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Tras la sonadísima compra de WhatsApp por parte de Facebook, muchos somos los que tememos que cambien las situaciones de la famosa aplicación de mensajería. Y una de las condiciones que más nos preocupa es la de la privacidad.

WhatsApp es consciente de esta precocupación, y posiblemente por ello, Jan Koum, CEO y fundador de WhatsApp, ha hecho unas declaraciones en el propio blog de la compañía con el clarificador título de "Vamos a dejar las cosas claras".

En esta entrada, Koum nos relata su historia personal y cómo afecta a su planteamiento de la compañía:

Nací en Ucrania y creí en la URSS de los 80s. Uno de los recuerdos que tengo grabados en lo más profundo es una frase que escuchaba a mi madre de cuando en cuando, mientras hablaba por teléfono: Esto no es algo para hablar por teléfono. Mejor te lo cuento en persona.

El hecho de que no pudiéramos hablar tranquilamente sin el temor a que nuestras comunicaciones las monitorizase el KGB fue uno de los motivos para mudarnos a los Estados Unidos cuando era un adolescente.

Por ello, asegura Koum, WhatsApp intenta conocer el menor número de datos posible del usuario. Realmente el programa (la compañía) apenas si tiene el número de teléfono. Sigue diciendo Koum:

No nos tenéis que dar ni el nombre, tampoco se pide el email. No sabemos cuándo es tu cumpleaños. Ni la dirección de casa. No tenemos idea de dónde trabajas, ni de las cosas que te gustan, lo que buscas en internet o los datos de tu GPS. Nunca hemos tomado alguno de esos datos ni los hemos almacenado en WhatsApp.

Eso sí, lo que da un valor enorme a esto es que si combinamos esta información de WhatsApp con la que posee Facebook (que, recordemos, también nos sugiere que le facilitemos el número de nuestro teléfono), se pueden obtener muchísimos más datos y más precisos que los que tiene Facebook por un simple "me gusta". Sabrían con quién nos relacionamos exactamente, en privado, así como la cantidad de veces que lo hacemos con cada persona.

Precisamente por esto creo que la declaración de Koum es muy bienintencionada pero poco relevante en realidad. No hace falta que WhatsApp almacene nuestros datos, sólo con cruzar lo poco que posea con la que ya tiene Facebook, ésta última podrá conocernos mucho mejor. Deberemos esperar a conocer mejor las verdaderas condiciones de la compra, aunque sin ser alarmistas, claro.

¿Qué os parece a vosotros? ¿Creéis que realmente tendrá alguna repercusión directa en nosotros? ¿Facebook compró WhatsApp para promocionar una mensajería propia (o eliminar la competencia) o lo hizo para conseguir más datos de usuarios?

Temas relacionados: Facebook, WhatsApp

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