Mi historia con Android (V)

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Es mi turno en este recorrido por cómo hasido y es nuestra historia con Android,ese robot que hace unos años comenzó a despertar la curiosidad en mí y que adía de hoy es algo en lo que invierto buenaparte de mi tiempo. Soy prácticamente un novato como colaborador en estemagnífico grupo de gente que conforma Andro4all pero no es así en lo que aAndroid se refiere, de manera que voy a intentar describiros sin extenderme demasiado (lo intentaré)cómo llegué a este cada vez mayor, “universo verde”.

Todo comenzó hace cosa de tres o cuatroaños, una tarde cualquiera en mi piso de estudiantes, en mi escritoriodesgranando alguna de las asignaturas que por ese entonces me complicaban laexistencia. Recuerdo cómo uno de mis compañeros de piso y también amigo mellamaba para enseñarme algo que había encontrado, se trataba de un sistema operativo para móviles que seestaba desarrollando y tenía algo que ver con Google. En ese momento meinteresó la noticia, pero no trascendió más allá de la curiosidad que generabaen mí todo lo relacionado con “aparatitos nuevos” y móviles.


Yo por ese entonces poseía un flamante y recién adquirido Nokia N95,tras del cual estuve muuuucho tiempo, incluso antes de que llegara a España. Loconseguí a cero euros con un contrato de empresa, lo que hacía que misatisfacción fuera todavía mayor. Aún conservo las primeras fotografías quehice con su formidable cámara… Ese terminal supuso para mí una nueva forma de ver los móviles, instalando todaslas aplicaciones que podía y exprimiendo al máximo todas sus posibilidades.


Pasaba el tiempo y mi compañero no parabade comentarme a diario alguna aplicación nueva que habían desarrollado para el cada vez más famoso Android,aplicaciones de lo más inverosímiles y variopintas, lo que hacía que poco apoco me interesara más por manipular y juguetear con ese nuevo sistema. Notardé mucho en descubrir por la red loque parecía ser el primer terminal con Android, el HTC Dream, el cual meparecía fantástico ya que me pasaba horas y horas buscando información a cercade él y viendo vídeos de gente fuera de España usándolo. Intenté hacerme con élpero mi operadora en esos momentos era incapaz de ofrecérmelo vía empresa, asíque seguí buscando porque quería unterminal con Android a toda costa. Y lo conseguí, me hice con un HTC Tattoo también a cero euros y contarifa de datos (aunque en ese momento estaba tan cegado por el deseo que nofui consciente del abusivo contrato de dos años que firmé), sabía que no era elmejor terminal en ese momento pero me dio igual, yo quería unAndroid. Había tenido la oportunidad de trastear con un HTC Magic que otro de mis compañeros adquirió enInglaterra (para nuestra envidia), después de que fuéramos nosotros los que leintrodujimos en Android, terminal que me encantó en un principio por suaspecto, pantalla, etc… Pero cuyo hardware quedó obsoleto más pronto de lo esperado (¿a alguien le suenaesto?), como pude comprobar más adelante.


Sinceramente, estaba encantado con la Tattoo y con la interfaz Sense, aunque he de decirque cuando la adquirí ni siquiera distinguía entre Android, Sense, Donut(versión con la que venía), etc… Le saqué más partido del que nunca hubieraimaginado, instalaba todo tipo de aplicaciones y presumía de móvil a donde quieraque iba, haciendo demostraciones de todo lo que podía hacer con él. Mesorprendí todavía más cuando le instalé un ROM CyanogenMod con Gingerbread y descubrí lo bien que podía ir ese terminal.Entre tanto mi padre y mi hermano, acosejados por mí, se hicieron con dostodopoderosos Samsung Galaxy S (para mi envidia de nuevo).


Yo estaba decidido a renovar mi móvil, nosoportaba lo incómodo que me resultabaescribir en esa pequeña pantalla resistiva. Así que buscando y buscandofijé mi siguiente objetivo, el HTCDesire Z. Me encantaba, era como una “versión súper mejorada” demi antes deseado Dream. No puedo contar las veces que habré visto la fantástica videoreview que este blog hizo de ese terminal… No disponía de los alrededor de 500€ que valía librey mi operadora no lo tenía, así que la cosa pintaba mal.

