Samsung Galaxy S20 Ultra, análisis: más no siempre es mejor

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Samsung Galaxy S20 Ultra

El nuevo Samsung Galaxy S20 Ultra es un teléfono como ningún otro que hayamos visto salir de las fábricas de la surcoreana hasta ahora. Cargado hasta los dientes con las últimas tecnologías desarrolladas por la compañía, su objetivo final es el de convertirse en el teléfono definitivo. Pero, ¿realmente tiene todo lo necesario para conseguirlo?

Según la RAE, “Ultra-” es el prefijo que utilizaríamos para referirnos a algo que ha sido elevado a un grado extremo. Y lo cierto es que la decisión de Samsung de otorgar este apellido a la nueva joya de la corona de su catálogo telefónico cobra mucho más sentido cuando aludimos a esta definición.

Es precisamente esa ambiciosa meta antes mencionada la que hace que el Samsung Galaxy S20 Ultra puede llegar a decepcionar. Porque a estas alturas, ya nos habíamos acostumbrado a los leves aumentos de precio de cada nueva generación de la serie Galaxy S. Pero para lo que quizá no estuviéramos preparados era para dar la bienvenida a un teléfono de 1.359 euros que sigue arrastrando algunos de los inconvenientes clásicos, y cuyas novedades más importantes pueden, incluso, volverse en su contra.

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Índice de contenidos:

Samsung Galaxy S20 Ultra, características y especificaciones

Samsung Galaxy S20 Ultra
Especificaciones
Dimensiones167 x 76 x 8,8 mm
221 gramos
PantallaInfinity-O Dynamic AMOLED de 6,9 pulgadas
Tasa de refresco de 120 Hz
ResoluciónWQHD+ (3.200 x 1.440 píxeles) 511 ppi
ProcesadorSamsung Exynos 990 5G
RAM12/16 GB LPDDR5
Sistema operativoOne UI 2.0 basado en Android 10
Almacenamiento128 / 512 GB UFS 3.0 ampliables por micro SD de hasta 1 TB
FotografíaTrasera: 108 MP (principal) ƒ/1.8, OIS. 12 MP (gran angular) ƒ/2.2. 48 MP (telefoto) ƒ/3.5, zoom óptico 4X híbrido 10X, digital 100X, OIS. Sensor DepthVision.
Frontal: 40 MP ƒ/2.2
Batería5.000 mAh con carga rápida de 45W (cargador de 25W incluido)
Carga inalámbrica
Carga inalámbrica inversa Wireless PowerShare
OtrosProtección IP68, 5G, altavoces estéreo Dolby Atmos Stereo Speaker by AKG, lector de huellas ultrasónico en pantalla
ColoresGris Cósmico, Negro Cósmico
PrecioDesde 1.359 euros

Lo mejor del Samsung Galaxy S20 Ultra

Su pantalla

Es difícil no enamorarse de la gigantesca pantalla SuperAMOLED de 6,9 pulgadas del Samsung Galaxy S20 Ultra. Como ya era difícil no hacerlo de la del Galaxy Note10+, o de la del Galaxy S10+ unos cuantos meses antes.

Lo que intento decir es que, una vez más, Samsung vuelve a demostrar por qué es la reina de los paneles AMOLED gracias a una excelente pantalla que supera a la de cualquier otro móvil que hayamos probado nunca en básicamente cualquier aspecto imaginable. Incluso tras utilizar durante meses un Pixel 4 XL, elegido como uno de los móviles con mejor panel del mercado por Display Mate, la superioridad de la pantalla del S20 Ultra salta a la vista desde que la enciendes por primera vez.

Samsung Galaxy S20 Ultra, pantalla

Pero más allá de los excelentes ángulos de visión, un nivel de brillo máximo exageradamente elevado o una reproducción de colores fiel –siempre y cuando se mantenga activado el modo de color”Natural”–, la pantalla del Samsung Galaxy S20 Ultra destaca por un añadido que ningún otro móvil de la compañía había incluido hasta la fecha: una tasa de refresco de 120Hz.

