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Prueba a fondo de la segunda generación del móvil plegable "de tapa" de Samsung. Todo lo que debes saber del Galaxy Z Flip 3.

El Samsung Galaxy Z Flip 3 es el primer smartphone plegable que no dudaría en recomendar a prácticamente cualquier persona dispuesta a gastarse 1.000 euros en un nuevo móvil… salvo alguna que otra excepción.

A diferencia del Samsung Galaxy Z Fold3, el Galaxy Z Flip 3 no aspira a ser dos dispositivos a la vez. En su lugar, se limita a recuperar un formato conocido como lo es el de los flip phones, y a combinarlo con los avances de los smartphones inteligentes de alta gama.

Y he de decir que el resultado es muy convincente. Las mejoras con respecto al Galaxy Z Flip original son claras, y lo que hace un año parecía un primer boceto con bastantes cosas por pulir, hoy se ha convertido en un producto con muchos menos compromisos y ventajas cada vez más evidentes.

Pero, eso sí: el Z Flip 3 aún está lejos de ser el plegable perfecto.

Samsung Galaxy Z Flip3 en una mesa

La pantalla interior del Samsung Galaxy Z Flip3 es una de las grandes mejoras frente al modelo del año pasado / Imagen: Christian Collado

Opinión y puntuación del Samsung Galaxy Z Flip 3

Samsung Galaxy Z Flip 3, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Samsung Galaxy Z Flip 3?
A favor
  • Formato cómodo y conveniente
  • Excelente pantalla interior
  • Pantalla exterior más útil
  • Rendimiento a la altura
  • Resistencia al agua
En contra
  • Autonomía mediocre
  • Carga lenta
ConclusionesDos generaciones han sido suficientes para Samsung para dar con la tecla. El Galaxy Z Flip 3 es, salvo por “problemillas” como su escasa autonomía o su sistema de cámaras algo anticuado, un smartphone plegable capaz de convencer incluso a los escépticos.
Puntuación

Samsung Galaxy Z Flip 3

¿Quién necesita un Fold?

Precio del Samsung Galaxy Z Flip 3 y dónde comprarlo

El Samsung Galaxy Z Flip3 es el smartphone plegable de Samsung más barato hasta la fecha… aunque “barato” no sea la palabra más adecuada para definir a un móvil de 1.089 euros.

Se puede comprar a un precio de 1.089 euros en su versión de 8 GB de RAM con 128 GB de almacenamiento, y de 1.139 euros en el caso de la versión con 256 GB de almacenamiento.

Está disponible en los comercios habituales. Además de la tienda online oficial de Samsung, otras tiendas como Amazon o El Corte Inglés también tienen el Galaxy Z Flip3 a la venta desde finales de agosto.

Ficha técnica de características

Samsung Galaxy Z Flip 3
Características
Dimensiones166 x 72,2 x 6,9 mm
183 gramos
Pantalla6,7 pulgadas plegable, 2640 x 1080 píxeles, 425 ppi, Corning Gorilla Glass Victus, Dynamic AMOLED 2x, 120 Hz
Pantalla exterior de 1,9 pulgadas, 260 x 512 píxeles
ProcesadorQualcomm Snapdragon 888
RAM8 GB LPDDR5
Sistema operativoOne UI 3.1 basado en Android 11
Almacenamiento128/256 GB
CámarasTrasera
-12 MP f / 1.8, 78 °, 1.4 µm, OIS, 2PD
-12 MP Ultra gran angular, f / 2.2, 123 °, 1.12 µm, FF
Frontal
-10 MP (f / 2.4, 1.22 µm, 80 °)
Batería3.300 mAh
Carga rápida de 15W
Carga inalámbrica
Cargador no incluido en la caja
OtrosLector de huellas lateral, reconocimiento facial, altavoces estéreo, IPx8, GPS, Bluetooth 5.0, 5G, Flex Mode

¿Dónde se sitúa el Samsung Galaxy Z Flip 3?

Samsung lanzó el Galaxy Z Flip original con la idea de ampliar su portfolio de smartphones plegables, a través de un nuevo formato de dispositivo más compacto y orientado a todo ese público que no necesita transformar su móvil en una tablet.

