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Uno de los aspectos que han aportado al día a día los teléfonos móviles catalogados como smartphones es que al ser cada vez más potentes, permiten la ejecución de juegos los cuales cada vez tienen un mayor grado de complejidad. Estos por otra parte se han visto favorecidos por el ascensión imparable de las tiendas de aplicaciones, siendo el tipo de aplicación que más beneficio genera y más tráfico de datos consume durante la descarga.

Free-to-play

Hasta ahora uno de los motivos que habían hecho que los juegos para las plataformas móviles triunfasen, sobre por ejemplo los clásicos de las consolas portátiles era el precio de lanzamiento, con rangos muy bajos, si bien alguno se salía de esa media. Así por cantidades que giraban en torno a 1 o 2 euros podíamos disfrutar de buenos juegos, tanto que algunos han dado el salto a las consolas portátiles.

Pero sin embargo el jugar gratis parece ser que es algo que no ha terminado de satisfacer a las desarrolladoras, sobre todo con el juego on line, que ahora comienzan a apuntarse al carro del juego Free-to-Play, en el cual descargamos el juego totalmente gratis pero será durante su desarrollo cuando de forma “voluntaria” deberemos realizar algunos pagos.

¿Que es el juego Free-to-Play_?

En unos inicios este sistema surge para luchar contra la piratería. Frente a los juegos Pay-to-Play en los que se ha de realizar un pago antes de jugar (comprarlos por ejemplo), en los juegos Free to Play suelen darle ventajas a los usuarios que realizan ingresos, rigiéndose estos por el modelo freemium el cual es un modelo de negocios que funciona ofreciendo servicios básicos gratuitos, mientras se cobra por otros más avanzados o especiales . Así mientras en los juegos Pay-to-Play todos juegan en igualdad de condiciones, esto no suele darse en los juegos Free-to-Play, donde quién más compra tiene ventaja.

Ejemplos de esto último hay muchos, siendo los más destacados los juegos Real Racing 3 o el reciente FIFA 14, los cuales siendo gratuitos, vienen cargados de mejoras que habremos de comprar para progresar de forma normal en le juego.

Ventajas del modelo freemium

La principal ventaja es clara y diáfana, pues nos encontramos con un juego por el cual no debemos realizar desembolso alguno y con el cual podemos empezar a jugar de forma totalmente gratuita. Un aliciente importante para muchos usuarios frente a los altos precios que caracterizaban hasta ahora este tipo de productos en la mayoría de los casos.

Y hablamos de altos, porque en algunos casos se están empezando a dar este tipo de juegos en los ordenadores y no sería de extrañar terminar viendo algo así en las consolas, con las descargas digitales tomando cada vez mayor protagonismo. Pero aquí podríamos decir que acaban las ventajas.

Inconvenientes del modelo Free-to-Play

Free-to-Play

Una vez vistas o vista la ventaja que ofrecen, viene la hora de hablar de los problemas, que conociendo la voracidad de la industria del videojuego, son algunos y se avecinan que pueden ser más.

Para empezar es un tipo de juego que genera diferencias, y no igualdad a la hora de competir, pues se da el caso de que puede disfrutar de más beneficios quién más dinero invierte en el juego y no necesariamente el mejor. Por otro lado algunos juegos han generado polémica, ya que han llegado a imponer pagos para poder evitar esperas, esperas largas entre partida y partida que solo se eliminaban pagando, algo muy similar a lo que ya nos contó Miguel Reguiera en Xombit.

Pero no acaban aquí los posibles problemas, no… puesto que si mientras antes al comprar el juego conocíamos que ese era el gasto que deberíamos hacer, ahora con el nuevo modelo ¿sabe alguien cual es el tope que podemos gastar durante el desarrollo de un juego añadiendo mejoras o eliminando límites? La respuesta puede dejar frío a más de uno, pues el desembolso puede ir a más, según sea el deseo de la empresa desarrolladora, y puede que al final cueste el juego más que si lo hubiésemos comprado. Son los llamados micropagos asociados a nuestra cuenta de Google Play, Windows Phone o iOS que se van cargando poco a poco a nuestra tarjeta de crédito.

Todo esto viene a ser un símil al hecho de pagar para poder tener posibilidades de ganar, retocando la jugabilidad y alterándola de forma importante. Un aspecto que no gusta demasiado a muchos usuarios pero que sin embargo tiene sus defensores.

Pero como siempre aquí interesa tu opinión. ¿Prefieres pagar por un juego y que las mejoras solo sean las justas y necesarias, o te decantas por los juegos gratuitos donde se va pagando según se avance en el desarrollo del juego?

Temas relacionados: Google Play

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