Samsung Galaxy Z Flip, tres meses después: algo más que un experimento

COMPARTIR 0 TWITTEAR

El Galaxy Z Flip es el primer móvil plegable en pasar por mis manos. Pero espero que no sea el ultimo.

Los problemas del Galaxy Fold no fueron motivos suficientes para detener a Samsung en su particular lucha por conseguir crear el primer smartphone plegable capaz de convencer a los escépticos y enamorar a los creyentes. Y, tras haber probado al fin la segunda edición de la familia de foldables de la surcoreana, he de decir que me alegra saber que Samsung no ha tirado la toalla.

¿Significa eso que el Galaxy Z Flip es el plegable definitivo? No, ni mucho menos. Como teléfono, no es superior que la gran mayoría de dispositivos de gama alta lanzados a lo largo de este año, incluyendo los más caros, lo cual hace que sea aún más difícil recomendar este dispositivo por encima de cualquier otro modelo. Pero como concepto, el Galaxy Z Flip es mucho más que un experimento, y sin duda un dispositivo al que conviene prestar atención.

Samsung Galaxy Z Flip, imagen destacada

¿Cómo es vivir con un móvil plegable?

El segundo efecto wow que produce el Samsung Galaxy Z Flip –el primero es el que causa el cargo de 1.500 euros en tu tarjeta de crédito– sucede nada más arrancar y abrir el dispositivo por primera vez. Pero, lejos de lo que pudiera parecer, este efecto no perdura demasiado en el tiempo. Y precisamente ese es uno de los méritos del Z Flip.

Aunque no lo parezca, es extremadamente sencillo habituarse a este formato, y bastan solo unas horas de uso para que el gesto de abrir y cerrar el teléfono resulte totalmente natural.

Parte de la culpa la tiene la nueva bisagra central que incorpora el dispositivo, más robusta y mejor preparada para evitar la incidencia de partículas de polvo u otros elementos en el interior del móvil que la del anterior Galaxy Fold. En ese sentido, Samsung parece haber encontrado un buen equilibrio entre sensación de robustez y facilidad para abrir el teléfono, si bien esto conlleva tener que ejercer algo más de fuerza para desplegar al completo la pantalla, y dificulta en cierta medida hacerlo con una sola mano.

Pantalla del Samsung Galaxy Z Flip

De hecho, será mejor que utilices ambas manos si no quieres ver cómo tu flamante dispositivo de 1.500 euros cae al suelo, sobre todo porque, pese a esa sensación de robustez antes mencionada, la realidad es que se trata de un teléfono extremadamente frágil, y así nos lo hace saber Samsung durante la configuración inicial del teléfono, donde una pantalla nos da la bienvenida al terminal avisándonos sobre todos aquellos riesgos que deberíamos evitar si no queremos problemas.

“Bastan solo unas horas de uso para que el gesto de abrir y cerrar el teléfono resulte totalmente natural”

Buena parte de los riesgos que se mencionan están, de algún modo, relacionados con la pantalla. Sí, Samsung ha logrado crear un cristal tan sumamente fino –30 micras de grosor, para ser exactos–, que puede doblarse sin romperse. Pero no será este cristal lo que vayas a tocar cuando abras el dispositivo: como en el Galaxy Fold, el panel de este Z Flip queda recubierto por una lámina de plástico, cuyo tacto es muy distinto al vidrio que encontrarás en cualquier otro teléfono.

Este plástico conlleva otras desventajas claras, como una mayor adherencia, que en última instancia se traduce en suciedad que se impregna con mayor facilidad, y sobre todo, una mayor susceptibilidad a ser dañado por golpes o arañazos que se quedarán marcados en la pantalla de manera permanente. Por suerte, Samsung es consciente de ello, y ofrece la posibilidad de reemplazar el panel en una ocasión a un precio relativamente reducido.

El uso de esta lámina de plástico también es culpable de la aparición de la famosa arruga en el centro de la pantalla. No es algo único del Z Flip: ya estaba presente en el Galaxy Fold, como también lo está en el Motorola RAZR, y lo seguirá estando hasta que los fabricantes encuentren la forma de librarse de ella. Sea como sea, está ahí, se puede ver a simple vista –sobre todo en fondos claros o cuando la pantalla no se encuentra justo en frente de tus ojos–, y la notarás si pasas el dedo por encima.