La acogida fue positiva, principalmente debido a que, a diferencia del Galaxy Z Fold, el Flip brindaba una experiencia más familiar y no tan disruptiva, a un precio que, además de ser más reducido que el del Fold, no tardó demasiado en bajar aún más pocos meses después de su lanzamiento.

Ahora sí, el Samsung Galaxy Z Flip3 se coloca como una alternativa real a los smartphones de gama alta convencionales.

El Galaxy Z Flip3 está aquí para refinar esa fórmula, con mejores especificaciones, un procesador de primer nivel, una pantalla interior más brillante y de mayor calidad, y una pantalla exterior más práctica gracias a su mayor tamaño. Y todo ello, a un precio mucho más bajo que el de la generación anterior.

Por 1.089 euros, el Samsung Galaxy Z Flip3 se coloca, ahora sí, como una alternativa real a los smartphones de gama alta convencionales. Tanto por precio, como por características.

Mientras tanto, el Z Fold3 se ubica en un segmento diferente, orientado a esa parte del público que no tiene miedo de experimentar con nuevas tecnologías –como la cámara bajo la pantalla–, ni tampoco tiene problema en gastar varios cientos de euros extra por obtener una experiencia completamente única.

Asimismo, dentro del propio catálogo de Samsung también es posible encontrar otras alternativas igual de interesantes, como pueden serlo los modelos de la serie Galaxy S21, incluyendo el S21 Ultra, vendido ya a un precio no muy superior al de este Z Flip3. No será un smartphone tan llamativo ni tendrá las ventajas de este Z Flip3, pero sí es un modelo mucho más recomendable de cara a todas aquellas personas que prioricen aspectos como la autonomía o la cámara.

Parte trasera del Samsung Galaxy  ZFlip3

El modelo de Samsung Galaxy Z Flip3 que hemos podido probar es el color “crema” / Imagen: Christian Collado

Diseño

Todo aquello que hace especial al Galaxy Z Flip3 gira en torno a su diseño. Como el modelo del año pasado, esta entrega hace honor a su nombre al adoptar un formato “de tapa”, con dos partes diferentes unidas por una bisagra central.

No obstante, el Z Flip3 introduce muchos cambios con respecto al modelo anterior a pesar de mantener exactamente el mismo formato.

Los materiales utilizados para dar forma al teléfono vuelven a ser aluminio y vidrio. Este año, eso sí, Samsung apuesta por la resistencia al utilizar un nuevo tipo de aluminio denominado “Armor Aluminium”, cuya principal virtud es el hecho de ser más resistente que el aluminio serie 7000 utilizado en otros la mayoría de smartphones.

Samsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normal

Samsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normal

La estructura interna de aluminio complementa al vidrio Gorilla Glass Victus que protege los dos paneles traseros del dispositivo, así como la “ventana” donde se esconde la pantalla exterior y las dos cámaras principales. Combinando estos dos materiales, Samsung afirma que el Z Flip3 será más resistente a grietas en la pantalla originadas por caídas, dado que los materiales minimizan el impacto sobre el resto de componentes del dispositivo.

En mi experiencia, diré que durante estas semanas de prueba, el Galaxy Z Flip3 permanece intacto a pesar de haber sido utilizado sin funda protectora.

Este Galaxy Z Flip3 es, junto al Galaxy Z Fold3, el primer smartphone plegable resistente al agua

Hablando de resistencia, no se puede dejar pasar uno de los aspectos más importantes y sobre el que más énfasis puso la compañía en el momento de su presentación. Y es que este Galaxy Z Flip3 es, junto al Galaxy Z Fold3, el primer smartphone plegable resistente al agua, gracias a un nivel de protección IPX8lo cual avala su resistencia al agua, pero no al polvo—.

La llegada de resistencia al agua es un avance evidente, pero el elemento más débil del dispositivo sigue siendo su pantalla interior. Samsung continúa apostando por la tecnología Ultra Thin Glass para dar forma a un panel capaz de plegarse y desplegarse, en teoría, hasta 200.000 veces sin demasiados problemas.

