Qué portátil gaming comprar ahora mismo: 13 opciones para todos los bolsillos
En esta guía de compra te propongo los portátiles gaming más atractivos del mercado, clasificados en tres rangos de precio distintos, para que te cueste menos elegir
Elegir un ordenador portátil para jugar se ha convertido en una tarea titánica debido a la inmensa cantidad de configuraciones gráficas y procesadores que inundan el mercado. Hace unos años, la diferencia de rendimiento respecto a un sobremesa era abismal, pero hoy en día la brecha se ha cerrado tanto que para muchos usuarios ya es la opción principal. Es cierto que existen alternativas compactas muy interesantes y, de hecho, hay mejores mini PC calidad-precio que rinden de maravilla en juegos, pero la libertad de llevarte tu estación de batalla en la mochila a cualquier parte sigue siendo insustituible.
Sin embargo, antes de sacar la tarjeta, debes tener clara una cosa: la potencia se paga. A diferencia de los mejores portátiles baratos pensados para ofimática y navegación, un equipo gaming necesita una tarjeta gráfica dedicada y un sistema de refrigeración complejo que inevitablemente suben el coste. Para ayudarte a no perderte entre tantas siglas y especificaciones, he organizado esta guía dividiendo el mercado en tres franjas de presupuesto claras para que encuentres la máquina perfecta según lo que quieras gastar.
- Los mejores portátiles para jugar por menos de 800 euros
- Los mejores portátiles gaming entre 800 y 1500 euros
- Los mejores portátiles gaming de más de 1500 euros
- Cosas que debes tener en cuenta antes de comprar un portátil gaming
Los mejores portátiles para jugar por menos de 800 euros

El Lenovo LOQ Gen 9 es una gran opción de precio comedido y por eso te la recomiendo
Voy a empezar con los equipos más económicos. Todos ellos suelen encontrarse por debajo de 800 euros. ¡Ojo! Esto no quiere decir que su precio oficial esté por debajo de ese umbral, sino que es fácil encontrarlos en oferta dentro de ese rango. Veamos los seleccionados.
Gigabyte G6 MF
Si encuentras este modelo por debajo de los 800 euros, no te lo pienses dos veces porque es con diferencia el más potente de esta lista. Gigabyte ha conseguido meter un procesador Intel Core i7 de 13ª generación y una gráfica de la serie RTX 40 en un chasis que mantiene el precio contenido. Esto significa que tendrás acceso a tecnologías como DLSS 3 que multiplican los fotogramas por segundo mediante inteligencia artificial, alargando la vida útil del equipo considerablemente.
Su pantalla es otra delicia para los gamers, ya que cuenta con una tasa de refresco de 165 Hz. Esto te garantiza una fluidez visual competitiva eliminando el desenfoque de movimiento en los giros rápidos de cámara. El sistema de refrigeración WINDFORCE hace un buen trabajo manteniendo las temperaturas a raya, aunque, como es habitual en esta marca, prepárate para escuchar los ventiladores cuando le exijas el máximo rendimiento.
Lenovo LOQ Gen 9
La familia LOQ es la heredera espiritual de los IdeaPad Gaming y ha llegado pisando fuerte para ofrecer calidad de construcción sin el sobrecoste de la gama Legion. Este modelo destaca por una configuración de memoria muy inusual pero bienvenida: 24 GB de RAM. Mientras que la mayoría de rivales se quedan en 16 GB Lenovo te da ese extra que agradecerás si te gusta tener el navegador abierto mientras juegas o si quieres iniciarte en el mundo del streaming.
En el apartado gráfico monta una NVIDIA RTX 3050 de 6 GB. Ojo, porque esos 6 GB de memoria de vídeo marcan la diferencia respecto a las versiones antiguas de 4 GB, permitiéndote subir la calidad de las texturas en juegos modernos sin sufrir parones. Su procesador Ryzen 5 es muy eficiente y el sistema de refrigeración con doble ventilador asegura que el teclado no se caliente en exceso durante tus sesiones de juego.
MSI Modern 14 C7M
Voy a ser muy honesto contigo: este no es un portátil gaming puro sino un ultrabook que puede defenderse en juego casual. Lo incluyo en la lista porque no todo el mundo quiere cargar con un "ladrillo" de 2,5 kilos. Si eres estudiante y tu prioridad es la movilidad absoluta gracias a su peso pluma de 1,4 kg, pero quieres echarte unas partidas al LoL o al CS:GO entre clase y clase este MSI es tu opción.