Samsung Galaxy Z Flip, arruga en la pantalla

Más allá de eso, la pantalla es buena, como la gran mayoría de paneles que Samsung monta en sus móviles de gama media y alta. Hablamos de un panel AMOLED que ofrece un buen resultado en términos de niveles de brillo, ángulos de visión y reproducción de colores –si bien el modo de color por defecto los muestra demasiado saturados–. Únicamente se echa en falta una mayor tasa de refresco que iguale a la de otros modelos de primer nivel.

Un detalle que llama la atención es el hecho de que los márgenes que rodean la pantalla se encuentran ligeramente elevados. Su tamaño, sin ser tan reducido como en otros terminales, otorga al Z Flip una apariencia moderna cuando se encuentra totalmente abierto. No obstante, la elevación hace que en ocasiones, puedan llegar a interferir con la navegación por gestos o con otras acciones que requieran pasar el dedo por los bordes de la pantalla. Sea como sea, es totalmente comprensible que Samsung haya tomado esta decisión con el objetivo de cubrir los extremos de la lámina de plástico que protege el panel.

Apostar por este formato que emula los clásicos móviles “de tapa” también ha permitido a Samsung otorgar al dispositivo de una función que no encontraremos en ningún otro móvil del mercado. Se trata del llamado “Flex Mode”, que permite adaptar determinadas aplicaciones de modo que el contenido aparezca únicamente en la mitad superior o inferior de la pantalla, mientras el dispositivo se encuentra plegado en un ángulo de 90 grados.

La idea es buena, y la implementación resulta útil en aplicaciones como Google Duo, sobre todo ahora que buena parte del mundo pasa varias horas al día en videollamadas con otras personas; o en YouTube, siempre y cuando te conformes con ver tus vídeos favoritos en una pequeña ventana. El problema, es que solo unas cuantas aplicaciones están preparadas para funcionar con Flex Mode, incluso ahora, cuando ya va camino de cumplirse los tres meses desde el lanzamiento del móvil al mercado.

También hay sorpresa en el exterior, si bien como sucede con el modo “Flex”, no parece aprovecharse tan bien como cabría esperar. Y es que, como el Galaxy Fold, el Z Flip es un móvil que cuenta con dos pantallas: además de la principal, que queda protegida en el interior cuando el móvil no se está utilizando, encontramos otra mucho más pequeña en la parte exterior, junto a las cámaras.

Se echan en falta algunas funciones que permitan sacar algo más de partido a la pantalla exterior.

El pequeño panel OLED de 1,1 pulgadas con resolución de 300 x 116 píxeles esconde varias funcionalidades: con un doble toque, mostrará la hora, la fecha y el estado de la batería, y si existen notificaciones, será posible visualizarlas deslizando hacia la derecha sobre el panel. Además, permanecerá iluminado en todo momento mientras el teléfono está cargando, para mostrarnos el estado de carga y otra información relevante. Por último, este pequeño panel actúa a modo de visor para la cámara, que permite al sujeto que está siendo fotografíado verse en la pantalla, lo cual puede ayudarle a encontrar una mejor pose… si es que es capaz de conseguir encuadrar la escena, una tarea no demasiado sencilla en una pantalla solo un poco mayor que la de una Xiaomi Mi Band 4.

Y lo cierto es que eso es todo. Desafortunadamente, la pantalla exterior del dispositivo apenas es configurable, y se echan en falta algunas funciones que permitan sacarle algo más de partido, como podría serlo un modo “Always On” que permita visualizar la hora o el estado del tiempo en la pequeña ventana exterior. En ese sentido, si bien es cierto que se trata de un panel de mayor tamaño, el Motorola RAZR ofrece una experiencia más completa, que realmente justifica la existencia de un panel en la parte exterior del teléfono.

Las cámaras del Galaxy Z Flip

Son muchos los detalles que hacen del Samsung Galaxy Z Flip un móvil especial y único. La cámara no es uno de ellos.

Su sistema fotográfico se aleja de lo que parece ser habitual en la gama alta de 2020: múltiples cámaras con distintas distancias focales que aspiran a ofrecer la mayor versatilidad posible. En su lugar, Samsung apuesta por un formato que recuerda más al del iPhone 11 de Apple, con un sensor principal al que acompaña un “ultra gran angular”.

Ambas cámaras tienen una resolución de 12 megapíxeles, pero difieren en la apertura, f/1.8 en la principal, y f/2.2 en la gran angular. Más allá de eso, encontramos un sistema de enfoque automático por detección de fase al que apoya la tecnología Dual Pixel, además de un estabilizador óptico integrado en el sensor principal.