Pantalla del Samsung Galaxy Z Flip3 plegada

La pantalla del Samsung Galaxy Z Flip3 se puede abrir y cerrar con facilidad, pero el mecanismo se siente robusto / Imagen: Christian Collado

La sensación de abrir y cerrar el móvil es agradable gracias a la suavidad que brinda la bisagra, y en efecto, el mecanismo otorga al móvil una mayor sensación de robustez que en la generación pasada. Eso, por otro lado, implica que la fuerza necesaria para abrir el dispositivo nos obligue a usar las dos manos para poder ejecutar el movimiento, aunque tiene la ventaja de poder mantener la pantalla fija en cualquier ángulo, algo que no era posible en el modelo anterior.

De no ser por la ”arruga” situada en el centro de la pantalla —sí, sigue ahí, y es tan visible como siempre—, no parece que el formato del Samsung Galaxy Z Flip3 sea el de una segunda generación. Los avances llevados a cabo por los ingenieros de Samsung son más que palpables, y parece que solo es cuestión de tiempo hasta que todos esos pequeños detalles que aún quedan por pulir sean cosa del pasado.

Todos estos avances, además, combinan a la perfección con el diseño adorable y refinado que la surcoreana ha logrado otorgar a este dispositivo, al crear un diseño más “divertido” y no tan sobrio como el de la primera entrega.

A pesar de haber podido probar el modelo “cream”, el color más aburrido de todos los que ofrece Samsung — unpopular opinion, lo sé—, el diseño del Z Flip3 logró enamorarme desde el momento en que lo saqué de la caja.

El aluminio mate ligeramente redondeado de los laterales y la bisagra combina a la perfección con el suave cristal de su parte trasera, y la ventana de color negro le otorga aún más personalidad si cabe.

Cuando el teléfono está plegado, es lo suficientemente compacto como para caber en cualquier bolsillo. Su grosor no es ningún problema, y su peso no es muy superior al de cualquier otro smartphone convencional de dimensiones similares.

Samsung Galaxy Z Flip3 plegado

La bisagra permite mantener el dispositivo plegado en cualquier ángulo / Imagen: Christian Collado

Desplegado, el formato panorámico lo convierte en un teléfono cómodo y agradable de utilizar, incluso con una sola mano.

Y al plegarlo, las ventajas de este formato salen a relucir al ver cómo es posible utilizar el dispositivo para hacer fotos sin necesidad de trípode, o reproducir vídeo con el teléfono apoyado en una mesa sin necesidad de sujetarlo con otro objeto.

Pantalla

El Samsung Galaxy Z Flip3, como la gran mayoría de los móviles plegables lanzados hasta ahora, tiene dos pantallas. Este año, además, Samsung ha trabajado para hacer que el panel exterior sea más práctico y versátil que el del año pasado, al aumentar su tamaño y cargarlo de funciones.

Así, tenemos una pantalla exterior de 1,9 pulgadas OLED, con formato rectangular y, por supuesto, completamente táctil.

La pantalla permanece apagada cuando el móvil está desplegado —salvo al abrir la cámara y utilizar el panel exterior como visor—, y solo se activa al cerrarlo. Por defecto, muestra el reloj, el estado de la batería y la fecha, aunque es posible modificar qué contenido aparece y con qué estilo.

Pantalla exterior del Galaxy Z Flip3

La pantalla exterior permite mostrar la fecha, la hora y otra información relevante / Imagen: Christian Collado

Al tocar dos veces sobre el panel, la pantalla se activa y nos permite interactuar con ella de varias formas. Deslizando hacia abajo, podemos cambiar el nivel de brillo de la pantalla o el modo de alerta —vibración, sonido o silencio—; al deslizar hacia arriba, se abre Samsung Pay en caso de que haya sido configurado previamente. Y al deslizar a la derecha, veremos las notificaciones que no han sido leídas, pudiendo tocar sobre cada una de ellas para ver más información.

También es posible deslizar a la izquierda, para acceder a diferentes “tarjetas” como si de un smartwatch se tratase. Es posible decidir qué tarjetas aparecen, y entre ellas podemos elegir algunas como el tiempo, la próxima alarma, control de música, grabadora de voz, cuenta atrás o una tarjeta específica para controlar auriculares de la serie Galaxy Buds.

En definitiva, se trata de una pantalla mucho más práctica que la del Galazy Z Flip original, que sin llegar a permitir controlar el dispositivo por completo como sí sucede en los modelos de la serie Fold, al menos sí brinda la posibilidad de leer notificaciones o ejecutar acciones rápidas sin necesidad de abrir el dispositivo por completo y activar la pantalla interior, con el ahorro energético que ello conlleva.

