Google Fuchsia en vídeo: así funciona el más que probable sustituto de Android

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Google Fuchsia vídeo

Todo el mundo cree que Google tiene dos sistemas operativos en desarrollo: Android y Chrome OS. Son los dos que se comercializan y los dos más expandidos, pero desde luego no son los únicos. Ya hemos hablado en más de una ocasión de Google Fuchsia, el tercer sistema operativo de la Gran G que apunta a convertirse en el futuro de los smartphones. Este sistema operativo no está al alcance de todos, no se puede instalar en todo los dispositivos del mundo y casi no puede considerarse una pre alfa, pero ya sabemos cómo es y cómo funciona.

Han sido los chicos de Ars Technica los que han tomado la iniciativa de instalar Google Fuchsia en un Pixelbook, para lo que han tenido que hacer cientos de malabares. Ya lo habían hecho en otra ocasión, pero lo que había por aquellos entonces era una versión de Fuchsia corriendo sobre Android. Ahora no, esto que estás viendo, querido lector, es Google Fuchsia corriendo sobre hardware.

Todo lo que vas a ver a partir de ahora es susceptible de cambiar, y no me cabe duda de que así lo hará. El sistema todavía tiene años y años de desarrollo por delante, no todo funciona y tiende a crashear con relativa facilidad. Sin embargo, el concepto, la idea, lo que podemos ver, es, sencillamente, increíble. Es curioso, porque desde Ars Technica afirman que Google ni siquiera reconocería la existencia de este sistema operativo, ya que no deja de ser “un puñado de código subido a una web“.

Google Fuchsia, en vídeo

No vamos a entrar a hablar del proceso de instalación porque eso daría para escribir un libro, sino que vamos a centrarnos en lo que podemos observar. Cuando Fuchsia se inicia nos muestra una pantalla de bloqueo en el que encontramos varios accesos como el WiFi, el Login y el modo Guest o invitado (solo funciona este último, que es con el que se puede probar). En la zona superior izquierda hay un botón digital que permite cambiar el formato de ordenador a móvil en vertical u horizontal.

Si pulsamos en WiFi no hará nada; si pulsamos en Login nos dirá de introducir nuestra cuenta de Google, aunque no funciona; solo si pulsamos Guest podremos acceder a la pantalla de inicio, y aquí viene la magia. Lo primero que nos encontramos es el reloj, la zona/ubicación, nuestro nombre de usuario y la batería (que, por cierto, funciona a la perfección). Bajo todo esto vemos un acceso a Google que muestra información contextual como películas cerca de la ubicación, datos de interés, etc, y en la parte superior, que esta vacía, es donde se ubica la multitarea. Esto se conoce como interfaz “Armadillo”.

Si haces clic sobre la hora, la ubicación o la fecha cambiarán las recomendaciones y el fondo de pantalla, lo que parece indicar que la interfaz se adaptará según el uso del usuario, la ubicación del mismo o incluso la hora del día. No podemos confirmarlo, por desgracia. Cabe destacar, por cierto, que esta versión de Fuchsia tiene soporte para teclado, ratón, panel táctil e incluso Ethernet.

Las apps no funcionan, y las que funcionan lo hacen mal, por ahora

Si buscas en Google no hace nada más allá de buscar de forma local. Hay algunas apps operativas como el Spinning Cube que permiten ver cómo serán las aplicaciones cuando estas estén 100% operativas. Al igual que en Android, en la parte inferior hay una barra de navegación digital para cerrar dichas apps, aunque también parece admitir gestos. Conforme vas abriendo y cerrando apps estás se van colocando arriba.

Si hay algo moviéndose en una de ellas, en la vista previa también se moverá. Es interesante el hecho de que puedes combinar estas apps en segundo plano de diferentes formas para usarlas en pantalla partida, ya sea una al lado de la otra en vertical u horizontal, o como si fuesen las pestañas de un navegador.

Por su parte, las aplicaciones no están terminadas y simplemente muestran una imagen prediseñada. Obviamente solo están ahí para fines ilustrativos. No podemos olvidar que es muy probable que esto que estás viendo cambie totalmente antes de su lanzamiento. Hay, además del cubo giratorio que se ve en el vídeo, un reproductor de contenido multimedia que no funciona, lo que parece una aplicación de chat en su etapa primigenia y un reproductor de música que se bloquea. La única aplicación que es útil y usable ahora mismo es un administrador de archivos muy básico.

Apuntará maneras… en unos años

Como puedes observar en el vídeo, es un concepto muy interesante, apasionante e ilusionante, pero que todavía tiene muchos, muchos años de trabajo. No olvidemos que Android tardó cinco años en ser desarrollado, y fue un trabajo de urgencia por parte de Google ante la necesidad de competir contra el iOS de Apple. Eso me lleva a pensar que Google Fuchsia podría tardar muchísimo más. Al fin y al cabo, Android tiene una cuota de mercado del 80% en todo el mundo, por lo que Google no debería tener demasiada prisa.

Android también tenía la ventaja de construirse a partir del kernel de Linux, que ya contaba con 20 años de historia a sus espaldas. Google Fuchsia empieza de cero con su propio kernel, bautizado como Zircon. Sea como sea, está claro que este es el sistema operativo del futuro, el que conseguirá aglutinar smartphones, tablets y ordenadores en una sola suite. ¿Llegará a tiempo? No lo sabemos. ¿Tenemos ganas de que llegue? Muchísimas, y más después de ver este vídeo.

Agradecimientos a Ars Technica por su gran trabajo y por la publicación de toda esta información

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Archivado en Android, Fuchsia, Google
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