Un año y unos meses después de adquirir laTattoo y ya decidido a ir a por el Desire Z, me encontré en el lugar dondetrabajaba (os lo juro, aunque parezca mentira) un HTC Desire tirado en el suelo. No me lo podía creer. La dejé enobjetos perdidos unas semanas y al ver que nadie respondía por él decidí quedármelo (a día de hoy siguensin preguntar por él). Trasteando un poco conseguí liberarlo gratis y empecé ausarlo. La diferencia de calidad era abismal, pasé de una gama baja a unterminal que literalmente”vuela”. Sin duda es el más rápido que había probado, más inclusoque los Galaxy S de mi hermano y mi padre. Le instalé una ROM con Sense que adía de hoy sigue funcionandofantásticamente bien. Mucho mejor que la original y que solucionaba el granproblema de la escasísima memoriainterna disponible, “tomando” parte de la tarjeta SD comoalmacenamiento interno. Aunque para mí no era suficiente, seguía queriendo unteclado físico que no me hiciera tener que borrarcasi cada vez que escribía algo, tenía decidido que quería un Desire Z apesar de suponer un paso atrás en hardware.


Finalmente me hice con él y es el terminalque uso actualmente. Es justo lo que buscaba. Lo mantengo de serie con Android 2.3.3, Sense2.1, sin ningún tipo de task killers (algo sorprendente en mí) y he de decirque va de auténtico lujo. Con él mequedaré hasta que mi cabeza cambie de parecer o hasta que HTC me sorprenda conun Desire Z 2.0 o algo que se le parezca, lo que llegue primero.


Hasta aquí mi pequeña “Historia conAndroid”. Siento no haber cumplido en lo referente a no extenderme pero enesto, como en Android, me ha pasado eso de empezar poco a poco y luego no saberparar. Espero que os haya gustado y os animo como siempre a participar connosotros. Así que…

¿Cuáles tu historia con Android?


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Comentarios (10)

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  • Anonymous dice:

    De nada por dejarte usar mi magic 😉

  • Joserra dice:

    Por favor,alguien me podria decir si terminales como el galaxy S2,si no tienes activada una tarifa de datos,se conectan solos a internet para actualizar la hora,etc,y luego te cobran dinero por ello?(las operadoras). Gracias de antemano.

  • Anonymous dice:

    Joserra comprar un galaxy s2 y no tener tarifa de datos es como tener un ferrari y no tener dinero para la gasolina…son terminales que necesitan los datos para funcionar. Es absurdo no tener tarifa de datos.

  • Joserra dice:

    Gracias por responderme Anónimo,pero me refiero a terminales deb gama media-alta como el xperia neo,el desire s,el nexus s…si no tienes tarifa de datos,se conectan solos a internet para actualizar la hora,etc,y te cobran por ello?Gracias de antemano.

  • Echedey Alemán Sanginés dice:

    Joserra, en principio no se deben conectar si no tienes activada la sincronización de datos y/o el 3G, pero por mi experiencia personal y la de gente cercana te diré que casi seguro en algún momento el terminal acceda a internet tanto por descuido tuyo como por error. Mi consejo si no quieres tener sorpresas en la factura (y esto vale para todo el mundo), es que deshabilitéis la cobertura 3G y dejéis disponible sólo la red 2G. Esto para quien no sepa se hace en Ajustes/Conexiones y redes/Redes móviles/Modo de red/2g >> En lugar de 2G/2G automático. Saludos!

  • Joserra dice:

    Muchisimas gracias Echedey,pero si lo desconectas, podras conectarte mediante wifi a internet?

  • […] primer smartphone lo obtuve vía Movistar, que como ya os comenté en “Mi historia con Android”, se trataba del HTC Tattoo. Tenía una tarifa de internet móvil de 100Mb + correo por 10€ al mes […]

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