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Hoy vengo con ganas de debatir con todos vosotros mis sensaciones sobre la situación en la que estos grandes de Android nos han dejado, principalmente tras la presentación de sus primeros espadas en lo que a gama premium se refiere. Y es que, estoy seguro de que muchos de vosotros al igual que yo estaréis ahora mismo en casa, en el trabajo, paseando al perro, recogiendo a los niños de sus actividades o incluso leyendo estas líneas pero pensando: ¿y ahora, qué móvil me compro? Pues a continuación os expresaré mis impresiones al respecto esperando dos cosas; la primera y más complicada, ayudaros a tenerlo un poco más claro y la segunda, que paséis un buen rato leyendo lo que tengo que contaros.

¿Qué terminal elegir?

¿Realmente necesito cambiar de móvil?

Este primer punto apunta directamente a vuestra conciencia, ya que posiblemente haya una parte de vosotros que no necesite lo más mínimo cambiar de terminal, así que si os encontráis en este grupo tenéis dos opciones; una es cerrar esta ventana ahora mismo y seguir con vuestra vida como si nada hubiera pasado y otra, reconocer que eso sería muy aburrido y continuar leyendo para alimentar un poco más nuestra vena consumista… Si por el contrario, el ciclo con vuestro viejo terminal ha llegado a su fin, por el motivo que sea y os habéis decidido por la gama más alta, he de deciros que con cualquiera de las posibilidades que disponemos obtendréis un resultado excelente, pero una vez más, así no nos divertimos así que pasemos a la “chicha” de este post, veamos por qué sí y por qué no comprarnos cada uno de los siguientes terminales.

HTC One, HTC en estado puro

Terminal taiwanés

Los que me conocéis sabéis que tengo debilidad por los taiwaneses, no obstante tengo ojos e intentaré ser lo más objetivo posible. El fabricante asiático necesita recuperar su sitio entre los grandes y volver a ser lo que fueron en el pasado, para ello están buscando la forma de reinventarse e innovar, implementando en sus dispositivos interesantes cambios con los que dar una vuelta de tuerca más al panorama Android y marcar la diferencia. Coincidiréis conmigo en que al menos, HTC está intentando crear algo diferente y le vaya bien o no, es digno de reconocer. ¡Veámoslo!

En el exterior

Nos encontramos con el terminal más grueso de los que nos ocupan, además, su batería es la menos favorecida (aunque lleva la menor pantalla), 2300 mAh frente a los 2330 del Sony Xperia Z y los magníficos 2600 del Samsung Galaxy S 4. Recordemos que no es extraíble. A favor, los acabados premium “made in HTC”, buena colocación de los altavoces con una gran calidad de sonido y una magnífica pantalla (para mí la mejor por tecnología y definición) aunque se apea en las 4,7 pulgadas, lo cual lo coloca como la peor relación tamaño del terminal – tamaño de la pantalla. Hay que decir con toda justicia que nos encontramos posiblemente con el terminal de acabados más premium de todo el panorama Android (con el permiso del Padfone que es canela fina también), bautizado por alguno de nosotros, cuyo nombre no revelaré para que no le linchéis, como el MacBook de los teléfonos. No podemos olvidarnos de la gran cámara que monta, que completa un paquete muy serio y de gran calidad el que nos ofrece este magnífico y potente terminal taiwanés.

En el interior

La capa de personalización es muy intrusiva, pero “vuela” literalmente gracias a una grandísima optimización y a un potente hardware que no defraudará a nadie. Además, la tecnología Beats Audio para mejorar la calidad de sonido o iniciativas como Blinkfeed (redes sociales y noticias) o HTC Zoe (fotografía) hacen que el paquete sea más atractivo. Y cómo no, siempre nos quedará Nova Launcher o similares para los amantes de Android nativo.

Samsung Galaxy S 4, el continuismo del éxito

Imagen oficial

No cabe duda de que estamos ante el rival a batir, la alargada sombra de los Samsung Galaxy se refuerza con este polémico Samsung Galaxy S 4. Y digo polémico porque todos sabemos ya que los coreanos han optado por una línea continuista en general, cosa que no es de extrañar amén de los anteriores éxitos, aunque se esperaba algo más de innovación. No obstante, nos encontramos ante un digno tope de gama, veamos por qué.

En el exterior

Nos encontramos como todos sabéis ya con un diseño continuista, pero he de decir que al margen de que pueda gustar más o menos, lo que ha conseguido Samsung es digno de alabar: ha metido una pantalla de cinco pulgadas en un terminal más pequeño y ligero que su antecesor, el Samsung Galaxy S III, haciendo una especie de Note II compacto con unos bordes muy comedidos. Y me vais a perdonar, pero aumentar la pantalla y reducir el terminal, aunque solo sea por escasos milímetros y gramos, merece un olé. Además de esto, continuamos con la posibilidad de extraer la batería, que por cierto es de sendos 2600 mAh, ahí es nada. El tirón de orejas se lo lleva el plástico, que si bien consigue reducir la cifra cuando lo enfrentamos a la balanza, puede resultarnos (a algunos sí y a otros no) demasiado mediocre para el precio del que hablamos con este dispositivo, prácticamente 700 euros.