No tiene tarjeta gráfica dedicada, por lo que depende de los gráficos integrados de su procesador AMD Ryzen. No intentes ejecutar Cyberpunk 2077 aquí porque no funcionará bien pero para títulos de eSports o juegos indie en 2D va sobrado. Su diseño permite abrir la pantalla 180 grados y su teclado tiene un recorrido muy cómodo para escribir trabajos largos. Es la compra racional si el juego es secundario para ti.
Lenovo IdeaPad Gaming 3 Gen 6
Este equipo es un viejo conocido y sigue siendo una de las puertas de entrada más baratas al mundillo. Es una opción de batalla que monta una veterana GTX 1650. No es una gráfica moderna y no soporta trazado de rayos pero sigue siendo una roca para jugar a 1080p a casi todo el catálogo de juegos existente si ajustas los gráficos.
Monta un procesador Ryzen 5 5600H que rinde de maravilla y su pantalla de 15.6 pulgadas cumple. Eso sí, tengo que avisarte de un detalle importante: este modelo concreto viene con teclado portugués. La distribución es casi idéntica a la española, salvo por un par de teclas y la ç, pero es algo que debes tener en cuenta. Si no te importa ese detalle o planeas usar un teclado externo, te llevas un equipo muy capaz por un precio de derribo.
Los mejores portátiles gaming entre 800 y 1500 euros

MSI tiene algunos de los mejores equipos en este rango de precio
En esta franja de precios ya no solo pagas por los componentes internos, sino que empiezas a ver mejoras notables en la calidad de la pantalla, los materiales de construcción y sobre todo en los sistemas de refrigeración. Estos equipos están diseñados para durar más tiempo y soportar sesiones de juego más largas sin sufrir estrangulamiento térmico, ofreciendo una experiencia mucho más redonda y fiable para el usuario medio.
Acer Nitro 5 AN515-57
La familia Nitro de Acer se ha ganado una reputación de hierro por ser una de las más equilibradas del sector. Este modelo en concreto es una opción fantástica si buscas jugar a todo en Full HD sin complicaciones. Combina un procesador Intel Core i5 de alto rendimiento con una gráfica RTX 3050, lo que te permite activar el trazado de rayos en juegos compatibles y disfrutar de una iluminación mucho más realista.
Uno de sus puntos fuertes es la pantalla de 144 Hz con biseles estrechos que ofrece una inmersión total y una fluidez que agradecerás en shooters frenéticos. Además, Acer incluye su tecnología CoolBoost y la aplicación NitroSense, que te permite controlar manualmente la velocidad de los ventiladores. Esto es vital porque puedes ponerlos al máximo cuando vayas a jugar y bajarlos cuando estés estudiando para tener silencio absoluto.
MSI GF65 Thin
MSI es sinónimo de gaming y con la serie GF busca ofrecer potencia en un chasis algo más compacto y fácil de transportar. Este equipo destaca por incorporar el sistema de refrigeración Cooler Boost 5 que utiliza tubos de calor dedicados tanto para el procesador como para la gráfica. Esto asegura que el rendimiento se mantenga estable incluso en un cuerpo más delgado que el de sus competidores.
Monta un panel de 15.6 pulgadas a 144 Hz, que es el estándar de oro para disfrutar de movimientos suaves en pantalla. A nivel gráfico, su RTX 3050 se apoya en la inteligencia artificial de NVIDIA para mejorar el rendimiento en juegos pesados. Es una máquina ideal si necesitas llevar el portátil a la universidad o al trabajo y luego quieres echar unas partidas al llegar a casa sin tener un aparato excesivamente voluminoso.
MSI Katana GF66
Si subimos un escalón en potencia bruta, nos encontramos con este Katana GF66. Aquí la estrella indiscutible es su procesador Intel Core i7 de 12ª generación, una bestia parda que supera con creces a los modelos anteriores en multitarea y cálculos complejos. Además, viene de serie con 16 GB de RAM, lo que considero el estándar ideal hoy en día para no quedarte corto si tienes muchas aplicaciones abiertas mientras juegas.
Su estética inspirada en una katana es sobria pero agresiva y el teclado retroiluminado en rojo tiene un tacto excelente, típico de MSI. El almacenamiento es rápido gracias a su SSD NVMe de 512 GB que reduce los tiempos de carga de los juegos a la mínima expresión. Ten en cuenta que viene sin sistema operativo, por lo que tendrás que instalar Windows por tu cuenta, algo sencillo que te permite ahorrar unos euros en la compra.
