Mis primeras horas con el Galaxy Nexus

Última actualización el 28/12/2013 a las 23:01


Mi familia nunca ha sido de celebrar el día de Reyes. Papá Noel nos proporcionaba el tiempo suficiente para disfrutar de los regalos antes de volver a la tediosa rutina. Sin embargo este año, me he rencontrado con los tres magos. Me llamareis interesado, y, efectivamente, lo soy hasta las cejas. Melchor, Gaspar y Baltasar han dejado debajo de mi arbolito una bonita caja rectangular en la que se puede leer: Samsung Galaxy Nexus. 

En este artículo voy a intentar transmitiros lo que son las primeras horas con un Galaxy Nexus. Las sensaciones, los cambios, las desilusiones (si es que las hubiera), todo lo que pueda servir para que os hagáis una idea de lo que significa tenerlo en las manos. 

Aspecto Físico 

Nada más sacarlo de la caja me vinieron a la cabeza una serie de cosas que había escuchado por ahí: “Que si el Samsung Galaxy S2 es grande, el Nexus debe ser un mostrenco inmanejable”. Ni mucho menos. La primera impresión al tacto es la de un teléfono cómodo, con un tamaño adecuado y perfectamente útil para todas aquellas situaciones de nuestro día a día. Además, el diseño sorprende por lo acertado de su acabado. La sensación es de calidad. Ni que decir tiene que es algo que no sólo aprecias tú, sino que la cantidad de personas que se han quedado mirándolo o me han preguntado qué teléfono era ese, no hacen sino confirmar lo que os digo.






Es algo más pesado que un S2 y eso, a mi modo de ver, le hace que parezca con más empaque, con más calidad. Esto por supuesto sólo son sensaciones, no me consta cuál de ellos tiene más calidad en sus acabados. Ocurre lo mismo con el diseño, más redondeado y trabajado. Da la impresión de modernidad, de algo realmente nuevo. 

Software 

La cosa sigue igual al activar la pantalla. Lo que más me ha gustado sin duda de las primeras horas de uso es la estética general. Es algo que nunca me ha gustado en Android. Siempre me ha parecido más bonita, o más trabajada, la aplicación del calendario de iOS por ejemplo. Sin embargo con Ice Cream la cosa cambia. Me parece que ha dado el salto de calidad estética necesario para no quedarse atrás. Me encanta el diseño de las nuevas aplicaciones de calendario, de contactos, de gmail, de Google Music, el dialer, navegador… Es todo mucho más bonito, más moderno. Sin duda la interfaz Holo me parece un gran acierto. 



Hardware 

Cuando pasas las primeras horas con un Galaxy Nexus hay una sola palabra que te ronda por la cabeza constantemente: “VUELA”. Es realmente impresionante la velocidad del teléfono en todas las tareas que se le piden. Desde navegar por una web hasta localizar nuestra posición mediante GPS. Parece que el procesador va realmente sobrado en todo. Seguro que tiene mucha culpa de ello ICS. 











Cámara 

No todo van a ser palabras bonitas para el Nexus. La cámara me produce sensaciones encontradas. Ya os digo que apenas la he usado. No por falta de ganas, si no más bien de tiempo. Pero lo poco que he podido ver me ha dejado algo frío. Por un lado el software me parece realmente bueno. Es rapidísima y además se puede navegar por las diferentes opciones de manera fácil y cómoda. Sin embargo, la calidad de las cuatro fotos que he hecho es regular tirando a mala. Muchas de ellas salían borrosas. Además, las pocas que lancé con la cámara delantera parecían mejores, cosa que por supuesto no entiendo en absoluto. Tengo ganas de usarla a fondo y poder exprimir todas sus posibilidades. Os contaré si consigo fotos que realmente merezcan la pena. 

Batería 

Oh! Dulce sorpresa! Tengo que confesar que tenía un miedo terrible a este apartado. Las pruebas que salieron a la luz hace unos días daban al Galaxy Nexus como perdedor absoluto en casi todas las comparativas. Mi pareja tiene un Galaxy S2 y he sufrido en directo cómo el teléfono llegaba tiritando al final del día. Pensé que el Nexus sería todavía peor. NO! Me produce una alegría inmensa poder deciros que, por lo menos mi teléfono, aguanta como un campeón. Sólo son las primeras horas pero, me parece que gestiona la batería de una forma muy inteligente. 





Me explico. Cuando algo más arriba os decía que el teléfono VUELA no estaba mintiendo. Cada cosa que haces es realmente rápida, casi instantánea. Lógicamente esa velocidad consume recursos. Si he notado que navegando con WiFi por la web, la velocidad en cargar páginas y vídeos hace que la batería baje sin descanso. Sin embargo, cuando dejas el terminal en reposo es como si apagaras la luz. Es decir, no gasta nada, literalmente. ¿En qué se traduce esto? Muy fácil. A lo largo de un día normal de nuestras vidas, es muy posible que nos informemos de las noticias mientras desayunamos, veamos algún vídeo que compartió un amigo en Twitter, o realicemos alguna llamada. Después el teléfono se desliza en nuestro bolsillo hasta que llegamos a nuestro lugar de trabajo. Una vez allí, únicamente cogeremos el móvil para tomarnos un respiro rápido y seguir con nuestra labor. Muy probablemente lleguemos a la hora de comer con un 80% de la batería. Cantidad más que suficiente para poder disfrutar del móvil toda la tarde, que es cuando realmente queremos sacarle el partido que tiene. 

Como me estoy enrrollando mucho, os voy a poner el clásico: Continuará… Pretendo escribir otro artículo con la experiencia más a fondo del terminal. Cuando haya transcurrido un tiempo razonable para poder exprimir el Nexus al máximo.

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