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Para ello, profundizaremos en algunos puntos que creemos clave, o al menos, los que más destacan por encima del resto. ¡Vamos a ello!

¡SOS, nos hemos quedado sin ideas!

No nos encontramos con nada nuevo bajo el sol, y es que este hecho ya se venía acusando desde unas cuantas generaciones atrás. Tan solo por poner ejemplos con nombres propios, la surcoreana Samsung ha sido, sin duda, una de las más criticadas negativamente a este respecto, críticas que han ido creciendo sustancialmente sobretodo a partir de la aparición del Samsung Galaxy S4, y que se han multiplicado al mostrar en sociedad el Samsung Galaxy S5, del que se esperaba un verdadero cambio tanto cualitativo como a nivel estético, y en el que no se ha visto ninguno de los dos. Por supuesto, esta firma no es la única que aparentemente se ha quedado sin ideas, y en otras, como en Sony, también resulta algo palmario.Samsung Galaxy S5 en el MWCUno de los problemas que conlleva el querer renovar tus dispositivos cada pocos meses, o muy pocos, tal y como está haciendo la japonesa, es que probablemente no tengas absolutamente nada con lo que sorprender al personal. Si tomamos como ejemplo a esta compañía, ¿alguien podría destacar alguna diferencia realmente interesante entre el Sony Xperia Z2, presentado hace escasos días, y el Sony Xperia Z1, puesto en marcha hace 7 meses? Sí, es cierto que ha habido cambios, principalmente a nivel software, y se ha añadido alguna que otra posibilidad como la grabación “4K”, pero francamente, no me parece suficiente para justificar la diferencia de precio que supondrá hacerse con uno u otro cuando el nuevo modelo se ponga a la venta.

Sin embargo, debemos decir que esta grabación “4K” no estaba ya implementada en el Sony Xperia Z1 simplemente porque no les ha dado la real gana, y es que su chipset interno, el Qualcomm Snapdragon 800, soporta esta característica a la perfección. Entonces, pensándolo en frío, resulta demasiado obvio que el penúltimo buque insignia de la compañía salía al mercado ya con un rival, un enemigo dentro de su propia familia, y que aún tardaría unos cuantos meses en salir. Exacto, el propio Sony Xperia Z2. Los mismo que ocurre en Sony es una práctica habitual en otras marcas. Así, vemos móviles abandonados a su suerte a veces incluso antes de cumplir su primer año de vida. ¿Casualidades de la vida? Permitidme dudarlo.

Otras formas de innovación

Por otra parte, estamos viendo cómo cada día están más de moda los dispositivos wearables, y ya encontramos una amplia oferta de smartwatches o incluso pulseras capaces de monitorear nuestra actividad física y ofrecernos datos de diversos parámetros. Puede que los tiros vayan por ahí, y ese sea el futuro, el de los complementos. Puede que los smartphones y las tablets hayan llegado a un punto álgido, y se hayan estancado un tanto en cuanto a innovación. Sin embargo, yo quiero seguir pensando que no es así.

Samsung Gear Fit puesta

La parte negativa de esto es que, personalmente, no puedo evitar pensar en el futuro que tiene todo esto, y si ocurrirá lo mismo que está sucediendo con los otros dispositivos. Por lo pronto, en poco espacio de tiempo ya hay compañías que tienen o tendrán en breves dos y hasta tres generaciones de smartwatches en el mercado. La lógica dice que uno de estos gadgets es menos costoso y más sencillo de fabricar, por lo que no sería extraño que viéramos nuevos modelos muy frecuentemente. La oferta y competencia entre diferentes empresas es algo necesario, pero que esto ocurra dentro de una misma compañía solo puede perjudicar al protagonista del apartado que sigue.

El cliente, lo último

LLegados a este punto, deberíamos plantearnos lo siguiente: ¿Qué somos para las empresas fabricantes?

