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Ya os contamos hace unos días como en el proceso que mantienen abierto Samsung y Apple se habían filtrado una documentación en la que la empresa coreana salía malparad, una documentación en la que desde Samsung se fijaban un objetivo como era del de superar a Apple costase lo que costase. Pero es que esta documentación de la que poco a poco se conoce el contenido no deja de generar sorpresas.

Diferentes colores del Samsung Galaxy S4 mini

En esta ocasión es el mismo sistema operativo Android el posible objetivo de Samsung, pero vayamos por partes.

Los inicios

Detalle de la cámara y el lector de huellas del HTC One Max

En el proceso en el que Apple pretende que Samsung la indemnice con 2.200 millones de dólares por daños y perjuicios comienza a aparecer información sensible.

Según la documentación filtrada, la cual no deja ningún tipo de lugar a la duda, se establecía como objetivo principal de la compañía coreana tratar de frenar las ventas del iPhone 4s, el terminal de Apple en ese año. Estamos hablando de un documento fechado en 2011 y que proponía el camino a seguir en el año 2012.

Junto a la mencionada rivalidad con Apple, HTC es otra de las empresas damnificadas, ya que en la fecha de redacción del documento, en el año 2011, desde Samsung se veía a HTC como un rival duro gracias a sus terminales de gamas media y baja con precios atractivos (algo que no es así hoy día). HTC ha perdido potencia de fuego con el tiempo pero si nos retrotraemos a aquellos momentos es lógico pensar que Samsung la viera como un rival.

De hecho se la consideraba el segundo rival a batir, solo por detrás de Apple y por delante de otros fabricantes que hoy son referencia, por delante de HTC como por ejemplo LG o Sony. Y es que tras “combatir a Apple”, dado “el crecimiento muy agresivo” que experimentaba, “por lo que nuestro éxito en el futuro depende de su avance” HTC era el siguiente objetivo.

El enemigo en casa

Nuevo caso de estafa en Google Play

Y es que era la propia Samsung el rival a batir en el tercer escalón del podium, en una dura autocrítica. Desde Samsung se trataba de mitigar la falta de puntualidad en sus actualizaciones de software dado su gran catálogo de terminales y su lenta evolución en hardware, algo que desde HTC y Apple lograban con mucha más eficiencia. En este sentido Samsung se propuso combatir a HTC lanzando dispositivos de entrada económicos lo suficientemente buenos en una táctica totalmente novedosa para la propia Samsung.

A la vez desde Samsung tratan de lograr el apoyo de los grandes distribuidores, de las tiendas así como de las distintas operadoras, tomando a la americana AT&T como ejemplo, cuya política a la hora de captar clientes lo hacía atrayendo a dichos compradores con las ofertas del iPhone de Apple, en un porcentaje de hasta el 71%, mientras que solo el 18% terminaba adquiriendo un smartphone de Samsung.

Llega el momento Google

Seguridad en Android

Que Samsung y Android son hoy lo que son, y que la existencia del uno sin el otro sería completamente distinta es algo que nadie puede poner en duda. Pero en un principio no todo fue así y al parecer Samsung, en su intención de coronarse en la cima de los fabricantes tenía la idea fijada de atacar a Android una vez fuese la cabeza del proyecto mediante la adopción de un sistema operativo propio y de código abierto (Bada o Tizen?).

Samsung buscaba ofrecer una tercera plataforma que representase una alternativa a iOS y Android algo de lo que se veía capaces si bien reconocían que sería un trabajo duro. Una labor en la que no tenían en cuenta al incipiente Windows Phone u otras alternativas como BlackBerry.

A Samsung al parecer le interesaba una independencia de Android para intentar controlar el ritmo de lanzamiento de las actualizaciones, algo lógico dado el tamaño de su catálogo de terminales, ya que la política de actualizaciones es uno de los puntos flacos de los fabricantes en Android. Además se habla de la flexibilidad de Tizen, contrastando al parecer en esos momentos con la dureza de Android.

Han pasado tres años y la situación ha cambiado mucho, con una Samsung omnipresente y Android gobernando el mercado de la telefonía sin problema alguno. A la par han surgido nuevos y potentes competidores como LG, Sony o las marcas que llegan de China.

Como habrán sentado estos documentos a las empresas afectadas es aún una incógnita, así como si en Samsung siguen pensando igual o ya han cambiado esta estrategia. Está claro que los coreanos son de los pocos que pueden buscar una tercera vía, pero ¿sería factible el éxito de Samsung sin Android? Yo no lo veo tan claro…

Temas relacionados: Procesadores móviles, Samsung

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