Pero las mejoras no se limitan solo a la pantalla exterior. El panel interior también ha sido renovado en esta segunda entrega de la serie Z Flip, con importantes mejoras que asientan al dispositivo en la gama alta telefónica.

Es todo un alivio saber que la pantalla del Galaxy Z Flip3, ahora sí, es digna de estar en un smartphone de primer nivel.

Seguimos contando con una pantalla OLED de 6,7 pulgadas de diagonal y formato alargado, con un orificio situado en la parte superior central. No obstante, se han añadido mejoras como una mayor frecuencia de refresco, que crece hasta los 120 hercios, o un mayor nivel de brillo máximo, capaz de alcanzar los 1.200 nits como máximo.

Este último aspecto es precisamente importante dados los problemas que tenía la pantalla del Galaxy Z Flip cuando se enfrentaba a la luz del sol. Este año, los problemas desaparecen gracias a una pantalla mucho más brillante.

Por lo demás, es todo un alivio saber que la pantalla del Galaxy Z Flip3 es digna de estar en un smartphone de primer nivel por sus cualidades en cuanto a nitidez, representación de color, contraste y tasa de refresco. Era uno de los aspectos a mejorar del modelo anterior, y Samsung no ha defraudado.

Pantalla de inicio del Galaxy Z Flip3

La pantalla interior tiene una excelente calidad / Imagen: Christian Collado

La única diferencia que podemos encontrar entre la pantalla de este Z Flip3 y la de cualquier otro gama alta de Samsung reside en su capacidad de plegarse por la mitad. Eso, además, conlleva otras peculiaridades como el hecho de estar recubierta de un film de plástico que protege el panel, y cuyo tacto, aunque parecido, no es tan suave como el del vidrio. Además, Samsung ha instalado un protector de pantalla de plástico sobre la pantalla del Galaxy Z Fold, de gran calidad y además más resistente y con un tacto muy similar al de la propia pantalla.

Un detalle interesante a tener en cuenta es que Samsung, a pesar de estar convencida de la resistencia del panel de su nuevo smartphone plegable, es consciente de que se trata de un elemento más débil de lo habitual. Por esa razón, incluye un año de Samsung Care+ gratis con la compra de un Galaxy Z Flip3, dando así más facilidades a los usuarios en caso de necesitar reemplazar la pantalla tras sufrir algún tipo de daño. Además, durante el proceso de configuración inicial del dispositivo, se muestran una serie de recomendaciones a seguir para evitar futuros daños en la pantalla o el mecanismo del dispositivo.

Hardware y rendimiento

Bajo un envoltorio adorable y refinado se esconden algunas de las especificaciones más punteras de hayamos visto en un móvil Samsung hasta la fecha.

El procesador Qualcomm Snapdragon 888 es el elegido por Samsung para dar vida a su nuevo foldable, con 8 o 12 GB de memoria RAM, y un almacenamiento interno de 128 o 256 GB, que en este caso no puede ser ampliado por microSD.

La combinación resulta en un rendimiento al nivel de un gama alta de primera línea, no muy diferente al que se podría obtener con un Samsung Galaxy S21 Ultra. Todo se mueve rápido y con fluidez, y salvo por algún que otro cierre de apps en segundo plano —que achaco a una falta de optimización del software más que a una falta de memoria RAM—, la experiencia con el dispositivo es más que satisfactoria.

También son buenos otros aspectos del hardware del dispositivo, como el par de altavoces estéreo, capaz de generar un audio potente y de buena calidad; o el motor de vibración integrado, con una respuesta firme y agradable. Asimismo, el lector de huellas dactilares, situado en el lateral derecho del cuerpo del teléfono, ofrece una manera rápida y conveniente de desbloquear el dispositivo, si bien una posición ligeramente más baja hubiera sumado puntos a la ergonomía del dispositivo.

Samsung Galaxy Z Flip3 en la mano

El Samsung Galaxy Z Flip3 funciona tan bien como cualquier otro gama alta de Samsung lanzado en 2021 Imagen: Christian Collado

Batería y carga

El Samsung Galaxy Z Flip3 no está libre de problemas, y su autonomía es, sin duda alguna, la mayor de las desventajas de este móvil.