Lógicamente sin nosotros los usuarios, las compañías no existirían, por lo tanto, siguiendo una regla de tres simple, deberíamos ser lo más importante para ellas. Sin embargo, observando las tendencias, lamentablemente no podemos decir que esto sea así, al menos en la mayoría de los casos. Como cualquier empresa con ánimo de lucro, evidentemente el fondo de cada una es crecer económicamente, y esto está bien. El problema se presenta cuando nos damos cuenta de lo primero que sacrifican para lograr ganar más en menos tiempo, con menos trabajo y con menos inversión, y en este caso, no es otra cosa que la opinión de los clientes.

Representación de crecimiento económico

Recuperando la palabra innovación, hace tiempo que estamos solicitando cambios, novedades que realmente se puedan considerar como tal. Por ejemplo, si nos paramos por un momento a leer comentarios en cualquier sitio cuando se presenta un terminal, veremos en muchos casos cual es el principal tema a discutir: la batería. Es fundamental que se avance en este terreno, creo que por encima de cualquier otro, y tampoco creo que sea pedir demasiado.

Y es que a todos nos suena eso de, ”sí, está muy bien que tenga 4 núcleos, pero lo que yo quiero es que me dure más de un día sin cargar”, o aquello de, ”¿para qué tanta resolución de pantalla, si a partir de X píxeles por pulgada no diferenciamos nada? ¡Es una gasto de batería innecesario!”. Y razón no le falta a nadie, nos han vendido la moto con que más es mejor, y aunque queramos negar la máxima, lo hemos aceptado como algo normal, de lo contrario, no seguirían año tras año la misma estrategia. A poca gente le amarga un nuevo dulce, aunque sea igual que el que tenemos, pero en otro envoltorio.

En resumidas cuentas

Sería muy sencillo echarle toda la culpa a las fabricantes, decir que ellas solo quieren “forrarse” lo antes posible, sin importar nada más. Seguramente sea cierto, pero si llevamos tanto tiempo así, ¿no tendrán algo que ver también nuestros hábitos como consumidores? Desde luego, no voy a defender ahora a ninguna de esas fabricantes, aunque tampoco quiero hacer ver que sean las únicas responsables, simplemente porque no lo creo cierto.

Por suerte, y aunque son pocas, creo que todavía quedan empresas que piensan en el cliente y lo escuchan para tratar de mejorar en un futuro y ofrecerles lo que más se acerca a su demanda. Otras firmas, a su vez, se están dando cuenta de que ese es el camino a seguir, y aunque muy poco a poco comienzan a torcer el brazo, todavía queda mucho por recorrer. Así, quizás seamos nosotros los primeros que tengamos que innovar y cambiar de mentalidad a la hora de comprar, y en vez de irnos a por el tope de gama de turno, analizar lo que realmente necesitamos. No me cabe la menor duda de que la mayoría, y me incluyo, estaríamos igualmente servidos con los interesantes gamas medias que ya hay en el mercado, y no nos preocuparíamos tanto de si esta o aquella compañía innova o no innova.

Consejos compra terminal

De esta forma, habría tiempo suficiente para conseguir la añorada innovación, para que los usuarios se sintieran atraídos de nuevo por lo que ofrece el mercado móvil, en definitiva, para volver a sentir ese gusanillo que una vez sentimos mientras esperábamos a la presentación o a la puesta en marcha de un nuevo terminal, de nuestro nuevo smartphone. Sí, incluso habría tiempo para que las compañías pudieran alcanzar el mismo dinero o incluso más del que se embolsan en la actualidad, y de paso así, solucionar los graves problemas financieros que sufren algunas como HTC.

Para finalizar, queremos dejar claro que no pretendemos hacer apología de ninguna compañía, así como tampoco es una intención el menospreciar a cualquier otra. Simplemente nos hemos tomado la libertad de coger casos reales como ejemplos, casos que vemos en el día a día, cuya veracidad es irrefutable.

Y ahora, como siempre, queremos conocer tu opinión, la que nos ayudará a completar esta reflexión, y entre todos llegar así a un punto de acuerdo. Por lo tanto, ahora es tu turno, querido lector, ¿qué crees que está ocurriendo en el sector de la industria móvil? ¿Cómo ves el futuro del mismo?

Temas relacionados: Móviles, Tablets Android, Wearables

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