Mi primer Android: recuerdos y sensaciones con un Galaxy S

Última actualización el 11/05/2014 a las 13:20

Hace una semana comenzábamos esta sección con Jose Antonio Carmona y su HTC Magic, hoy haré lo propio y contaré mis sensaciones con mi primer Android. Han pasado varios años desde que abriera por primer vez mi flamante y nuevo Samsung Galaxy S, en aquel entonces todos empezaban a hablar maravillas de ese terminal. Aunque antes de desempaquetarlo tuve una pequeña historia con Vodafone que más adelante comentaré.

Samsung-i9000-galaxy-s

Los inicios

Yo venía de un magnifico teléfono de Samsung, el Samsung Wave, y su sistema operativo Bada. Sin duda fue uno de los mejores del momento, aunque el tiempo terminó por desquiciar a más de un usuario de Bada, la falta de aplicaciones imprescindibles como WhatsApp provocó una estampida hacia otros sistemas operativos, entre ellos como no, el recién florecido Android.

Wave

En aquel entonces aún las compañías telefónicas regalaban bastantes smartphones, Vodafone me ofreció por teléfono el Galaxy S2 y acepte las condiciones, fue un gran error, desde entonces no volveré a comprar nada que no pueda ver y firmar en persona. En vez de enviarme el Galaxy S2, recibí el Galaxy S I9000. Al principio me sentí decepcionado, y tras mucho luchar pude evadir la permanencia y escaparme de Vodafone con el Galaxy S, que finalmente me quede.

Viniendo del Wave, tengo que decir que la pantalla del Galaxy S no me impresionó demasiado, pues ambos usan tecnología Super Amoled. Pero sí que me llamó la atención lo “grande” que era, alucinaba con el peso y el gran tamaño de pantalla de 4″. Ahora después de tantos años todavía me encuentro con alguno por la calle, y como a muchos nos ha pasado, ahora parece bastante pequeñito.

Fue mi comienzo en Android, empece a conocer el sistema y sus posibilidades de personalización, me fascinaba la cantidad de opciones que tenía a mi alcance. Empece a instalar launchers, aplicaciones, y muchas cosas en mi Galaxy al que puedo decir que exploté al máximo.

Pero para ser sinceros no obtuve un rendimiento espectacular con el Galaxy S, tenía lag por los cuatro costados, y con el paso del tiempo se iba incrementando. Touchwiz en sus primeras versiones era una gran molestia, provocando cuelgues y algún que otro reinicio de la capa, por ello probé otras variantes que ayudaron a mejorar el rendimiento de mi terminal.

Gracias a mi Galaxy S comencé mi andadura en YouTube, con un canal modesto que aún hoy mantengo y al que subo vídeos de vez en cuando, se llama TecMobile. Y todo esto me condujo a ser editor de este magnífico blog, del que estoy orgulloso de poder ayudar y participar.

El final

Prácticamente un año después acabé vendiendo mi Galaxy S, y comprándome el Samsung Galaxy S2 I9100 que también disfrute mucho, pero aunque realmente fue un salto cualitativo entre ambos dispositivos, no he vuelto a sentir esa sensación de tener algo nuevo y único en mi mano, esa sensación de novedad.

El Galaxy S2 me transporto a otra dimensión en rendimiento y prestaciones, para mí la gran mejora era la cámara, capturaba unas fotos realmente buenas y unos vídeos en alta definición espectaculares. Y por fin Samsung incluyó el flash en su buque insignia, pues algo que nunca entenderé, es la ausencia de flash en su primer Galaxy.

Actualmente mantengo un Galaxy S3, al final parece que soy de Samsung, pero nada más lejos de la realidad, estoy en proceso de cambio y aunque aún no lo tengo del todo claro, quizás mi próximo terminal sea un Nexus, pero por las fechas en las que estamos me esperaré a conseguir el Nexus 6, si es que finalmente se llama así.

¿Has tenido el Samsung Galaxy S? ¿Qué recuerdos y sensaciones te trae? ¿Cuál quieres que sea tu próximo terminal?

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