Joe Tsai, CEO de Alibaba (Aliexpress), hace saltar todas las alarmas sobre la IA: "Empiezo a ver el comienzo de una especie de burbuja. Me preocupa"
El presidente de la gigante tecnológica china advierte sobre la sobreinversión en centros de datos para IA sin demanda real que la justifique, mientras las grandes tecnológicas siguen comprometiendo miles de millones

La fiebre por conquistar el mercado de la inteligencia artificial ha desatado una lluvia de millones que podría estar construyendo castillos en el aire. El máximo responsable de Alibaba, Joe Tsai, no se ha mordido la lengua al señalar que estamos ante lo que podría ser otra burbuja tecnológica, especialmente en la construcción desenfrenada de centros de datos para IA.
Según ha revelado el propio Tsai en declaraciones recogidas por Futurism, está empezando a ver "el comienzo de una especie de burbuja" en la industria. Sus dudas apuntan directamente al corazón del problema: se están levantando enormes infraestructuras sin tener claro quién las va a usar. "¿Dónde están los clientes para todos estos centros de datos?", se pregunta con visible preocupación.
La burbuja de la IA gana fuerza mientras las grandes tecnológicas invierten a ciegas
Esta voz de alarma suena justo cuando los gigantes tecnológicos están vaciando sus arcas para no quedarse atrás en la carrera de la IA. Amazon tiene previsto desembolsar la friolera de 100.000 millones de dólares en infraestructura para esta tecnología, con Meta y Alphabet pisándole los talones con 65.000 y 75.000 millones respectivamente.
Las palabras de Tsai cobran más peso al recordar que no es el primer experto que huele a chamusquina en este sector. El patrón recuerda demasiado a lo vivido con las punto com a finales de los 90, cuando el dinero corría como el agua mientras los modelos de negocio hacían aguas por todas partes, hasta que el castillo de naipes se vino abajo.
Lo curioso es que la propia Alibaba también piensa soltar la billetera con más de 52.000 millones de dólares para tecnologías de IA en los próximos tres años. Sin embargo, a Tsai se le caen los anillos al comparar con las barbaridades que se están gastando al otro lado del Pacífico, que le parecen un auténtico despropósito: "Me dejan boquiabierto las cantidades astronómicas que se están desembolsando en EE.UU.", confesó.
La aparición de DeepSeek, una startup china que ha logrado desarrollar sistemas de IA punteros gastando mucho menos que sus competidores occidentales, ha echado más leña al fuego sobre si estamos ante un gigantesco espejismo. Varios expertos ya vaticinan que si esta burbuja revienta, hasta los proyectos más consolidados como ChatGPT podrían tambalearse, aunque los gigantes tecnológicos seguramente capearían el temporal gracias a que no tienen todos los huevos en la misma cesta.
Entre los delirios de grandeza destaca Stargate, un proyecto respaldado por Trump con un presupuesto de 500.000 millones de dólares, que pretende levantar en Texas un monstruoso complejo de centros de datos capaz de albergar hasta 400.000 chips de IA de Nvidia. La desmesura de estos planes hace que cualquiera se pregunte si responden a necesidades reales o si son puro humo y fanfarria.
Solo los próximos meses nos dirán si Tsai está en lo cierto o si el mercado realmente puede digerir toda esta capacidad. Lo que parece innegable es que la industria de la IA está viviendo una fiebre del oro digital que podría no tener el respaldo económico necesario, creando el caldo de cultivo perfecto para una burbuja cuyo estallido dejaría cicatrices en todo el sector tecnológico.