Algo se esconde en el corazón de nuestra galaxia y sería más oscuro que un agujero negro
Los datos más recientes de los telescopios espaciales apuntan a que en el corazón de la Vía Láctea podría haber algo inesperado
Seguro que has escuchado que en el corazón de la Vía Láctea hay un agujero negro supermasivo llamado Sagitario A*. Se dice que tiene una masa equivalente a cuatro millones de soles comprimida en un espacio minúsculo. Sin embargo, un nuevo estudio deja caer algo muy interesante: ¿y si lo que hay allí no es un agujero negro, sino una densa acumulación de materia oscura? El estudio ha sido publicado en Oxford Academic.
Esta propuesta nace de un equipo de astrofísicos del Instituto de Astrofísica de La Plata en Argentina, que ha decidido mirar los datos desde otro ángulo. Según su planteamiento, toda la evidencia que tenemos hasta ahora, desde la gravedad que arrastra a las estrellas hasta las imágenes más recientes, también podría explicarse mediante una esfera gigante de materia oscura fermiónica. Lo interesante de esta teoría es que no ve al centro galáctico como algo aislado; sugiere que el núcleo y el enorme halo que rodea a toda la galaxia son, en realidad, parte de la misma sustancia continua. Básicamente, proponen que estamos viendo dos caras de una misma moneda.
Esta teoría tiene una explicación

La sonda espacial Gaia tiene la misión de hacer un mapa tridimensional de nuestra galaxia
Pero, ¿cómo es posible confundir un agujero negro con una bola de materia oscura? Aquí tendría mucho que ver la precisión. Actualmente, no tenemos telescopios lo suficientemente potentes para notar la diferencia entre ambos modelos. Para poner a prueba esta hipótesis, los investigadores analizaron a las "estrellas S", un grupo de astros que se mueven a velocidades de vértigo alrededor del centro. La estrella más vigilada, S2, completa su órbita cada 16 años y sus movimientos son como un mapa gravitatorio. Al simular su trayectoria, descubrieron algo sorprendente: tanto el modelo del agujero negro como el de la materia oscura clavan el comportamiento de la estrella con una exactitud casi idéntica.
La teoría de la materia oscura es una alternativa perfectamente viable
Aun así, la teoría de la materia oscura tiene un as bajo la manga que podría darle ventaja. Los datos de la sonda espacial Gaia han revelado que la rotación de la Vía Láctea se ralentiza en sus bordes exteriores, algo que a los modelos convencionales les cuesta explicar. El modelo de materia oscura fermiónica, en cambio, conecta de forma natural lo que pasa en el centro con lo que ocurre en las afueras de la galaxia. Es la primera vez que una sola explicación logra unir escalas tan distintas, dándole coherencia a todo el conjunto galáctico, desde las estrellas que rozan el núcleo hasta las que orbitan en la periferia.
Por supuesto, esto no significa que debamos descartar la idea del agujero negro todavía. Lo que este estudio nos dice es que, con la información actual, la materia oscura es una alternativa perfectamente viable. La clave para resolver el misterio llegará con las futuras observaciones del Telescopio del Horizonte de Sucesos (EHT). Si Sagitario A* es un agujero negro, deberíamos ver un anillo de fotones muy específico y un horizonte de sucesos bien definido. Si es un núcleo de materia oscura, ese anillo podría ser distinto o incluso inexistente.