Durante las dos semanas de prueba con el dispositivo, alcanzar el final del día con batería restante ha sido básicamente misión imposible, viéndome en la situación de tener que conectar el dispositivo al cargador en las primeras horas de la tarde para poder llegar a la noche con el teléfono vivo.

El modelo anterior de esta serie ya tenía algún que otro problema para alcanzar el final del día con batería, y dado que esta generación mantiene los mismos 3.300 mAh de capacidad, era de esperar que la situación no fuera a mejorar demasiado.

El Galaxy Z Flip3 no incluye un cargador en su caja.

Por si eso no fuera suficiente, Samsung parece ir marcha atrás en materia de carga rápida, al limitar la potencia máxima que la batería puede captar a 15W, o a 10 en caso de realizar la carga de manera inalámbrica. En ambos casos, habrá que esperar más de una hora hasta que el dispositivo recargue su batería por completo.

Y por cierto: como ya sucedía con los Galaxy S21, el Galaxy Z Flip3 no incluye un cargador en su caja. Tan solo el cable USB-C.

Marco de aluminio del Samsung Galaxy Z Flip3

El delgado cuerpo del Samnsung Galaxy Z Flip3 es, probablemente, una de las razones de la escasa capacidad de batería del terminal / Imagen: Christian Collado

Software y experiencia

El hecho de contar con un formato mucho más afín al de los smartphones convencionales, hace que Samsung no se vea en la necesidad de desarrollar una versión de One UI demasiado diferente para el Galaxy Z Flip3, como sí debe hacerlo para el Z Fold3 con el objetivo de sacar más partido a su gran pantalla interior.

Eso nos deja con una experiencia de software muy cercana a la que podríamos encontrar, por ejemplo, en un Samsung Galaxy S21.

One UI, en este caso en su versión 3.1, sigue siendo una capa que se aleja de Android stock para apostar por un aspecto propio, y una experiencia repleta de funciones y herramientas que no están presentes en versiones más limpias del sistema operativo.

El Samsung Galaxy Z Flip3 recibirá actualizaciones del sistema operativo y de seguridad durante un mínimo de tres años.

Por suerte, no hay demasiado bloatware más allá de las típicas aplicaciones de Samsung y de Microsoft —que por suerte, en la mayoría de casos se pueden desinstalar o, como mínimo, desactivar—. Y la mayoría de herramientas implementadas por Samsung aportan cierto valor.

El aspecto de la interfaz, sin ser mi favorito, al menos resulta coherente en todas las aplicaciones y menús, y está diseñado con el objetivo de facilitar el uso del dispositivo con una sola mano, lo cual se agradece en un dispositivo con una pantalla tan alargada.

Tan solo encontramos un par de añadidos en esta versión de One UI que son exclusivos del Z Flip3. El primero, es una sección en los ajustes que permite cambiar el aspecto del reloj y configurar los widgets de la pantalla frontal o “cover display”, como Samsung ha decidido bautizarla.

El otro, se esconde en un nuevo menú llamado “Labs”, dentro de la sección de funciones avanzadas. Desde ahí, es posible activar o desactivar el panel del modo Flex para poder sacar partido a la pantalla plegable independientemente de si la aplicación que se ejecuta ha sido optimizada para ello.

Al activar dicho panel, es posible ejecutar cualquiera de las apps elegidas en la mitad superior de la pantalla cuando el dispositivo se encuentra semiplegado, mientras la parte inferior muestra una serie de controles genéricos para el brillo, el teclado. Se trata de una función conveniente en determinadas situaciones, y que permite a Samsung aprovechar de una mejor forma el formato del terminal sin depender de que desarrolladores de terceros adapten sus aplicaciones.

El software del Z Flip3 está basado en Android 11, y como todo smartphone de gama alta de Samsung lanzado en los últimos años, recibirá actualizaciones del sistema operativo y de seguridad durante un mínimo de tres años. Por tanto, es de suponer que el dispositivo acabe llegando al final de su vida útil con Android 14 allá por 2025.

En ese sentido, he de decir que, durante este período de prueba, el terminal no ha recibido, aún, ninguna actualización para corregir errores que pudieran existir en la versión del software actual, pero es probable que sí haya al menos una actualización previa a su salida al mercado.

