El primer emoticono documentado tendría 4 siglos, y te sorprenderá su origen

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Todos, en mayor o menor medida, usamos emojis. Que si los monitos tapándose la cara, que si el facepalm, que si las caritas sonrientes… Son parte de nuestra comunicación diaria y de la forma en la que interactuamos con nuestras apps, ¿pero desde cuándo llevan entre nosotros? Estamos tan acostumbrados a que estén ahí cuando encendemos el móvil que nunca nos hemos parado a pensar en sus orígenes, y lo cierto es que es completamente normal. No es que haya unos registros exhaustivos sobre los emoticonos, pero sí hay un texto que, se presume, fue el primero en incluir uno de ellos. Y ojo, que tiene miga.

Fue Levi Stahl, editor del University of Chicago Press, el que descubrió este particular texto. Stahl estaba leyendo un poema de Robert Herrick titulado “To Fortune” (traducido como “A la fortuna”) que data, ni más ni menos, que de 1648, hace cuatro siglos. Las dos primeras lineas del poema dicen lo siguiente:

“Tumble me down, and I will sit upon my ruins, (smiling yet:)“Túmbame, y me sentaré sobre mis ruinas (sonriendo todavía :)”

Como puedes ver, al final de la segunda línea aparece una carita sonriente “:)”. Se podría pensar, y es normal, que podría ser un error de imprenta. Al fin y al cabo, las imprentas del siglo XVII eran rudimentarias y la impresión se realizaba a través de unas placas sobre las que se colocaban, una a una, todos los tipos con las letras que componían el texto de una sola página. Era un trabajo artesano, y los errores eran comunes. El tema de este texto es el contexto, valga la redundancia.

Es curioso que, justo donde dice “Sonriendo todavía” aparezca una sonrisa. Posiblemente, nadie en 1648 se habría percatado de este pequeño gesto por parte del autor, pero hoy, en nuestro contexto comunicativo, el smiley tiene todo el sentido el mundo. Desgraciadamente, es imposible comprobar –por motivos obvios– que esta fuese la intencionalidad original del autor.

Por su parte, Alan Jacobs, profesor de inglés de la Baylor University, afirma que “no es que los paréntesis no se usasen en aquella época –que se usaba–, sino que su uso no estaba tan expandido como en la actualidad, ni se usaban en las mismas situaciones. La puntuación estaba vagamente establecida en el siglo XVII, al igual que la ortografía, y no había reglas generales aceptadas”.

Esto encaja con lo que afirma Keith Houston en su libro Shady Characters. Por el siglo XVII, los impresores –que no los escritores– se sentían atraídos por sobrecargar los textos con puntuaciones innecesarias. Una de sus inclusiones absurdas favoritas eran los dos puntos o el punto y coma antes de cerrar un paréntesis, y no es raro encontrarse en más textos el patrón “(textotextotexto ;)”

¿Qué quiere decir esto? Que podemos encontrarnos ante una genialidad por parte de Herrick o ante una bonita casualidad que puede no significar absolutamente nada. Es curioso que, en posteriores ediciones del poema, el paréntesis se eliminase. Sea como sea, abrimos la pregunta, ¿crees que este “:)” se puso de forma totalmente intencional o es pura casualidad?

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Archivado en Curiosidades, Emojis
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