Estos son los 23 smartphones más y menos fluidos, según un factor clave

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móviles más fluidos

El principal problema a la hora de concluir si un móvil es fluido o no radica en que el componente subjetivo se vuelve protagonista. Lo que para un usuario puede ser un claro comportamiento lagueado para otro puede ser perfectamente normal. ¿Cómo nos ponemos de acuerdo? Gracias a la latencia de la pantalla, o input lag. Este fenómeno hace referencia al tiempo que tarda la pantalla en responder a nuestro dedo –el tiempo que tarda el sistema en procesar la información de la entrada táctil–. Si el tiempo de respuesta es demasiado alto, el scroll, el teclado, los controles de los juegos, el swipe en cualquier parte del teléfono y el funcionamiento general del dispositivo se verán afectados.

Un smartphone es principalmente una gran pantalla con la que interactuamos, e independientemente del hardware que lleve en su interior, esta debería responder de la forma más inmediata posible para proporcionar la mejor experiencia. Un tope de gama potente con mucha latencia abrirá aplicaciones rápido y podrá con todo, pero jamás dará la sensación de fluidez y suavidad que ofrezca cualquier otro móvil con una mejor respuesta de pantalla. Listamos pues los dispositivos más populares en función de su latencia de pantalla, y reflexionamos sobre por qué algunos usuarios notan más o menos este fenómeno.

Los móviles más fluidos según su latencia de pantalla

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Como adelantábamos, la latencia es el único dato cuantificable que sirve para medir cuán fluida es la respuesta de un terminal. Huelga decir que de poco sirve que un terminal tenga una baja latencia si el resto del hardware no logra mover las aplicaciones o el propio sistema con soltura. Por ello, hemos escogido entre móviles de gama alta y media-alta, para asegurarnos de que todos son teléfonos probados y con buen rendimiento. El objetivo es clarificar cuáles de estos terminales son objetivamente más o menos fluidos, según el retraso que presentan desde que ponemos el dedo en la pantalla hasta que esta reacciona.

  1. iPhone XS | 40ms
  2. iPhone XS Max | 41ms
  3. Google Pixel 3 XL | 50ms
  4. Samsung Galaxy Note 9 | 51ms
  5. Google Pixel 3 | 52ms
  6. Sony Xperia XZ3 | 53ms
  7. Razer Phone | 53ms
  8. iPhone Xr | 60ms
  9. Huawei P20 | 68 ms
  10. Huawei P20 Pro | 69ms
  11. Xiaomi Mi 8 | 72ms
  12. Samsung Galaxy S9+ | 74ms
  13. Huawei Mate 20 Pro | 74ms
  14. Samsung Galaxy S9 | 78ms
  15. LG G7 ThinQ | 81 ms
  16. Honor 10 | 84
  17. Honor Play | 87ms
  18. Xiaomi Mi Mix 2S | 89 ms
  19. Huawei Mate 20
  20. HTC U11+ | 98ms
  21. OnePlus 6T | 102ms
  22. Xiaomi Mi A2 | 110
  23. PocoPhone F1 | 112ms

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Estos datos no hacen más que confirmar lo que nuestra experiencia venía diciendo desde hace tiempo, con alguna que otra conclusión que, sin un dato cuantificable, podía suscitar demasiada polémica. Lo primero que nos encontramos es que los iPhone son los teléfonos más fluidos del mercado junto al Google Pixel 3 XL, salvando al iPhone XR, que si bien ocupa una más que digna octava posición, a nivel de respuesta de pantalla se ve superado por varios terminales Android. En alguna que otra review ya se comentó que los iPhone XS responden mejor que este modelo, pero de nuevo, recalcamos que se hacía necesario tener los datos sobre la mesa.

Ingenieros de Google comentan en Twitter orgullosos que han logrado una latencia bastante baja en el Pixel original –OG Pixel– de 2016

Por otro lado, encontramos otro de los factores que muchos usuarios nos reportaron la generación pasada y que sin estos datos era difícil de explicar: los Samsung Galaxy Note responden bastante mejor que los Samsung Galaxy S. En 2017 tuvimos comentarios de usuarios quejándose de que sus Galaxy S8 no eran fluidos, y que al saltar al Samsung Galaxy Note 8 –terminal con hardware casi idéntico–, notaron un gran salto. La diferencia en latencia de un Note 9 en comparación a la de un S9 es significativa, y uno de los puntos clave para diferenciar una gama de otra.

El siguiente punto es el que me introdujo en los estudios sobre latencia, ya que no lograba comprender cómo un terminal con tanto hardware rendía tan mal en comparación a otros rivales similares.

Mi interés en la latencia viene de un tiempo en el que pude probar de forma simultánea el OnePlus 5 y el iPhone 8 Plus. Cuando volvía al OnePlus 5 tras usar el iPhone, notaba que no podía escribir bien, era como si la pantalla no respondiese y, efectivamente, esto era literalmente lo que estaba pasando. Los OnePlus son los dispositivos de gama alta con peor latencia del mercado, junto al PocoPhone F1, un terminal del que se pueden entender estos datos teniendo en cuenta su precio y la baja calidad del panel.

En los puntos medios encontramos a firmas como Huawei, LG o Xiaomi. Terminales que no brillan por la inmediatez de su respuesta táctil, pero que no se acercan a la peligrosa barrera de los 100ms.

Hablamos de milésimas de segundo, ¿tanto se nota?

Sí, mucho. Aunque pueda parecer que las diferencias son mínimas al tratarse de milisegundos, teniendo en cuenta que son pantallas que deben responder a nuestro dedo, esto se acaba notando bastante. ¿Por qué hay usuarios entonces que no son capaces de notar la latencia? Probablemente, por habituación pura y dura. Este fenómeno hace referencia a que tras la exposición a un estímulo repetido, la respuesta es cada vez menos intensa. Si estás acostumbrado a cómo va tu móvil, o a cómo iba tu antiguo móvil –generalmente de peor funcionamiento– no vas a notar tanto la latencia. Si vienes de un iPhone, Galaxy Note o Pixel, en cuanto interactuamos con la pantalla de un terminal con alta latencia notamos que algo falla.

Al igual que muchos usuarios niegan que sus terminales con varios años y probado mal funcionamiento tienen lag, son otros muchos los que por no haber utilizado durante un largo periodo un terminal de baja latencia, aseguran que la respuesta de su terminal es buena, aunque los datos prueben lo contrario.

Como siempre decimos, la fluidez no es abrir aplicaciones rápido ni lo que diga un benchmark. Fluidez es la suavidad que proporciona, en este caso, el terminal cuando interactuamos con él. Si bien cobra vital importancia la consistencia en cuanto a rendimiento bruto, la latencia sigue siendo uno de los puntos a mejorar por la mayoría de fabricantes Android. Ese “intangible” –el famoso “esto va más fluido, aunque no te lo sé explicar– que muchos usuarios experimentan cuando usan un iPhone o un Pixel no es realmente un intangible, es simple reflejo de cómo ambos fabricantes han trabajado la latencia de pantalla.

Mientras encontremos diferencias de más del doble de latencia en unos móviles de gama alta respecto a otros, sabremos que sigue quedando trabajo por delante, y que las mejoras en hardware son bien recibidas, pero no suficientes para solventar algunos problemas presentes.

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Archivado en Apple iPhone, Curiosidades, Gama alta Android, Google Pixel, Tecnología
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