ASUS TUF Gaming A15
Si eres de los que lleva el portátil en la mochila todo el día y te preocupa que se golpee, este ASUS es tu mejor aliado. La serie TUF (The Ultimate Force) se caracteriza por tener certificación militar MIL-STD-810H, lo que significa que ha pasado pruebas de resistencia a caídas, vibraciones y temperaturas extremas. Es literalmente un tanque construido para durar.
En su interior combina un procesador Ryzen 5 muy eficiente con una gráfica GTX 1650. Aunque no es la tarjeta más moderna del mercado, sigue siendo muy capaz para juegos de eSports y títulos competitivos, ofreciendo una estabilidad de frames envidiable. Además, ASUS ha implementado un sistema de ventiladores autolimpiantes que expulsa el polvo hacia fuera, evitando que se acumule en los disipadores y asegurando que el portátil respire bien a largo plazo.
Los mejores portátiles gaming de más de 1500 euros

Si tienes un presupuesto ilimitado, en esta sección tienes un ASUS RoG que es una bestia parda
Llegamos a la gama alta, un territorio donde las reglas cambian. Aquí ya no buscamos solo una buena relación calidad-precio, sino prestaciones muy concretas que no se encuentran en modelos estándar. En esta selección verás equipos que destacan por configuraciones de memoria descomunales, pantallas de velocidad absurda para competición o tamaños de pantalla que sustituyen por completo a un ordenador de sobremesa. Si necesitas una estación de trabajo portátil que además sirva para jugar, o simplemente quieres lo más exclusivo, estás en el lugar correcto.
MSI GF63 (Edición Especial)
Este equipo es un caso muy particular y su precio de unos 2600 euros tiene una explicación clara: es una bestia de almacenamiento y memoria. Aunque su gráfica RTX 2050 es modesta para juegos modernos, este portátil ha sido modificado profesionalmente para incluir 64 GB de RAM y un SSD de 4 TB. Es, básicamente, una estación de trabajo móvil pensada para creadores de contenido, editores de vídeo o programadores que necesitan tener decenas de máquinas virtuales abiertas simultáneamente.
Si lo tuyo es el gaming casual pero tu trabajo requiere manejar archivos gigantescos sin depender de discos externos, esta es tu máquina. Además, mantiene un perfil delgado y ligero para todo lo que lleva dentro, y su procesador Intel Core i5 de 12ª generación con arquitectura híbrida gestiona la multitarea de forma excelente.
ASUS ROG Strix G15
La familia ROG Strix es la realeza dentro del gaming competitivo y este modelo de 1900 euros lo demuestra con un componente estrella: su pantalla. Monta un panel de 300 Hz con un tiempo de respuesta de 3 ms, una especificación pensada exclusivamente para jugadores profesionales de eSports que necesitan ver al enemigo antes que nadie. La fluidez visual que ofrece es simplemente incomparable con un portátil convencional.
Bajo el capó, ASUS utiliza compuesto térmico de metal líquido de Thermal Grizzly en lugar de la pasta térmica tradicional, lo que reduce la temperatura del procesador Ryzen 7 de forma drástica. Esto permite que la gráfica RTX 3050 Ti rinda al máximo de sus vatios sin sufrir caídas de rendimiento, manteniendo el sistema fresco incluso en las sesiones más intensas.
MSI Katana GF76
Si las 15 pulgadas se te quedan pequeñas, este Katana GF76 da el salto a las 17.3 pulgadas, ofreciendo un espacio visual panorámico que se agradece muchísimo tanto en juegos como en productividad. A pesar de su gran tamaño, mantiene un diseño relativamente sobrio que encaja bien en cualquier entorno. Su pantalla de 144 Hz asegura que esa superficie extra se mueva con total suavidad.
En su interior encontramos un procesador Intel Core i7 de 8 núcleos que se complementa con la tecnología inteligente de MSI para ajustar el rendimiento automáticamente. Es una opción ideal si buscas un sustituto real del ordenador de sobremesa y no planeas moverlo de casa todos los días, priorizando el tamaño de pantalla por encima de la portabilidad.
Acer Nitro 5 AN515-57
Aunque hemos visto la gama Nitro en precios más bajos, esta configuración específica que ronda los 1650 euros sube el nivel con un procesador Intel Core i7-11800H de alto voltaje. La diferencia principal aquí radica en la conectividad y el control: integra la tecnología Killer DoubleShot Pro, que gestiona de forma inteligente el tráfico de internet priorizando los datos del juego tanto por cable Ethernet como por Wi-Fi 6 simultáneamente.
