de las típicas aplicaciones task killer. Quizás hace unos años tenían sentido, porque Android no era capaz de manejar de forma tan solvente los recursos para las aplicaciones, unos recursos que, dicho sea de paso, eran mucho más escasos. Pero hoy en día, con un software bastante más maduro, e incluso con modos inteligentes dedicados en exclusiva a la administración de energía, han dejado de tener sentido, e igual que cerrar las apps constantemente de forma manual, también pueden ser perjudiciales para la autonomía.

Dicho esto, también hay que tener en cuenta que hay aplicaciones que no están lo suficientemente bien optimizadas, y por tanto pueden estar consumiendo una cantidad de energía fuera de lo normal, debido a algún bug u otro error. En este caso, lo que debemos hacer es irnos a los ajustes de las aplicaciones y forzar su cierre, o desinstalarla directamente.

Desactivar Wi-Fi, Bluetooth y la localización mejoran mucho la autonomía

Otro equivocación es creer que la conectividad afecta mucho a la autonomía de nuestro teléfono. Es verdad que poner el teléfono en modo avión sí que tiene un impacto importante a mejor, pero no exactamente por el hecho de que se desactivan conexiones como el Wi-Fi o el Bluetooth, sino más bien porque el teléfono no tiene que estar continuamente buscando la mejor red móvil para conectarse. Esto cobra más importancia si cabe en lugares donde la cobertura es un bien escaso y el teléfono recibe una señal muy débil.

Las conexiones inalámbricas solían drenar bastante las baterías, pero hoy en día gracias a los avances tecnológicos, se ha conseguido que consuman realmente poco, y lo mismo ocurre con los servicios de localización. No te preocupes demasiado por las conexiones que tienes abiertas o los servicios que tienes activados, ya que lo que realmente drena tu batería son otros elementos, como la pantalla, evidentemente.

Desactivando muchas cosas seguramente notaremos algo más de autonomía pero, ¿merece la pena estar continuamente pendiente de lo que tenemos activado o no, por unos pocos minutos más? ¡Para eso cómprate un teléfono de los de antes!

Usando 4G gastamos más batería

Esto es un mito a medias, ya que influyen muchos factores y sobre todo, la calidad de la cobertura. El 4G comparado en igualdad de condiciones con el 3G, consume más batería, según los estudios llevados a cabo por la universidad de Colorado. Sin embargo, si el 4G es mucho más rápido que el 3G, y esto nos permitirá descargar datos en menos tiempo, lo cual podría llevar a consumir menos batería porque el proceso de descarga finaliza antes y los recursos que se emplean para ello dejan de usarse antes.

Por ejemplo, si queremos ver una película en streaming, por 4G se cargarán mucho antes (o debería si tenemos buena cobertura), y probablemente ni veremos el dichoso letrero de “buffering”, que vía 3G es más probable que aparezca. Por tanto, como por 4G la carga será mucho más rápida, podremos estar antes disfrutando de la película, y el proceso de descarga estará menos tiempo consumiendo energía.

Sea como sea, en este caso hay comentarios de todo tipo. Hay gente que dice que el 4G le gasta mucha más batería, otros dicen que incluso han notado una mejor autonomía que con 3G, y otros, como es mi caso, que no notamos la diferencia. Eso sí, hay que tener en cuenta la cobertura en cada caso. Lógicamente, cuanto mejor sea la señal que llega a nuestro teléfono, menos batería gastará al conectarse.

Y tú, ¿qué opinas sobre estos mitos?