Close Button
×

Posibles problemas y soluciones después de rootear

Última actualización el 31/03/2014 a las 16:16

imágenes root Ya hemos hablado en otras ocasiones tanto de los beneficios como de las desventajas de obtener privilegios de root para nuestros terminales, pero nunca habíamos comentado qué problemas podían surgir después de llevar a cabo el proceso o cómo podíamos solucionarlo. El acceso root es algo relativamente fácil de conseguir como ya os contamos en el artículo sobre Framaroot hace ya un tiempo o en el tutorial que publicamos hace un año, pero no obstante y para recién llegados vamos a recordar en qué consiste exactamente este tipo de privilegios.

Como muchos ya sabréis, Android es un sistema operativo móvil basado en GNU/Linux. Éste, como todos los sistemas derivados de Unix -que incluyen FreeBSD, OpenBSD, Mac OS X y Solaris-, dispone de una cuenta de usuario especial que tiene acceso total tanto a las tareas administrativas como a las comunes. Esta cuenta de usuario lleva por nombre root como podéis ver en el ejemplo que os ponemos a continuación:

root@localhost~# apt-get update && apt-get install programa-cualquiera

El comportamiento del root en Android es exactamente el mismo que en un ordenador, lo que significa que tendremos acceso total a todas las funciones de nuestro terminal ya sean administrativas -aplicaciones como SetCPU, Greenify o Performance Control- o comunes -ver un vídeo en Youtube o escuchar música con Spotify-. Dicho esto ya podemos sumergirnos en la cuestión a tratar más profundamente.

Normalmente el proceso de rootear no suele implicar ningún riesgo o un riesgo mínimo, pero se han dado casos en los que los terminales se han malogrado hasta extremos que los hacen prácticamente inutilizables. Es por eso que hemos querido recopilar esta serie de pasos a tener en cuenta.

Antes de rootear

Normalmente se suelen recomendar tres pasos a seguir antes de lanzarse a por el proceso propiamente dicho. Estos son:

  • Realizar una copia de seguridad de aplicaciones y datos importantes para el usuario.
  • Verificar todas y cada una de las funciones del smartphone. El fin principal de esto es descartar posibles averías de componentes una vez hayamos terminado de rootear.
  • Investigar si hay alguna manera de volver a instalar el firmware original que venía con el teléfono. Esto es muy importante, más adelante os comentaremos por qué.

Después de rootear

Supongamos que ya habéis completado el proceso y que todo va como se supone que debe. Eso es lo que pasará en la mayoría de casos, pero habrá otros en los que podrían darse estas situaciones:

  • Problemas con la red WiFi: Esto antes pasaba más con la incompatibilidad entre las claves WPA-PSK y las versiones anteriores a Android 4.0. Ya no es tan frecuente, pero podría suceder.
  • Problemas con el GPS o la conectividad 3G: Suelen ir asociadas a la instalación de una custom ROM y suelen ser problemas con la baseband que trae instalada de serie el teléfono. En ocasiones se pueden conseguir otras por canales no oficiales, con lo que el problema quedaría solucionado. También puede suceder después del rooteo.
  • El terminal se renicia o queda en un estado de semi-brick: Igual que el anterior. Aunque puede suceder al rootear, suele ir más asociado con la instalación de custom ROMs.
  • Errores del sistema: Se notan más que nada al iniciar sesión en Android y comprobar que una aplicación o varias aplicaciones se han detenido inesperadamente.

La forma más rápida de solucionar estos problemas pasa por la reinstalación del firmware original, que debería dejarlo todo como lo teníamos antes y corregir los problemas en la mayoría de casos. En el caso de los terminales LG esto es bastante útil, ya que la instalación de cualquier firmware original -los famosos archivos KDZ- sobreescribe el recovery, bloquea el bootloader y deja el teléfono en el estado de usuario básico que tenía originalmente. Esto último es especialmente útil, porque si después de haber intentado solucionar el problema vosotros mismos veis que persiste no os quedará más remedio que llevarlo a un servicio técnico apelando a la garantía, lo que significa que cuando llevéis el terminal debería estar inmaculado como el día que lo comprasteis. Recordad que cada fabricante tiene una forma diferente de reinstalar su firmware original. Además, con aplicaciones como SuperSu para gestionar los permisos administrativos es muy fácil volver al estado anterior a conseguir el superusuario si no fuera necesario llevar a cabo la reinstalación.

Nuestro consejo es que sopeséis bien la decisión de haceros root y hagáis copias de seguridad de todo antes de proceder. Recordad que en la mayoría de casos no ocurre nada y todo sale como debe, pero en otros no es así. Si os decidís a seguir adelante y si vuestro teléfono sufre algún daño recordad que es única y exclusivamente responsabilidad vuestra.

Temas relacionados: Otros Android, Otros Sistemas Operativos

VER COMENTARIOS