La pantalla del S20 Ultra supera a la de cualquier otro móvil que hayamos probado nunca en básicamente cualquier aspecto imaginable.

Al doblar la frecuencia con la que se actualiza el contenido de la pantalla, las animaciones y los movimientos suceden con una suavidad extrema, mejorando así la experiencia a la hora de navegar por Internet, hacer scroll, jugar a títulos compatibles o simplemente abriendo y cerrando menús porque sí, solo para deleitarse con la suma fluidez que otorgan los 120Hz.

Pero Samsung, a diferencia de otras firmas, ha optado por una política que fuerza al usuario a elegir entre fluidez extrema o máxima resolución. Es por ello que, si bien la pantalla del terminal tiene una resolución nativa de 3.200 x 1.440 píxeles, en caso de querer usar el panel a su máxima tasa de refresco habrá que conformarse con una resolución limitada a 2.400 x 1.080 píxeles. Además, por defecto la frecuencia de actualización del panel llega fijada a 60 Hz para mejorar la autonomía –en teoría, la mejora es de un 10%– y el software del dispositivo no es capaz de cambiar la tasa de refresco del panel dinámicamente en base al contenido que aparece en pantalla.

Sea como fuere, he de reconocer que activar los 120Hz fue una de las primeras cosas que hice nada más arrancar el dispositivo, y en ningún momento he sentido la necesidad de regresar a los 60Hz para disfrutar de una mayor resolución o una autonomía ligeramente superior.

Independientemente de las características del propio panel, Samsung parece haber escuchado nuestras plegarias y al fin ha decidido deshacerse de las pronunciadas curvas “edge” que desde hace años estaban presentes en las pantallas de los móviles de esta serie. En su lugar, la firma apuesta ahora por unas curvas mucho menos profundas que ayudan a que utilizar el dispositivo sea más cómodo y de paso evitan la aparición del clásico fenómeno de “toques fantasma” con el que muchos ya parecían haberse acostumbrado a vivir.

Rendimiento y experiencia general

Samsung Galaxy S20 Ultra con la pantalla encendida

Más allá de la excepcional pantalla, hay otros elementos en la fórmula del S20 Ultra que hacen que la experiencia al utilizar el teléfono sea una verdadera delicia. Quizá el más importante sea su nuevo procesador, el Exynos 990 5G fabricado en 7 nanómetros y formado por 8 núcleos, al que acompañan 12 GB de memoria RAM LPDDR5 en la versión que hemos probado, y un almacenamiento interno UFS 3.0 de 128 GB ampliables por microSD.

La coalición formada por todos estos componentes, sumada a un software mucho más pulido que en ediciones anteriores de esta serie, resulta en un rendimiento simplemente excelente bajo cualquier tipo de circunstancia. Claro que, eso no debería sorprender a nadie teniendo en cuenta el precio del teléfono.

Y hablando del software, considero necesario detenerme a comentar este apartado. Porque por primera vez desde que llevo analizando terminales de la compañía, he decidido no incluir el software como uno de los puntos negativos del dispositivo. No porque One UI haya cambiado de la noche a la mañana y haya pasado a ser la capa de personalización perfecta, sino porque al menos ahora no resta más de lo que suma, y su funcionamiento, al menos en un móvil de esta categoría, ya está al nivel de otros sistemas operativos basados en Android más “limpios”.

Entre las novedades más interesantes que introduce la versión de One UI basada en Android 10 se encuentra la navegación totalmente gestual, heredada directamente de la última versión del sistema operativo desarrollado por Google. Utilizar este sistema de navegación –que, por cierto, no llega activado por defecto– cambia por completo la experiencia al utilizar el dispositivo, y hace que moverse entre las aplicaciones o los menús sea un proceso aún más suave e intuitivo. Eso sí, si pretendes utilizarlo, tendrás que conformarte con el launcher original de Samsung, pues la navegación gestual sigue sin ser compatible con launchers de terceros en One UI 2.1.

