Google trata de evitar la venta forzosa de Chrome y Android con una contraoferta al Gobierno
La tecnológica busca alternativas menos drásticas tras el fallo judicial que la acusa de monopolio en las búsquedas online

La batalla legal entre Google y el Departamento de Justicia de Estados Unidos alcanza un punto crítico después de que el tribunal determinara la existencia de un monopolio en las búsquedas online. La compañía ha anunciado que apelará la decisión mientras presenta una serie de propuestas alternativas, un paso obligatorio en el proceso legal que busca evitar la venta forzosa de Chrome y Android.
Según Android Authority, las medidas propuestas por Google darían más libertad a empresas como Apple y Mozilla para elegir su buscador predeterminado. Este cambio permitiría actualizaciones cada 12 meses y diferentes configuraciones según la plataforma, como distinguir entre iPhone y iPad, una flexibilidad sin precedentes en la historia de la compañía.
Las propuestas de Google buscan equilibrar el control y la competencia en el mercado digital
La contraoferta surge después de que el Departamento de Justicia exigiera cambios radicales que transformarían fundamentalmente el panorama tecnológico. Los fabricantes de dispositivos ganarían una libertad significativa, pudiendo preinstalar cualquier aplicación de Google de forma independiente y múltiples motores de búsqueda, abriendo la puerta a que competidores como Microsoft pujen por posiciones destacadas.
La respuesta al Departamento de Justicia refleja la preocupación de Google por mantener cierto control sobre la experiencia del usuario. La empresa propone un sistema de supervisión específico que limitaría la intervención gubernamental en la experiencia online, buscando un equilibrio entre las exigencias legales y la autonomía corporativa.
Esta nueva estrategia podría tener consecuencias significativas para los usuarios finales. Los cambios en el modelo de negocio podrían resultar en dispositivos con más aplicaciones preinstaladas, ya que las empresas competidoras tendrían la oportunidad de pagar por su inclusión, potencialmente priorizando la monetización sobre la experiencia del usuario.
Google insiste en que sus propuestas son una respuesta meditada al fallo judicial. La compañía busca un camino intermedio que satisfaga las preocupaciones sobre competencia sin comprometer la seguridad y privacidad de sus servicios, argumentando que la venta forzosa de Chrome o Android sería una medida excesiva que podría perjudicar más que beneficiar al ecosistema digital.