¿Está Samsung perdiendo velocidad en la carrera por ofertar productos atractivos?

Última actualización el 23/01/2014 a las 11:00

En plena vorágine del CES de Las Vegas de este año, estamos viendo como Samsung es uno de los protagonistas, presentado sus nuevas propuestas en lo que a tabletas se refiere, enormes televisores pantallas curvas y filtrando algún dato relativo a próximos smartphones.

Y como estamos en Andro4all, es de estos últimos y de las tabletas sobre los que vamos a hablar.

Samsung

Llevamos viendo como de un tiempo a esta parte el fabricante coreano ha perdido a capacidad de sorprender, esa capacidad de ofrecer un producto inalcanzable para el resto, algo muy propio de Apple y que por ejemplo logró con terminales como el Samsung Galaxy S II.

Ahora el fabricante coreano ofrece grandes productos, es innegable, pero ya no atraen como antes. Venden mucho, es cierto, pero es que su capacidad para poner en el mercado nuevos productos es tremenda.

Nadie tiene un catálogo tan basto y variado como ellos y eso se nota.

He sido usuario de Samsung desde el ya lejano Samsung SGH D500 o el Samsung Z500 y con Android debuté con la empresa coreana gracias a Google Nexus S, si bien tras el Samsung Galaxy S III algo falla en sus productos.

Ofrecen lo mismo que la competencia, a veces menos, con peores acabados y muy pocas variaciones de un año para otro.

Parece que hubiese adquirido para sí el peor de los males que aquejan a Apple, y como esta, en sus nuevos lanzamientos infla cada vez más los precios.

Si ahora tuviese que comprar un smartphone o una tableta, salvo el Samsung Galaxy Note 3, ningún producto del fabricante coreano entraría en mis planes.

¿Pero qué falla?

Los factores ya “no” diferenciales

En primer lugar, un catálogo inabarcable que produce cansancio con tan solo repasarlo. Productos que vienen y van, con escasa vida comercial y pocas diferencias entre ellos.

Un terminal como el Samsung Galaxy S4 que ha visto como en menos de un año, el dispositivo original ha quedado relegado al ostracismo con nuevas y mejores versiones, algo que seguro no ha gustado a los compradores iniciales.

Samsung Electronics

En lo que a los terminales se refiere, no incluyen nada que los haga especiales, y me explico. El Samsung Galaxy S II incluía el software justo, sin aditivos extras que sobrasen.

Un terminal fluido que ha tenido el mejor soporte que un usuario pudiese soñar, superior incluso a algunos Nexus. Esto ha provocado que sea un terminal muy popular.

Su sucesor, el Samsung Galaxy S III y siguientes, vienen cargados de software superfluo que se sirve de los múltiples sensores y que solo se usa el primer día como curiosidad, causando además un funcionamiento más torpe del sistema.

En la acera de enfrente, el trabajo de HTC con Sense es envidiable… y eso duele.

Por otra parte los acabados y asistencia post venta. Malas terminaciones en algunos de sus productos, que se ven acentuadas cuando el servicio técnico no responde como es debido, con cambios de placas que al mes vuelven a fallar o terminales libres que se devuelven bloqueados… un cúmulo de despropósitos que flaco favor hacen a la empresa coreana.

Y para concluir, los precios. Un terminal que de inicio puede costar 750 euros, caso del Samsung Galaxy Note 3, que en dos meses se ha devaluado en más de 250 euros, o un producto como el futuro Samsung Galaxy Grand Neo, al que se estima un precio de 299 euros, no es algo que atraiga a los consumidores, que ahora ven mucho más acorde con sus necesidades estrategias como la de Google o Motorola.

Y esto es solo en la gama de móviles, siendo las tabletas el otro sector afectado de los mismos males, si bien no tan acusados, pues el número de dispositivos que tienen en el mercado no es tan abultado como el de los ya comentados smartphones.

En resumen, una serie de factores que si no se corrigen a tiempo pueden suponer una pesada losa de la que resulte difícil desprenderse.

Casos así los hay y solo basta con pensar en BlackBerry, HTC o Nokia… y la delicada situación de las dos primeras y lo que le está costando volver al primer plano a la finlandesa.

Como se suele decir, cuando las barbas de tu vecino veas cortar…

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