Cómo saber si habrá turbulencias en tu vuelo
Turbli es una de las mejores herramientas para anticipar las zonas de turbulencia en tu vuelo y viajar con más información y tranquilidad. Aquí te mostramos paso a paso cómo utilizarla
Viajar en avión es, estadísticamente, una de las formas de transporte más seguras que existen. Aun así, hay algo que pone nervioso incluso a quienes vuelan varias veces al año: las turbulencias. Ese momento en el que el avión empieza a moverse más de la cuenta, se enciende el cartel del cinturón y el silencio se apodera de la cabina.
La buena noticia es que hoy en día puedes anticiparte y saber, con bastante fiabilidad y facilidad, si tu vuelo será tranquilo o si habrá tramos más movidos.
Gracias a herramientas en línea y a datos meteorológicos muy avanzados, es posible consultar previsiones específicas de turbulencia antes de despegar. No sirven para eliminar el medio por completo, pero sí para ir mentalizado… o simplemente para viajar con más información.
- ¿Qué son las turbulencias?
- Cómo saber si tu vuelo tendrá turbulencias antes de despegar
- ¿Vale la pena consultar las turbulencias antes de volar?
¿Qué son las turbulencias?

Las turbulencias son similares a las olas en el mar, pues son movimientos irregulares y caóticos del aire (remolinos y corrientes verticales)
Antes de entrar en cómo preverlas, conviene entender qué son realmente las turbulencias. De forma sencilla, podemos decir que se trata de movimientos irregulares del aire que afectan la estabilidad del avión. Eso sí, no implican que la aeronave esté en peligro, aunque la sensación desde dentro puede ser bastante incómoda.
Las más habituales son las turbulencias ligeras y moderadas, provocadas por corrientes de aire, cambios de temperatura o viento en capas altas de la atmósfera. También existen las turbulencias de aire claro, que no están asociadas a tormentas y son más difíciles de detectar a simple vista. Precisamente por eso, hoy se utilizan modelos meteorológicos avanzados para anticiparlas.
Es importan tener claro que los aviones están diseñados para soportarlas sin problemas y que los pilotos suelen cambiar de altitud o ruta si detectan zonas especialmente inestables.
Cómo saber si tu vuelo tendrá turbulencias antes de despegar

Turbli es completamente gratuito y funciona tanto en móviles como en ordenadores
Si quieres saber si el trayecto será movido, una de las herramientas más completas y sencillas de utilizar es Turbli. Se trata de una web que permite consultar previsiones de turbulencia basadas en modelos meteorológicos reales utilizados en aviación.
Su funcionamiento es bastante intuitivo:

Al elegir el origen, destino y fecha del vuelo, podrás observar un mapa interactivo con toda la información que necesitas
- Primero introduces el aeropuerto de origen.
- Luego indicas el destino.
- Seleccionas el tipo de avión.
- Y, por último, eliges la fecha del vuelo (el sistema solo ofrece dos días: hoy y mañana).
A partir de ahí, el sistema genera un mapa con la ruta prevista y una escala de colores que indica la intensidad de las turbulencias a distintas altitudes.
Lo interesante es que no se limita a un “sí o no”. Puedes ver en qué tramos del recorrido podría haber más movimiento y si se trata de turbulencia ligera, moderada o algo más intensa. Esto ayuda a entender por qué, a veces, el vuelo empieza tranquilo y se vuelve más incómodo a mitad de trayecto.
Como si todo esto fuera poco, el mapa se actualiza varias veces al día, por lo que conviene revisarlo cuanto más cerca esté la hora del vuelo.
¿Qué tener en cuenta al interpretar la previsión?

Turbli está en inglés, puedes hacer uso del traductor de Google Chrome para comprender la información que brinda la plataforma
Aunque este tipo de herramientas son muy útiles, no conviene tomarlas como una verdad absoluta. La atmósfera cambia constantemente y los pilotos pueden modificar la ruta o la altitud para evitar zonas problemáticas. De hecho, muchas turbulencias previstas acaban siendo apenas perceptibles desde la cabina.
También influye el tipo de avión: una aeronave grande suele “absorber” mejor los movimientos que una más pequeña. Por eso, la misma turbulencia puede notarse de forma distinta según el vuelo.
Si estás planificando un viaje y quieres minimizar sobresaltos, puede ser una muy buena idea combinar esta información con una buena organización previa. Actualmente, existen recursos muy completos para ello, desde guías para encontrar billetes al mejor precio hasta herramientas basadas en IA que ayudan a planificar rutas y escalas de manera más eficiente, algo que puedes hacer fácilmente utilizando ChatGPT para planificar vacaciones y viajes.
Consejos para viajar más tranquilo
Saber que habrá algo de turbulencia no significa que el vuelo vaya a ser peligroso. De hecho, muchos pasajeros habituales recomiendan sentarse cerca de las alas, donde el movimiento suele notarse menos. Mantener el cinturón abrochado siempre que estés sentado también evita sustos innecesarios.
Otro punto importante es la conectividad durante el viaje. Si vas a consultar previsiones, mapas o información meteorológica en el extranjero, contar con datos móviles fiables marca la diferencia. Por eso, cada vez más viajeros optan por soluciones como las eSIM recomendadas para viajar, que evitan depender del WiFi del aeropuerto o de tarifas de roaming elevadas.
Y si todavía estás en fase de planificación, no está de más descargar apps para conseguir vuelos baratos y ofertas de viaje, ya que elegir bien los horarios y las rutas también puede influir en la experiencia general del vuelo.
¿Vale la pena consultar las turbulencias antes de volar?
Depende del tipo de viajero que seas. Si te genera ansiedad volar, conocer de antemano qué esperar puede ayudarte a afrontarlo con más calma. Para otros, es simplemente una curiosidad más dentro de la preparación del viaje.
Lo importante es entender que las turbulencias forman parte normal del vuelo y que, gracias a la tecnología actual, cada vez se gestionan mejor. Herramientas como Turbli no pretenden asustar, sino informar y ofrecer una visión más clara de lo que ocurre ahí arriba. En definitiva, viajar con información, bien preparado y sabiendo qué esperar, suele ser el mejor antídoto contra los nervios. Y si el avión se mueve un poco… siempre puedes recordar que estás en uno de los medios de transporte más seguros del mundo.