Galaxy S20 Ultra, parte inferior

Aparte de eso, no faltan las miles de funciones diferentes con la que Samsung dota a su capa de personalización, algunas de ellas especialmente útiles, y otras que para la mayoría resultarán irrelevantes —ejem, Bixby y Samsung Daily–. Contamos con un “modo a una mano” extremadamente conveniente en un móvil de este tamaño, grabadora de pantalla incorporada, “acciones edge” –pese a la eliminación de las curvas laterales de la pantalla–, una fantástica integración con Windows que resultará de especial utilidad a los poseedores de un ordenador con el sistema operativo de Microsoft, y un sinfín más de características y herramientas que te mantendrán pegado al móvil durante horas si tu intención es familiarizarte con todas ellas.

Otra función interesante integrada en One UI 2.1 con la que Samsung permite sacar aún más partido de los 12 o 16 GB de memoria RAM del teléfono es la posibilidad de mantener aplicaciones abiertas para acelerar su apertura y evitar que el sistema operativo las cierre de manera automática cuando están en segundo plano. El límite máximo de apps que se pueden fijar es de 3 o 5 dependiendo de la configuración de memoria que se haya elegido.

Dicho todo esto, considero simplemente inadmisible que, en pleno 2020, Samsung siga sin variar su política de actualizaciones, y que un móvil de 1.359 euros solo tenga aseguradas dos grandes actualizaciones del sistema operativo.

Samsung también ha decidido subir el nivel –o, al menos, intentarlo– en lo relativo a la autonomía. Porque a diferencia de aspectos como la fotografía, cuando hablamos de baterías unos números mayores suelen traducirse en mejores resultados. Y la batería de 5.000 mAh del Samsung Galaxy S20 Ultra es un buen ejemplo.

Teniendo en cuenta que desde que recibí el dispositivo he mantenido la frecuencia de actualización de la pantalla en 120Hz, el hecho de que el S20 Ultra me haya permitido alcanzar la jornada de uso con alrededor de 5:30 o 6 horas de pantalla encendida me parece un buen resultado. Y no dudo que utilizar el dispositivo tal y como sale de la caja –es decir, con la resolución del panel “capada” a 1080p y la tasa de refresco a 60Hz– ofrecería una autonomía muy superior. Pero, al menos en mi opinión, no compensa.

A diferencia de otros apartados, al hablar de batería, unos números mayores casi siempre suelen traducirse en mejores resultados.

Y compensa aún menos teniendo en cuenta que el teléfono es capaz de cargar a gran velocidad utilizando el cargador de 25W incluido en la caja, y además existe soporte para carga inalámbrica. Eso sí, también pienso que el cargador de 45W que Samsung vende por separado a un precio de 50 euros hubiera sido un añadido que sumaría algunos puntos en el objetivo de la marca de intentar justificar el elevado precio del teléfono.

Lo peor del Samsung Galaxy S20 Ultra

Su diseño

Samsung Galaxy S20 Ultra

¿En qué momento decidimos que los móviles cuyo peso ronda el cuarto de kilo eran algo aceptable? Con casi 17 centímetros de altura y un peso de 220 gramos, el Samsung Galaxy S20 Ultra es uno de los teléfonos más grandes que hayan pasado por nuestras manos. Más que cualquier otro móvil de la serie Galaxy S o Note, y más aún que aquel gigantesco Samsung Galaxy Mega lanzado en 2013 cuyas dimensiones nos recordaban más a las de una tablet que a las de un teléfono móvil.

Usar el Samsung Galaxy S20 Ultra sin funda es poco menos que un deporte de riesgo.

También es más grande que el iPhone 11 Pro Max, y aunque el modelo coreano es un poco más ligero, el peso del gigantesco módulo fotográfico de la parte trasera hace que su peso no esté del todo bien balanceado, y que utilizarlo durante períodos de tiempo relativamente largos se convierta en toda una odisea.