Samsung Galaxy Z Flip negro, camaras

Los resultados son los esperados. La gran mayoría de las mejoras que Samsung introdujo en los modelos de la serie Galaxy S20 en lo relativo al hardware no están presentes en este modelo, y por tanto nos encontramos con una experiencia que recuerda más a la de los Galaxy S10 del año pasado.

Lógicamente, es posible obtener buenas capturas cuando la escena acompaña y las condiciones de luz no son demasiado desafiantes. En algunos casos, de hecho, el nivel de detalle capturado se encuentra por encima de lo que se podría esperar de un sensor de 12 megapíxeles. No obstante, el software encargado de procesar las capturas hereda algunos de los defectos clásicos de los terminales de la compañía, principalmente el suavizado de rostros, la sobresaturación de los colores y la tendencia a levantar en exceso las sobras de las escenas con un alto rango dinámico, lo cual acaba traduciéndose en capturas que pecan de cierta falta de contraste.

De noche, el Galaxy Z Flip sufre aún más al intentar capturar una buena foto. El ruido será protagonista en un buen número de las capturas que hagamos en situaciones de iluminación escasa, y el modo noche no parece ayudar demasiado.

Claro que, el formato del dispositivo puede llegar a sumar algunos puntos a la experiencia con la cámara. Gracias al pequeño panel frontal, es posible capturar selfies utilizando las cámaras principales del teléfono, de modo que los autorretratos tengan una calidad notablemente superior a los que podría generar el sensor delantero de 10 megapíxeles. Además, es posible cambiar entre la cámara principal y la gran angular mientras nos encontramos en este modo, simplemente con un toque sobre el panel exterior. La pena es que no sea posible cambiar el aspect ratio de estas imágenes, y que por tanto siempre sean capturadas en formato cuadrado 1:1.

El Samsung Galaxy Z Flip no es el móvil que te compras si quieres disfrutar de la mejor experiencia fotográfica disponible en el mercado. Y eso es algo que debería estar claro desde el momento en que Samsung anunció el dispositivo en el mes de febrero. Pese a ello, es un sistema de cámaras que puede ofrecer buenos resultados, equiparables a los que podríamos obtener con un gama alta del año pasado.

Todo lo demás

Samsung Galaxy Z Flip, pantalla de inicio

El Samsung Galaxy Z Flip no es un smartphone normal, y no se le puede valorar como tal. Pero eso no quita que, bajo su innovador envoltorio, se encuentre un repertorio de especificaciones similar al que podríamos encontrar en otros dispositivos del mercado, y que conviene repasar con detenimiento.

Su procesador, el Snapdragon 855por suerte, nada de Exynos en este caso–, sumado a los 8 GB de RAM y a la madurez de un software como lo es One UI 2.1, que hace tiempo dejó atrás buena parte de las lacras de TouchWiz, resultan en un rendimiento excelente bajo cualquier tipo de circunstancia. Puede que no sea tan rápido como los últimos terminales de la propia Samsung, o rivales como los de OnePlus o Google –la menor tasa de refresco del panel también afecta a esta menor velocidad percibida–, pero de entre los plegables, es sin duda el que ofrece una mejor experiencia.

La autonomía del terminal es correcta: no es difícil superar la jornada de uso con cerca de 5 o 6 horas de pantalla encendida. Es cierto que no son unas cifras para tirar cohetes, pero aún así son similares a las de los modelos de la serie S20 con procesador Exynos. También contamos con carga inalámbrica y rápida, aunque esta última soporta una potencia máxima de solo 15 W, y hace que el proceso de carga sea algo más lento de lo que nos gustaría.

Otro apartado interesante es el del diseño. De no ser por su singular formato plegable, el Galaxy Z Flip sería un terminal con una apariencia extremadamente sobria, sobre todo en el acabado en color negro de la unidad que hemos probado. Su trasera, formada por dos paneles de vidrio –extremadamente resbaladizos, por cierto– divididos por un raíl metálico, carece por completo de logos o sellos que hagan referencia a la marca, y solo veremos la serigrafía de Samsung en la parte trasera de la bisagra cuando la pantalla del teléfono está plegada.

En uno de sus laterales se encuentra el lector de huellas dactilares capacitivo, notablemente más rápido y preciso que los ultrasónicos que podemos encontrar en los últimos modelos de las series Galaxy Note y Galaxy S. El resultado es tan bueno como el que ya ofrecía el sensor lateral del Galaxy S10e el año pasado.

