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La guerra de los chipsets no para, y de hecho, podemos asegurar que está más movida que nunca. La última batalla ha dejado patente que Samsung es capaz de sobrevivir sin la ayuda de Qualcomm, que hasta ahora le proporcionaba los chipsets para sus dispositivos internacionales. Con la presentación del último buque insignia de la compañía, el Samsung Galaxy S6, y del Samsung Galaxy S6 Edge, hemos visto que el juego ha cambiado, y por primera vez desde el Samsung Galaxy S III, la firma surcoreana se lo ha jugado todo a la carta de sus Exynos.

imagen stand samsung

Así, podríamos decir que Samsung ha abandonado a Qualcomm definitivamente –al menos en la gama alta–, pues tiene todo lo necesario para ser autónomo con sus producciones. De hecho, hoy por hoy la firma surcoreana, seguida de Intel, es la única que posee la tecnología para fabricar con proceso de 14 nanómetros, por lo que incluso ya está un paso por delante de las líderes hasta el momento en chipsets móviles, Qualcomm y MediaTek.

Fases del desarrollo de chips Samsung ExynosSin embargo, Samsung pretende ir todavía más allá, y de la misma forma que ya no parece contar con Qualcomm, podría seguir la misma estrategia con la mismísima ARM, dueña de las licencias de las que hacen uso la gran mayoría de SoCs para dispositivos móviles, incluyendo por supuesto el último Exynos 7420. Según medios coreanos, el vicepresidente de Samsung, Lee Jae-yong, ha dado instrucciones para que así sea.

Esto quiere decir que la compañía ya estaría manos a la obra en el diseño de sus propios núcleos para el procesador principal, y de sus propias unidades gráficas –recordemos que actualmente hace uso de las Mali también desarrolladas por ARM Holdings–. Se ha dado incluso una fecha, primer cuarto de 2016, para ver los resultados obtenidos, con lo que, siendo optimistas, en el Mobile World Congress de 2016, quizás podríamos ver un teórico Samsung Galaxy S7 con un chipset totalmente diseñado y fabricado por Samsung.

Así que ya lo sabemos. La gigante asiática va por su cuenta, convirtiendo amigos en enemigos directos, pero en un movimiento totalmente lógico si realmente quiere crecer en el negocio de los semiconductores, y convertirse en una de las empresas más importantes dentro del mismo. Desde luego, parece que los analistas tenían razón diciendo que 2015 podría ser el año de Samsung, aunque todavía quedan muchos meses por delante. ¿Tú qué opinas?

Temas relacionados: Procesadores móviles, Samsung

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