Dicho de otro modo, utilizar un Samsung Galaxy S20 Ultra sin funda es poco menos que un deporte de riesgo, Y no solo por su peso y tamaño; su construcción en vidrio brillante y aluminio lo hace un móvil especialmente resbaladizo y frágil. Al menos Samsung ha decidido incluir una funda transparente de regalo junto al terminal.

Foto del Samsung Galaxy S20 Ultra

No obstante, hay más factores que hacen que el diseño del S20 Ultra no sea precisamente uno de sus puntos fuertes. Como es habitual, Samsung vuelve a ofrecer un teléfono bien construido, con bordes bien rematados y curvas que le otorgan una estética acorde a los tiempos que corren. Más allá de eso, su aspecto físico no tiene nada de especial a excepción del sistema de fotografía que ocupa una buena parte de la superficie de la parte trasera y sobresale en varios milímetros.

Y eso, en el que debiera ser el móvil más puntero y representativo de la compañía –con permiso de los plegables–, es un problema. Más aún cuando otros fabricantes ya han comenzado a apostar por materiales de fabricación más duraderos o exclusivos que el aluminio y el vidrio que dan forma a este Samsung Galaxy S20 Ultra como lo son el acero inoxidable o la cerámica, y sobre todo porque Samsung ha elevado tanto el nivel en sus líneas inferiores que, actualmente, apenas hay diferencias reseñables entre el diseño de modelos como el Galaxy A51 o el Galaxy S10 Lite y el de este Samsung Galaxy S20 Ultra.

Porque el diseño del móvil más especial de Samsung, no aporta nada nuevo que no hayamos visto ya en otros móviles de la marca, incluso aquellos que cuestan la mitad de dinero que este terminal.

Así saca las fotos y graba el Samsung Galaxy S20 Ultra

Samsung Galaxy S20 Ultra, camaras

A estas alturas nadie debería dudar de que el apartado fotográfico de este móvil es el principal aspecto que lo diferencia de cualquier otro móvil, y al que Samsung más va a intentar exprimir para convencerte de que pagar los 1.359 euros que cuesta el Samsung Galaxy S20 Ultra en lugar de los 909 o 1.009 euros de los Samsung Galaxy S20 y S20+ merece la pena. Y basta con echar un vistazo a sus números para darse cuenta de ello.

El Samsung Galaxy S20 Ultra 5G cuenta con un total de seis cámaras diferentes, cinco de ellas situadas en el gigantesco módulo de la parte trasera, y una en el frontal, en el interior del pequeño orificio con el que Samsung recorta el panel OLED del terminal.

Comenzando por el sistema trasero, vemos una cámara principal de 108 megapíxeles de resolución f/1.8 que, por defecto, captura imágenes de 12 megapíxeles basándose en una técnica de agrupación de píxeles a la que Samsung denomina nonabinning. No obstante, Samsung ofrece la posibilidad de capturar imágenes a la máxima resolución que este sensor puede dar de sí a través de una opción oculta en la aplicación de fotografía.

También aparece en escena un sensor “telefoto” de 48 megapíxeles f/3.5 con zoom óptico de cuatro aumentos, un “super gran angular” de 12 megapíxeles f/2.2 y una cámara “DepthVision” dotada de un sensor ToF, destinada a capturar información de profundidad.

Samsung Galaxy S20 Ultra, cámara

El más importante de los sensores principales es, sin duda alguna, el de 108 megapíxeles. Dado su gran tamaño –tres veces mayor que el de un Galaxy S10–, es capaz de capturar mucha más luz que cualquier otro móvil con un sensor más pequeño. Y en caso de querer aún más detalle, basta con activar el “modo 108 MP” para generar capturas con mucho más detalle –al menos esa es la teoría– a cambio, eso sí, de archivos cuyo peso se dispara hasta llegar a superar los 25 MB en determinadas situaciones.

Como novedades interesantes que se introducen en esta generación se encuentra la función Captura Única. Con ella, el dispositivo capturará distintas imágenes y vídeos de una misma escena utilizando los diferentes modos integrados en la app de cámara. Si bien el proceso tardará algo más de tiempo que el de realizar una foto “normal”, se trata de una solución curiosa que evita tener que decidir por nosotros mismos qué modo de imagen utilizar de modo que sea el software el encargado de hacer el trabajo por nosotros.