Ficha técnica del Samsung Galaxy Z Flip

Samsung Galaxy Z Flip
Ficha técnica y especificaciones
DimensionesDesplegado: 167,3 x 73,6 x 7,2 (mm)
Plegado: 87,4 x 73,6 x 15,4-17,3 (mm)
Peso de 183 (g)
Pantalla PrincipalInfinity-Flex Dynamic AMOLED de 6,7 pulgadas
FHD+ (2.636 x 1.080 píxeles), formato 21,9:9, 425 ppp
Cover displaySuper AMOLED de 1,1 pulgadas
300 x 116 píxeles, 303 ppp
ProcesadorQualcomm Snapdragon 855+
Octa-core (1x Kryo 485 @ 2,96 GHz & 3x Kryo 485 @ 2,42 GHz & 4x Kryo 485 @ 1,8 GHz)
GPU Adreno 640
RAM8 GB LPDDRX4
Almacenamiento256 GB UFS 3.0
Sistema operativoAndroid 10 Pie
One UI 2.0
Conectividad4G LTE doble SIM (nanoSIM/eSIM)
Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac/ax, dual-band, Wi-Fi Direct, hotspot
Bluetooth 5.0 LE
aGPS + GLONASS + GALILEO + BDS
NFC
Conector USB Tipo-C
CámarasTrasera: Dual 12 MP (wide) f/1.8 + 12 MP (ultrawide) f/2.2, autoenfoque Dual Pixel PDAF, OIS, HDR, vídeo 2160p@60fps
Frontal: 10 MP (wide) f/2.4, autoenfoque PDAF, HDR
Batería3.300 mAh (no extraíble)
Carga rápida 15W & carga rápida inalámbrica 9W
OtrosGorilla Glass 6
Lector dactilar en marco lateral
Sonido AKG con Dolby Atmos
Servicios propietarios de Samsung (Health, Pay,…)

Opinión y reflexiones finales de Andro4all

Llegará un momento en el que los plegables alcanzarán el punto de madurez necesario para rivalizar, o incluso reemplazar a los smartphones convencionales. O puede que no, quién sabe. Sea como sea, tengo claro que el Galaxy Z Flip será recordado como uno de los primeros móviles de su categoría capaz de demostrar que, en cierto modo, los smartphones plegables son algo más que un experimento.

Eso no significa que este teléfono vaya a cambiarte la vida tal y como la industria nos había prometido que lo harían los teléfonos plegables. Y, de hecho, puede que esa sea la razón por la que buena parte del público aún se muestra escéptica ante este tipo de dispositivos: los plegables no están aquí para revolucionar el sector de la telefonía, sino para añadir un extra de practicidad al formato de los smartphones convencionales, pues de otro modo hace tiempo que hubieran alcanzado su culmen. El problema es que, hoy por hoy, ese extra es más notable en el bolsillo, que en la experiencia durante el día a día.

Precio y dónde comprar el Samsung Galaxy Z Flip

En el momento de su lanzamiento en el mes de febrero, el Galaxy Z Flip tenía un precio de venta de 1.500 euros en su única configuración con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Hoy por hoy, ya se puede encontrar a un precio ligeramente inferior en comercios como Amazon. También es posible hacerse con él a través de la tienda oficial de la compañia. Está disponible en dos colores: Purple Mirror y Black Mirror.

Samsung Galaxy Z Flip, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Galaxy Z Flip?
A favor
  • Formato divertido y cómodo que realmente aporta valor
  • Construcción sólida y de calidad
  • Buen rendimiento y autonomía
En contra
  • La pantalla interna es demasiado frágil, y la interna no demasiado útil
  • Las cámaras no están al nivel de sus rivales
  • La carga “rápida” no lo es tanto
Conclusiones El Galaxy Z Flip es el primer plegable que no parece un concepto futurista imposible de llevar a la realidad sin tropezar con varias piedras por el camino. De hecho, cuanto más lo usas, mayor es la sensación de estar utilizando un móvil normal, con la peculiaridad de que es capaz de plegarse. Ahora “solo” falta reforzar los puntos débiles y alcanzar el punto de madurez que permita igualar los precios con los de los móviles convencionales. Hasta que ese momento llegue, Samsung puede estar orgullosa: el Galaxy Z Flip es el mejor plegable hasta la fecha.
Puntuación

7.8Samsung Galaxy Z Flip

En el mundo de los plegables, segundas partes sí son buenas.

Únete a nuestro canal de Telegram para estar al tanto de todas las últimas horas de Android. Si lo prefieres, también puedes segurinos en Instagram.

Sigue a Andro4all

Archivado en Análisis de móviles, Móviles, Samsung
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios

Otras webs de Difoosion