La versión europea del Samsung Galaxy S26 podría obtener la GPU más rápida del año
El Exynos 2600 sorprende en los últimos benchmarks de trazado de rayos y supera por primera vez en años la potencia gráfica de su homólogo de Qualcomm
Parecía que el debate eterno entre los procesadores de Samsung y Qualcomm se había decantado definitivamente a favor de los estadounidenses, pero el nuevo Exynos 2600 ha dado la sorpresa. Según las últimas pruebas de rendimiento filtradas, el chip que dará vida al Galaxy S26 en Europa ha superado al Snapdragon 8 Elite Gen 5 en potencia gráfica, algo que muy pocos analistas se atrevían a pronosticar hace unos meses.
Esta información, que proviene de la base de datos de Basemark y que han recogido en Android Headlines, muestra un dispositivo que logra superar en un 10% a su rival directo en tareas de trazado de rayos. La clave está en la GPU Xclipse 960 basada en la arquitectura RDNA 4 de AMD, un componente que promete gestionar las luces y los reflejos con una precisión inédita hasta la fecha en un terminal móvil.
Samsung recupera terreno: ¿será el Exynos 2600 el rey de los juegos?
Para entender el salto que ha dado la compañía, hay que fijarse en que este es el primer procesador para sus móviles fabricado en el proceso de 2 nanómetros de Samsung Foundry. Ya habíamos visto algunas pinceladas sobre las especificaciones de este Exynos 2600, incluyendo su CPU de 10 núcleos, pero lo que realmente importa es cómo Samsung ha rediseñado por completo el sistema térmico para evitar que el teléfono se caliente demasiado en sesiones largas de juego.
A pesar de estos buenos números iniciales, todavía existe cierto escepticismo sobre si estas mejoras puntuales servirán para destronar por completo a los modelos de Qualcomm en el uso diario. Lo que está claro es que la brecha se está cerrando, y los usuarios europeos que solían quejarse de recibir un hardware inferior podrían encontrarse este año con la mejor experiencia gráfica del mercado en su bolsillo.
El Galaxy S26 estrenará un sistema de disipación de cobre que reduce la resistencia térmica de forma drástica. Esto significa que el procesador podrá mantener sus frecuencias máximas durante más tiempo sin necesidad de bajar el rendimiento por exceso de temperatura. Si estas promesas se cumplen, el Snapdragon 8 Elite Gen 5 tendrá un rival durísimo en los mercados internacionales, obligando a Qualcomm a no dormirse en los laureles.
Al final, parece que este renacer de los chips propios de Samsung beneficia sobre todo a los usuarios más jugones. Con una eficiencia energética superior gracias a la nueva técnica de fabricación, el Exynos 2600 busca borrar de un plumazo los fantasmas del pasado y demostrar que se puede competir al más alto nivel sin depender exclusivamente de proveedores externos.