Vistas delante y detrás

En el interior

En este apartado continuamos con una capa de personalización ya famosa como es Touchwiz, con mejoras introducidas como el scroll del contenido siguiendo la vista, el Smart Pause que pausa los vídeos cuando no miras y reanuda la reproducción cuando devuelves la vista a la pantalla, etc. Nada realmente revolucionario pero los coreanos continúan evolucionando su capa de personalización, con opciones que desde mi punto de vista muy poco usarán finalmente. No es tanto así con algunas aplicaciones propias que incluyen, muy interesantes como Paper Artist, que permite realizar imágenes realmente atractivas. Por otra parte sobra decir que el hardware de este dispositivo es de lo mejor que hay en el mercado en este momento.

Sony Xperia Z, equilibrio blindado

Sony Xperia Z imagen frontal

Toca el turno a un terminal que te enamora a primera vista, su gran diseño y su aspecto de cristal Dragontrail de alta resistencia proporcionan un look premium total, combinado con un apartado multimedia muy potente hacen de este terminal uno de los más equilibrados y apetecibles del mercado. Además, su precio con respecto a la competencia le beneficia. Veamos por qué el Sony Xperia Z puede ser tu terminal.

En el exterior

No cabe duda de que este dispositivo es muy llamativo, por sus líneas cuadradas cada vez más de moda, por su aspecto cristalizado, por su botonera en pantalla dejando todo el frontal homogéneo y uniforme y por sus comedidas dimensiones, en concreto la delgadez que iguala con el Samsung Galaxy S 4, tan solo 7,9 mm. Todo ello aderezado con una característica muy poco usada pero tremendamente valorada, al menos en mi caso y creo que en el tuyo también, que es su gran resistencia a golpes, polvo y salpicaduras pudiendo ser sumergido incluso durante media hora a un metro de profundidad. Esto quiere decir que te puedes olvidar de las fundas y los protectores, que al final solo ocultan y engordan los terminales.

En el interior

Es cierto que en este aspecto nos encontramos con el procesador más discreto de los tres, ya que se encuentra una generación por detrás del resto, aunque una vez más a título personal he de decir que para la mayoría de nosotros será más que suficiente para mover con soltura este resistente terminal. En cuanto a Timescape, que es la interfaz de este Sony Xperia Z, cabe destacar el apartado multimedia una vez más, ya que han implementado unas características en la interfaz de galería y cámara dignas de un post totalmente dedicado. Es la capa de personalización menos intrusiva de las tres en cuestión, aunque no me parece especialmente atractiva.

Muy bonito pero, ¿cuál me compro?

Llegados a este punto tenemos ya algo de información para decidir con cuál nos quedamos pero, amigos míos, ¡no tengo ni repajolera idea! La verdad es que nos encontramos ante tres armas de destrucción masiva, tres tanques de combate, tres auténticas fábricas de buenas sensaciones… Para los que estéis pensando que qué pasa con otros como LG, he de deciros que me he centrado en lo que creo que es el podio actual de terminales Android, ya que a pesar de que el LG Optimus G es un grandísimo dispositivo, tengo la sensación de que le falta un pasito para estar al nivel de estos “pata negra”.

En cuestión de precios, en principio nos movemos entre los 550 € del HTC, los 669 € del Xperia Z y 699 € para el nuevo Galaxy, así que quizás podáis echar mano de este dato para inclinar la balanza. Lamento no poder decantarme claramente por ningún terminal para ayudaros un poco más, ya que veo cosas positivas y negativas a partes iguales en cada uno, aunque si me tengo que mojar os diré que me encantaría hacerme con un HTC One y no acordarme de la ligereza del S 4 o de la resistencia del Z… Solo puedo decir que muy pronto tendréis en vuestras pantallas los correspondientes vídeo-análisis realizados por Carlos y Jaume, donde quedarán al descubierto todas las virtudes y deficiencias de estos tres titanes de bolsillo.

Pero aquí no acaba la cosa, ha llegado la hora de que nos cuentes cómo lo ves, ¿qué te parece cada uno de estos tres teléfonos? ¿Crees que el post se ajusta a cada uno? ¿Dispones ya de alguno de ellos? No lo dudes y lánzate a los comentarios.

[Aclaración] El precio del HTC One está sujeto a variaciones, la cifra que cita el artículo es orientativa, según versiones y a falta de confirmación.

Temas relacionados: Samsung Galaxy, Sony Xperia

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