Tampoco se pueden pasar por alto las capacidades del dispositivo en lo relativo al zoom. Al fin y al cabo, por algo Samsung ha estampado las palabras “SPACE ZOOM 100X” en el módulo que alberga los distintos sensores que forman esta configuración.

A diferencia de los Samsung Galaxy S20 y S20+, el Samsung Galaxy S20 Ultra sí cuenta con un zoom óptico. Se trata de una “lente plegada” situada en la parte inferior del módulo de fotografía, cuyo funcionamiento recuerda al de un periscopio. En la propia página web oficial de Samsung, se explica con más detalle cómo actúa este sensor a la hora de capturar una imagen:

“La luz que ingresa desde la parte posterior del teléfono es redirigida por un prisma hacia la lente, refractando a la derecha en un ángulo de 90 grados a través de una serie de elementos ópticos apilados que aumentan la longitud focal, de la misma manera en que funciona un periscopio.”_

Esta tecnología, sumada a las capacidades del sensor de 48 megapíxeles apoyado en la técnica de agrupado de píxeles, permite a la cámara del Samsung Galaxy S20 Ultra capturar imágenes con zoom óptico de 4 aumentos y digital de hasta 100.

Pero el desfile de cifras descabelladas continúa: el Samsung Galaxy S20 Ultra es uno de los primeros móviles del mercado capaces de capturar vídeo a resolución 8K, si bien este modo está limitado a una tasa de 24 FPS. Además, para el selfie cuenta con una resolución de 40 megapíxeles, y como el sensor principal, es posible tomar fotografías a la máxima resolución posible en caso de querer obtener el máximo de detalle que es capaz de capturar.

Ahora bien, ¿cómo se traducen todos estos números a la práctica? Si has leído el título de este análisis, me temo que puedes deducir por dónde van los tiros.

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h3 id=”fotos”>Comportamiento de día, modo retrato y de noche con el Samsung Galaxy S20 Ultra/h3>

Comencemos por el principio: la cámara principal del teléfono permite capturar imágenes casi sobresalientes en la mayoría de situaciones en las que la luz acompaña. La gran resolución y el mayor tamaño se traducen en fotografías luminosas y con un elevado nivel de detalle –aunque no mucho más que las tomada con móviles como el Pixel 4, lo cual nos lleva a cuestionarnos la necesidad de un sensor tan grande y costoso–.

No obstante, como ha sucedido en cada modelo de la serie Galaxy que hemos podido probar hasta ahora, el software encargado de procesar las fotografías vuelve a entrar en juego para otorgar a las capturas ese look tan característico de la compañía, que destaca por un suavizado excesivo, sobre todo cuando se detecta un rostro humano en la escena, y por “levantar” las sombras de manera indiscriminada, eliminando así buena parte del contraste de la imagen y añadiendo ruido –menos que en años anteriores, eso sí– totalmente innecesario. Curiosamente, estos dos problemas desaparecen en gran medida al utilizar el “modo Pro” de la cámara.

La cámara principal tampoco falla en las escenas nocturnas, y a menos que nos encontremos en la oscuridad casi total, casi no habrá necesidad de habilitar el “Modo Noche” incluido en la app de cámara que, aún siendo útil, sigue sin estar al nivel del incluido en los últimos teléfonos de Apple y Google, sobre todo a la hora de calcular el balance de blancos –por lo general, suele tirar en exceso hacia el lado más cálido–.

Si quieres, también puedes hacer fotos de 108 megapíxeles de resolución usando la cámara principal del teléfono. En teoría, este modo está destinado a capturar más detalle de cada escena, de modo que posteriormente sea posible recortar las imágenes sin perder calidad. La realidad, es que en la mayoría de situaciones no compensa tener que activar esta opción cada vez que se quiere utilizar, principalmente porque en el modo por defecto ya es capaz de capturar la cantidad de detalle suficiente como para no llegar a echar de menos una función de este tipo.

