Mi primer Android: recuerdos y sensaciones con un HTC Magic

Última actualización el 27/04/2014 a las 16:00

Parece que fue ayer el día en que comencé a usar mi primer teléfono con Android corriendo por sus venas. Aún recuerdo empezar a leer en la red noticias sobre un nuevo sistema operativo llamado Android, un sistema que prometían serían un paso adelante y que respaldado por Google haría sombra a Symbian y al recién estrenado iPhone OS.

HTC Magic

En aquel momento tenía en mis manos un fabuloso Nokia N95 de 8 GB y un iPhone, el primer iPhone que llego al mercado traído desde los Estados Unidos, el cual funcionaba con un adaptador para la SIM, pues era de AT&T.

Leía en la red sobre un curioso teléfono, el HTC Dream o HTC G1 y el interés poco a poco crecía pero el teclado deslizante me frenaba en su compra, junto al hecho de que venía con Movistar y yo en aquel tiempo era usuario de Vodafone.

Los inicios

Sin embargo al poco tiempo se anunció la llegada de un modelo más estilizado, el HTC Magic, en exclusiva con Vodafone en España, y disponible en dos colores: blanco y negro.

HTC Magic

Pese al hecho de que el modelo de Vodafone venía con menos RAM que los terminales libres me decidí a probar uno, ya que el diseño, la limpieza de sus líneas, me había conquistado. Tras remover cielo y tierra, allá por el mes de marzo recuerdo recibir en mano mi HTC Magic, y comenzar a probar su funcionamiento en el autobús.

Mi experiencia con las pantallas táctiles estaba limitada a la ofrecida por una prehistórica Qtek S200 y por el iPod touch y e iPhone. Así, una vez encendida recuerdo que la primera palabra que vino a mi mente era decepción. Y es que al comparar como funcionaba aquel primitivo Android 1.5 Cupcake y con el recién estrenado iPhone OS su uso me parecía un paso atrás. Además encontraba muy lejos el funcionamiento del ofrecido por mi Nokia N95.

El sonido era peor que en el terminal finlandés con sus dos altavoces estéreo y la pantalla no se comportaba o al menos no parecía hacerlo como en el iPhone.

No obstante aquel día en el autobús me propuse aprender como iba “aquello” y tratar de sacarle partido. Poco a poco me familiarice con el tacto, el uso de los novedoso widgets así como de Googe Play, perdón, Google Market.

Aplicaciones como ES File Explorer o Cerberus llegaron por primera vez a mi móvil. Empecé a explorar con el navegador y mi tarifa de datos, junto con la gestión de mi correo. Aquel primitivo Gmail me enamoró, pese a sus defectos y otros como Maps o YouTube hicieron el resto.

No importaba ya el paupérrimo sonido de aquel terminal y ya me había adaptado a la pantalla. Poco a poco empecé a alternar el uso con el iPhone, el cual seguía y sigo prefiriendo cuando de escuchar música se trata (el gran fallo de Android en mi opinión).

Aquella pequeña joya blanca se estaba revelando como un gran cajón de sorpresas. Según avanzaban los días conceptos como el Root o las actualizaciones vía OTA y las ROM’s empapaban mi mente. De esta forma hice Root, como antes había hecho Jailbreak a mi iPhone y las posibilidades de mi HTC Magic aumentaron exponencialmente.

A a la par, otro curioso nombre como era Android 1.6 Donut, llegaba de la mano de Google, una puesta al día que coincidía con rumores sobre nuevos terminales con Android.

El final

HTC Magic y Arnold

Se oía hablar del HTC Hero o más tarde de una marca como Samsung, que ya había usado en terminales como los Samsung SGH D900 o Samsung Z500, terminales de otra época y casi de otro mundo vistos ahora .Se preparaba la llegada de una familia con el apodo de Galaxy en el Samsung Galaxy Spica… ¿HTC era el dominador y esa jipen marca osaba retarla con ese terminal? Nadie esperaba lo que más tarde pasaría.

EL tiempo iba pasando y como digo, mientras nuevos terminales Android se anunciaban, los problemas de lag y falta de memoria RAM hacían que mi pequeña joya blanca fuese a pedales. Iba llegando el momento de buscar un sustituto y a la par buscarle hogar para afrontar la compra.

Con el HTC Magic descubrí Android y todo lo que podía dar de sí, de la misma forma que me enamoré (temporalmente) de una marca, HTC, empezando poco a poco a decaer mi interés por el iPhone con las sucesivas versiones (no obstante fui usuario de iPhone de forma paralela hasta el iPhone 4S).

¿Y Nokia y Symbian? Tristemente con la llegada del HTC Magic y Android este binomio fue el primero en desaparecer, la primera víctima colateral, un terminal del que a día de hoy guardo excelentes recuerdos y me arrepiento de haber vendido.

Mi relación con Android desde aquel momento ya es historia. Varias decenas de terminales más tarde pasando por mis manos, Android domina el mercado y nada tiene que ver con sus inicios. ¿Qué deparará el camino? Nadie lo sabe, pero viendo los tumbos que da la historia podemos decir que será apasionante.

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