Que la inteligencia artificial es el futuro hace ya años que lo sabemos. No en vano, y si la realidad supera siempre a la ficción, el cine y la literatura llevan casi desde siempre fantaseando con un futuro lleno de robots y máquinas capaces de entender su entorno e interactuar con él de forma autónoma.

La informática y las comunicaciones han avanzado enormemente en muy poco tiempo, y los smartphones se han convertido ya en una parte esencial de nuestro día a día. Una parte tan importante de nosotros que somos capaces de salir a la calle sin chaqueta un día de invierno, pero no sin nuestro teléfono móvil.

Es quizás este hecho el que ha alimentado la evolución meteórica que ha convertido a los smartphones en una herramienta inteligente absolutamente imprescindible, que nos conecta con el mundo y nos permite interactuar con él, y que cada vez es más inteligente para integrarse más y más en nuestra vida cotidiana.

La inteligencia artificial ya no es algo del futuro sino una tecnología muy presente, integrada en los últimos chipsets de los principales fabricantes como el HiSilicon Kirin 970 de Huawei, y que llega para facilitarnos la vida, mejorar la interacción con el smartphone y dotarlo de capacidades mucho mayores aprendiendo de nosotros, de cómo usamos el teléfono y para qué solemos utilizarlo en cada momento.

¿Qué nos ofrece la IA en un móvil?

Cuando Google experimentaba con Project Tango todos nos maravillamos de las capacidades de un smartphone que entendiese el espacio casi como un humano, y aunque los del buscador abandonasen el proyecto, lo aprendido se queda y la inteligencia artificial es ya una realidad en muchos aspectos del smartphone.

No sólo con la integración de un asistente virtual inteligente como es Google Assistant, que quiere entrometerse en prácticamente todas las facetas de nuestra vida para intentar ayudarnos, sino también con aspectos más centrados en la autonomía, la optimización y, sobre todo, la cámara fotográfica.

Los procesadores NPU -Neural Processing Unit, por sus siglas en inglés- que integran los chipsets como el Kirin 970, ofrecen capacidades avanzadas a la hora de tratar los aspectos más relevantes de la inteligencia artificial, quedándose el procesado en local (On-device AI) para ayudar al procesado en remoto (Cloud AI), y aprendiendo del usuario para preparar de antemano las tareas más habituales en el propio dispositivo.

No en vano, Huawei anuncia que su NPU es capaz de procesar imágenes unas 35 veces más rápido que un procesador al uso, y que el sistema aprenda de nuestras necesidades limitando las conexiones a Internet supone un ahorro recursos y energía imprescindible para un dispositivo móvil “inteligente”.

La IA aplicada a la fotografía móvil

La gama Huawei P20 puede presumir de la inteligencia artificial real aplicada a la fotografía móvil, y es que a sus sistemas fotográficos firmados por Leica se une las capacidades de una solución inteligente capaz de predecir el uso del teléfono y prepararse automáticamente para ello.

A la hora de tomar fotografías con el teléfono, esto significa que un Huawei P20 o un Mate 10 por ejemplo, son capaces de reconocer lo que la cámara del smartphone está viendo, y en base a ello pueden ajustar los parámetros de la captura de forma automática, buscando mejorar al máximo el resultado final y sin que el usuario tenga que intervenir en ningún momento.

Si entendemos que la mayor bondad de un smartphone es la inmediatez con la que podemos inmortalizar cualquier momento, es lógico pensar que un teléfono que no necesita de nuestra intervención para sacar una foto con los mejores parámetros posibles, es algo muy bueno en el día a día.

Se trata de implementar un modo automático inteligente, pero uno inteligente de verdad, que aprenderá de lo que ve y fotografiará la escena con los parámetros configurados de forma automática según el tipo de fotografía.

Esto es algo que ayudará a la gran mayoría de usuarios, seguramente poco conocedores de los parámetros técnicos de la fotografía, y que nunca habrán utilizado ese modo PRO del que disfrutan los expertos, cuidando sus fotos eligiendo con mimo la iluminación, la exposición, el balance de blancos, la saturación, el enfoque, etcétera


La inteligencia artificial implementada en la gama alta de Huawei y Honor es capaz de reconocer la escena automáticamente y elegir el enfoque perfecto según estemos fotografiando a nuestra mascota, un paisaje, un grupo de personas o algo en movimiento.

Además, puede configurar la cámara para paliar el exceso de iluminación y evitar quemar la fotografía, así como balancear blancos y saturación según los colores a capturar, compensar la exposición, iluminar la toma si la luz no es suficiente, e incluso potenciar el uso de los estabilizadores si nos movemos mucho.

¿Y qué significa esto? Pues que es el propio teléfono el que reconoce una imagen de comida y satura los colores para que sea más vistosa, o aplica desenfoque ‘bokeh’ y un tiempo de disparo rápido si lo que estamos enfocando es nuestra mascota que se mueve mucho.

Por si esto os parece poco, el teléfono aprenderá también de nosotros y de nuestra forma de sacar fotos, ofreciendo consejos para mejorar la calidad de las tomas dependiendo de cada situación, y convirtiéndose así en nuestro mejor profesor de fotografía.

No se trata de una mejora poco importante, sino que se trata de la mayor evolución en cuanto a fotografía móvil que hemos visto en muchos años. Ya puedes tener un teléfono que configura por sí mismo la cámara para que tus fotos sean todo lo ideales que puedan ser, y que además te ayudará a mejorar como fotógrafo. Impresionante, ¿no?