Dicho esto, es conveniente mencionar que el proceso de captura de imágenes a esta resolución es sorprendentemente veloz teniendo en cuenta la carga computacional que conlleva realizar y procesar una fotografía de este tamaño. Una de las ventajas de contar con una cantidad de memoria RAM –aparentemente– descabellada.

Otro detalle propio de la cámara principal que considero merece la pena resaltar es la menor profundidad de campo que el sensor genera de forma natural, y que en determinadas ocasiones hace que el modo retrato o “desenfoque dinámico” sea totalmente innecesario dado que, de manera predeterminada, las imágenes ya contarán con un desenfoque de fondo bastante agradable y natural. Claro que esto también puede llegar a ser un problema pues, en ocasiones, los bordes del sujeto en primer plano pueden llegar a estar desenfocados o a mostrar artefactos debido a la reducida profundidad de campo del sensor.

En cuanto al zoom, mucho me temo que a día de hoy, el Samsung Galaxy S20 Ultra es el móvil con el mejor zoom del mercado dentro del rango de los 4 y los 10 aumentos. Más allá de ahí, las pérdidas de calidad son muy evidentes hasta llegar a los 30 aumentos, y el zoom de 100 aumentos del que Samsung tanto presume solo permite obtener imágenes extremadamente borrosas y carentes de detalle, por muy impresionante que pueda resultar poder ampliar hasta esa distancia usando un móvil.

La sensación con el sensor “ultra gran angular” es distinta a la que se percibe con los demás sensores: básicamente no hay inconvenientes. Pese a su menor resolución, sigue siendo capaz de capturar un buen nivel de detalle de las escenas, además de generar unos colores que no desentonan con los que se obtienen utilizando el resto de cámaras del teléfono. Me atrevería a decir que, a día de hoy, es muy probable que la del Samsung Galaxy S20 Ultra sea la mejor cámara de este tipo disponible en el mercado, superando incluso a la de los modelos de la serie iPhone 11.

Tampoco hay que dejar pasar el que, hoy por hoy, es el que sería el problema más grave de la cámara del Samsung Galaxy S20 Ultra, y no es otro que los fallos del sistema de enfoque tanto al grabar vídeo como al hacer fotos que ya han reportado varias personas, y que nosotros mismos hemos podido experimentar en nuestra unidad, a pesar de estar actualizada a la última versión del software proporcionada por Samsung. No obstante, la compañía afirma que seguirá trabajando en eliminar por completo este problema. Hasta que llegue ese momento, sin duda es algo a tener muy en cuenta.

Galería de fotos con el Samsung Galaxy S20 Ultra

Selfie

Todo lo dicho sobre la cámara principal del Samsung Galaxy S20 Ultra podría extrapolarse al sensor delantero para selfies: gracias a sus 40 megapíxeles, puede hacer fotos bastante detalladas, si bien, de nuevo, el procesado de imagen se lleva por delante una buena parte de los rasgos faciales por su tendencia a suavizar los rostros, incluso habiendo desactivado el “modo belleza” incluido por Samsung en su app de cámara.

Grabación de vídeo en el Samsung Galaxy S20

La joya de la corona de este sistema fotográfico en cuanto a la grabación de vídeo es la posibilidad de capturar clips a resolución 8K. Pero como sucede con el zoom de 100 aumentos o las fotos de 108 megapíxeles, me temo que son pocos los motivos para grabar vídeo a tal resolución. En primer lugar, por los problemas en el enfoque antes mencionados, que parecen manifestarse en mayor medida al utilizar este modo, y además, porque al grabar vídeo 8K la app de cámara recorta tanto la escena que, en la mayoría de ocasiones, será obligatorio alejarse del sujeto a capturar para lograr que éste aparezca por completo en el vídeo.

Más allá de eso, es innegable que se trata de una función interesante, y se agradece la posibilidad de poder capturar imágenes de 30 megapíxeles de resolución durante la grabación.