Además, Acer ha cuidado mucho la experiencia térmica en este modelo premium. La tecnología CoolBoost aumenta la velocidad de los ventiladores un 10% extra respecto al modo automático, consiguiendo refrigerar la CPU y la GPU de forma más agresiva. Es un equipo pensado para quienes quieren exprimir el hardware sin preocuparse por el sobrecalentamiento.
ASUS ROG Strix Scar 18
Cerramos la lista con la joya de la corona, una auténtica locura tecnológica que supera los 5000 euros. El SCAR 18 no es un portátil, es un monstruo de 18 pulgadas diseñado para humillar a muchos ordenadores de sobremesa. Su chasis masivo permite alojar los componentes más potentes del mercado, incluyendo un procesador Intel Core i9 de la serie HX, que es básicamente un chip de escritorio adaptado.
Con un peso de casi 10 kilos si contamos el embalaje y accesorios, no es un equipo para llevar a la cafetería. Es una estación de batalla definitiva con un sistema de refrigeración sobredimensionado, iluminación RGB por los cuatro costados y una potencia bruta capaz de mover cualquier simulador o juego triple A en calidad ultra sin despeinarse. Es, sencillamente, lo máximo a lo que puedes aspirar hoy en día.
Cosas que debes tener en cuenta antes de comprar un portátil gaming

Más allá de la estética, hay un montón de aspectos que debes tener en cuenta antes de comprar un portátil gaming
Antes de lanzarte a por la oferta más llamativa es fundamental que entiendas qué estás comprando realmente. Un portátil para jugar es una máquina compleja donde el equilibrio entre componentes es vital para no sufrir cuellos de botella. No te dejes cegar solo por las luces RGB o un diseño agresivo ya que lo importante está en el interior y en cómo el equipo gestiona la potencia y el calor.
- Tarjeta gráfica. Es el corazón del equipo y lo que determinará a qué calidad puedes jugar. Busca como mínimo una RTX 3050 o 4050 si juegas en 1080p. Fíjate bien en la memoria VRAM y evita modelos de 4 GB si quieres que el portátil te dure varios años optando mejor por 6 GB o más.
- Procesador. En portátiles gaming siempre debes buscar procesadores de la serie H (High Performance) tanto en Intel como en AMD. Evita las series U o P pensadas para ultrabooks de bajo consumo ya que limitarán el rendimiento de tus juegos para ahorrar batería.
- Memoria RAM. Hoy en día 16 GB es el estándar mínimo para jugar tranquilo. Con 8 GB sufrirás tirones en juegos modernos y tendrás problemas si quieres tener Discord o Chrome abiertos de fondo. Si puedes permitirte 32 GB mejor que mejor para el futuro.

Si vas a usar tu portátil para trabajar o en movilidad, lo mejor es revisar detalles como el peso o las dimensiones
- Pantalla y refresco. No te obsesiones con el 4K en pantallas de 15 pulgadas ya que apenas notarás la diferencia y penalizará el rendimiento. Lo vital aquí son los Hertzios (Hz). Busca paneles de al menos 144 Hz para ver el movimiento fluido y asegúrate de que sea tecnología IPS para tener buenos colores y ángulos de visión.
- Almacenamiento. Los juegos actuales ocupan una barbaridad superando fácilmente los 100 GB cada uno. Un SSD de 512 GB es el mínimo absoluto pero se llenará rápido así que valora mucho que el portátil tenga una ranura M.2 extra libre para ampliar la capacidad más adelante.
- Refrigeración y ruido. Asúmelo desde ya: un portátil gaming va a hacer ruido. Lo importante es que tenga un buen sistema de ventilación con múltiples salidas de aire. Huye de los diseños demasiado finos si llevan componentes muy potentes porque el calor acabará reduciendo el rendimiento (thermal throttling).
- Sistema operativo. Muchos modelos baratos vienen sin Windows (FreeDOS) para recortar el precio final. No es un drama y es fácil de instalar pero debes tener un pendrive preparado y una licencia a mano antes de sacarlo de la caja.
Mi selección gaming top
Ver todas las ofertas →He elegido estos tres modelos porque representan la compra más inteligente en cada escalón de precio. El Gigabyte G6 MF es imbatible en calidad-precio ofreciendo tecnologías de última generación por menos de 800 euros. En la gama media me quedo con el MSI Katana GF66 porque sus 16 GB de RAM y su procesador i7 lo convierten en un todoterreno que no necesita ampliaciones inmediatas. Finalmente para los más exigentes el ASUS ROG Strix G15 justifica su precio con una pantalla de 300 Hz y un sistema de refrigeración superior ideal para competición.
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