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Cuando vemos algunos de los precios de los diferentes dispositivos del mercado nos sorprendemos mucho viendo las divergencias de precios entre unos y otros cuando parecen que tienen unos elementos de hardware similares. En este caso no vamos a hablar de diferencias entre terminales parecidos, sino que vamos a hablar de los precios, que supone Forbes, de los dispositivos del último buque insignia de Samsung, el esperado Samsung Galaxy S 4.

Samsung Galaxy S 4, precio de los componentes

Un terminal que ronda los 700 euros en su versión libre, o eso hacen indicar las últimas noticias vistas, podría costar tres veces menos en su proceso de fabricación. Según la consultora IHS, el coste de los componentes de hardware que utiliza Samsung para la fabricación de su nuevo tope de gama, es de 236 dólares, al cambio unos 190 euros. Un precio que no puede parecer muy algo pero que es unos 30 dólares mayor a su predecesor, el Samsung Galaxy S III.

Viendo el desglose de precios, el componente más caro es la pantalla, con un coste de unos 75 dólares –unos 60 euros–, más o menos 6 euros más que la pantalla de 4,8″ que incorporaba el Samsung Galaxy S III. El siguiente elemento más caro es el nuevo procesador Exynos 5 Octa que cuesta, según estimaciones de la consultora, unos 30 dólares por unidad –algo menos de 25 euros–. Un precio muy superior a los 12/15 euros que costaba el anterior Exynos 5 Quad-Core, pero más similar sería el precio del corazón de la otra versión del nuevo Samsung Galaxy S 4, la que incorpora el procesador Qualcomm Snapdragon 600 con LTE que tendría un coste cercano a los 20 dólares por unidad.

Otro de los elementos que más han visto su relación de precio en el coste final del producto, es el apartado de los sensores, las novedades y las mejoras han elevado su precio hasta los 16 dólares, un 25% más caros que en su predecesor.

Gran parte de estos componentes están fabricados por Samsung, como puede ser la pantalla, el procesador Exynos o los circuitos de energía. La consultora IHS estima que casi el 65% de los componentes son de fabricación propia, lo que vienen siendo unos 120 euros de los casi 190 euros que cuesta, lo que al final provoca que sea la propia empresa la que reciba ese mismo dinero.

Pagar unos 700 euros por un terminal que en sus componentes no llega a los 200 euros, parece excesivo pero a todo eso faltaría agregar, gastos de fabricación y montaje, implementación del software, así como la distribución para calcular el precio final del producto en el punto de venta. A todo esto a mayores habría que sumar una parte de los beneficios para pagar el desarrollo de los componentes de hardware, las innovaciones en software y el marketing que lleva asociado un producto de Samsung.

A mi a pesar de todo eso, me sigue pareciendo que es excesivo el precio de venta, viendo los márgenes de beneficio que podría tener aún sumando todos esos pequeños detalles en una dispositivo que se supone que venderá más de 50 millones de unidades, ¿tu qué crees?

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