Pantalla principal del Galaxy Z Flip3

El Galaxy Z Flip3 equipa One UI 3.1, una versión especial del software de Samsung dirigida a teléfonos plegables / Imagen: Christian Collado

Cámaras

Decía al inicio que podría recomendar el Galaxy Z Flip3 a cualquiera que esté buscando gastarse unos 1.000 euros en un smartphone. Rectifico: a cualquiera, excepto a aquellos que valoren la experiencia con la cámara más que a tener un móvil que se puede doblar por la mitad.

No es que las cámaras de este móvil sean malas. De hecho, es posible capturar imágenes de muy buena calidad con ellas. Pero está claro que este apartado no ha sido una de las prioridades de Samsung a la hora de desarrollar el producto.

Su sistema fotográfico está formado por tres cámaras diferentes: dos en la parte trasera, y una en la frontal.

Camaras del Samsung Galaxy Z Flip3

Hay dos cámaras en la trasera del Samsung Galaxy Z Flip3, ambas de 12 megapíxeles / Imagen: Christian Collado

Las dos cámaras principales utilizan un sensor de 12 megapíxeles, similar a lo que podemos encontrar en modelos como los Samsung Galaxy S21 o Galaxy S21+. El primero tiene una apertura f / 1.8 y está equipado con OIS, mientras el segundo queda acompañado de una lente ultra gran angular que permite capturar imágenes con un campo de visión de 123º.

En el frontal, encontramos la misma cámara de 10 megapíxeles que Samsung lleva usando en sus flagships desde hace un par de años, capaz de capturar un campo de visión de 80°.

En escenas bien iluminadas, el Galaxy Z Flip3 brinda los resultados esperados de un móvil de la serie Galaxy de este precio: imágenes detalladas, nítidas, con un buen rango dinámico y unos colores llamativos —para algunos, incluso, puede que demasiado llamativos—. Por la noche, la cámara sufre en mayor medida a la hora de capturar detalle de las escenas, y el ruido se hace protagonista a menos que se utilice el modo nocturno.

Como en los Galaxy S21, el software encargado de procesar las fotografías ha sido refinado de modo que ya no tiende tanto a suavizar artificialmente los rasgos faciales ni a modificar el tono de piel. No me malinterpretéis: sigue haciendo ambas cosas —al fin y al cabo, ese es el look que Samsung quiere otorgar a sus imágenes— pero la diferencia con respecto a generaciones anteriores es evidente.

Samsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normal

Samsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normalSamsung Galaxy Z Flip 3, análisis: el móvil plegable para gente normal

La versatilidad no es su punto fuerte, pues si bien la cámara principal es capa de generar buenas capturas, la lente ultra gran angular peca de cierta falta de nitidez, y el hecho de no contar con un sensor telefoto hace que las imágenes con zoom simplemente no estén al nivel de lo esperado de un móvil de 1.000 euros.

Una de las ventajas que aporta el formato plegable del Z Flip a la experiencia fotográfica es la posibilidad de utilizar la pantalla exterior como visor de la cámara. De este modo, es posible hacer selfis utilizando los dos sensores principales, siendo más fácil encuadrar nuestro rostro y el del resto de personas que aparecen en la escena. Aún así, la cámara de 10 megapíxeles situada en el interior también ofrece un buen resultado. Infinitamente mejor que el que brinda la cámara bajo la pantalla del Z Fold3.

Además, es posible abrir la cámara y hacer una foto sin tener que abrir el móvil, un atajo que se ha convertido en una de mis cosas favoritas del Z Flip3 durante estas semanas de prueba. Para hacerlo, solo hay que tocar dos veces el botón de encendido del móvil con la pantalla cerrada, y después usar los botones de volumen para capturar la imagen.

En otros aspectos, como la grabación de vídeo, el Galaxy Z Flip 3 ofrece también un buen resultado, sin llegar a destacar de la misma forma que lo hacen otros modelos de la firma como el Galaxy S21 Ultra. Los clips tienen una buena calidad de imagen, con una estabilización correcta gracias al OIS, y un buen sonido gracias a los distintos micrófonos que integra el teléfono.

Galería de fotos y vídeos con el Samsung Galaxy Z Flip 3

Temas relacionados: Análisis de móviles, Móviles, Samsung, Samsung Galaxy

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