Dadas las desventajas que supone utilizar este modo, me temo que lo más recomendable es recurrir a la captura de vídeo en 4K, o incluso en Full HD+ y de paso beneficiarse del fantástico modo de “superestabilización” incluido por Samsung. En cualquiera de los dos casos, los resultados obtenidos al grabar vídeo serán superiores a la gran mayoría de dispositivos Android del mercado, y será aún mejor en cuanto Samsung sea capaz de resolver los problemas de enfoque.

Samsung Galaxy S20 Ultra: opinión y reflexiones finales de Andro4all

Galaxy S20 Ultra en la mano, color gris

Con el Samsung Galaxy S20 Ultra, la firma no ha reparado en gastos. El último teléfono estrella de la surcoreana cuenta con la ficha técnica más abultada que jamás hayamos visto en un teléfono móvil hasta la fecha. Una ficha técnica en la que los números parecen ser lo más importante.

Y aunque hay un tipo de cifras que sí suman puntos a la experiencia con el dispositivo, como los 120 Hz de la pantalla, la batería de 5.000 mAh o las nuevas tecnologías de memoria, otras, como el sensor de 108 megapíxeles, el zoom de 100 aumentos o el vídeo 8K aportan más bien poco, a pesar de afectar directamente al aumento de precio del dispositivo de la misma forma que lo hacen las del primer tipo.

Precisamente por eso, recomendar la compra del S20 Ultra se vuelve especialmente difícil cuando existe el Samsung Galaxy S20+, un móvil capaz de hacer el 90% de las cosas que puede hacer este Samsung Galaxy S20 Ultra, por 350 euros menos.

Precio y dónde comprar el Samsung Galaxy S20 Ultra

Samsung Galaxy S20 Ultra, pantalla encendida

Samsung ofrece la posibilidad de comprar el Samsung Galaxy S20 Ultra a un precio base de 1.359 euros para el modelo con 12 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, y de 1.559 euros para la variante más cara con 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. Además, la marca ofrece la posibilidad de recuperar hasta 400 euros al entregar un viejo móvil al comprar el nuevo dispositivo.

Comprar el Samsung Galaxy S20 Ultra en la web oficial de Samsung

Si lo prefieres, puedes adquirirlo a través de Amazon a un precio más económico.

Samsung Galaxy S20 Ultra, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Samsung Galaxy S20 Ultra?
A favor
  • Gran pantalla y una tasa de refresco de 120Hz que marca la diferencia
  • Las curvas de la pantalla desaparecen, al fin
  • Su apartado técnico asegura un rendimiento sobresaliente, y el 5G lo hace un móvil “a prueba de futuro”
  • Sistema fotográfico versátil y capaz, a pesar de sus problemas
  • Entre 4 y 10 aumentos, el del Samsung Galaxy S20 Ultra es uno de los mejores zooms que hayamos probado en un móvil
En contra
  • El software de procesado de imagen sigue “metiendo la pata” al procesar algunas fotos
  • Problemas con el enfoque al hacer fotos y grabar vídeo con el sensor principal
  • Añadidos como el vídeo 8K, sensor de 108MP o el zoom 100x no aportan una utilidad real
  • Demasiado grande y pesado
  • Las diferencias con respecto a los S20 y S2+ no justifican el aumento de precio
Conclusiones Los números no lo son todo, y el Samsung Galaxy S20 Ultra es el mejor ejemplo. Con el que debería haber sido su mejor móvil hasta la fecha, Samsung se centra tanto en demostrar hasta dónde puede llegar, que parece no haberse parado a pensar si realmente era necesario hacerlo.
Puntuación

8.5Samsung Galaxy S20 Ultra

Es más fácil ver los defectos en un móvil tan grande.

Hasta aquí llega nuestro análisis del Samsung Galaxy S20 Ultra. ¿Qué te parece el terminal?

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Archivado en Análisis de móviles, Móviles, Opinión, Samsung
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