Samsung Galaxy A9, análisis: un gama media con complejo de superioridad (y muchas cámaras)

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Samsung Galaxy A9, parte trasera con 4 cámaras

En mitad de una revolución dentro del segmento de gama media de Samsung, a principios del mes de octubre aparecía en escena una nueva apuesta de la surcoreana para el sector intermedio más premium. El Samsung Galaxy A9 es, quizá, el modelo encargado de dar el pistoletazo de salida a este cambio de rumbo dentro del catálogo de la marca, pues ha sido capaz de difuminar aún más la línea que separa la gama media de la más alta, e incluso se adelanta a algunos de los modelos más top de la compañía en ciertos aspectos.

Samsung Galaxy A9, análisis: un gama media con complejo de superioridad (y muchas cámaras)

Decenas de teasers, anuncios y rumores previos a la presentación ya nos preparaban para lo que estábamos a punto de ver el día 11 de octubre: nada más y nada menos que el primer móvil del mercado con cuatro cámaras traseras. Y si bien esa es la premisa con la que Samsung nos muestra su móvil de gama media más ambicioso, lo cierto es que este Galaxy A9 de 2018 esconde muchos otros secretos más allá de su sistema fotográfico múltiple.

Nosotros ya hemos podido pasar algo más de una semana con el terminal, y ahora llega el momento del análisis a fondo a este Samsung Galaxy A9. Análisis en el que, como siempre, nos centramos en los puntos clave más importantes y opiniones basadas en el uso con el dispositivo, que en definitiva son los aspectos que van a definir si el dispositivo debe estar, o no en tu lista de candidatos.

Índice de contenidos:

Desplegar

Samsung Galaxy A9, características y especificaciones

A continuación te presentamos la tabla con la ficha técnica completa del Samsung Galaxy A9:

Samsung Galaxy A9, ficha técnica
ElementoEspecificaciones
PantallaSuper AMOLED de 6,3 pulgadas
ProcesadorQualcomm Snapdragon 660 de 8 núcleos a 2,2 GHz
RAM6 GB (existe una versión de 8 GB, no disponible en España)
Almacenamiento128 GB ampliables por microSD de hasta 512 GB
Dimensiones162,5 x 77 x 7,8 milímetros. 183 gramos de peso
Densidad de píxelesFull HD+ (2.220 x 1.080 píxeles). 18,5:9
Sistema operativoAndroid 8.0.0 Oreo bajo Samsung Experience 9.0
CámarasTrasera cuádruple
Principal de 24 MP f/1.7
Gran angular de 8 MP f/2.4 y 120º
Teleobjetivo de 10 MP f/2.4 zoom óptico 2X
Cámara de profundidad de 5 MP f/2.2 con enfoque dinámico
Frontal de 24 MP f/2.0
Batería3.800 mAh con carga rápida adaptativa
OtrosLector de huellas dactilares trasero, desbloqueo facial, botón Bixby, Samsung Knox, puerto USB-C, puerto para auriculares de 3,5 mm, Dual SIM, GPS, Glonass, Beidou, Galileo, ANT+, Samsung Pay
Bandas compatibles2G GSM, 3G WCDMA, 4G LTE FDD, 4G LTE TDD
GSM850, GSM900, DCS1800, PCS1900
B1(2100), B2(1900), B4(AWS), B5(850), B8(900)
B1(2100), B2(1900), B3(1800), B4(AWS), B5(850), B7(2600), B8(900), B12(700), B13(700), B17(700), B20(800), B26(850), B28(700), B66(AWS-3)
B38(2600), B40(2300), B41(2500)
ColoresNegro, Azul –Lemonade Blue– y Rosa –Bubblegum Pink–
Precio599€

Lo mejor del Samsung Galaxy A9

Pantalla

Pantalla del Samsung Galaxy A9

Tal y como lleva haciendo desde hace años en su gama media y alta, Samsung apuesta una vez más por la tecnología Super AMOLED que tan buen resultado ha dado desde un principio. Y lo hace a lo grande, con un panel de nada menos que 6,3 pulgadas de diagonal –6,2 si contamos la parte que se comen las esquinas redondeadas– y un formato de 18,5:9. Esos son los datos sobre el papel.

La realidad, es que estamos ante una pantalla sobresaliente en casi todos los aspectos, con un nivel de brillo bastante alto, que llega hasta los 466 nits mientras que rivales del mismo precio como el OnePlus 6T –podéis esperar varias comparaciones con el 6T a lo largo del análisis, pues al fin y al cabo ambos modelos tienen un precio muy similar– se quedan en cifras cercanas a los 430 nits. También apreciamos una buena interpretación de colores, que además puede ser modificada a gusto del usuario gracias a los diferentes modos incluidos.

Google Pixel 2 XL, Samsung Galaxy A9 y OnePlus 6T, pantallas

De izquierda a derecha, Google Pixel 2 XL, Samsung Galaxy A9 y OnePlus 6T.

De hecho, la pantalla del Samsung Galaxy A9 sería una de las mejores que hayamos visto en su segmento de no ser por un pequeño problema que causa que en ocasiones la pantalla táctil no detecte correctamente las pulsaciones dependiendo de la forma en la que se sostenga el teléfono en las manos, y que esperamos pueda ser solucionado a través de actualizaciones de software que lleguen en un futuro no muy lejano.

Autonomía y rendimiento

Samsung Galaxy A9, pantalla

La combinación del procesador Qualcomm Snapdragon 660 –que Samsung parece querer mantener en secreto, pues ni siquiera en su ficha técnica oficial aparece nombrado– con 6 GB de memoria RAM es una apuesta segura, y así lo hemos podido comprobar durante estos días de uso con el teléfono. Dejando a un lado benchmarks y pruebas sintéticas que dicen más bien poco, lo cierto es que el rendimiento del Samsung Galaxy A9 es más que correcto, y viniendo de usar un OnePlus 6T y un Google Pixel 2 XL, en ningún momento he echado en falta ese extra de velocidad –y en caso de hacerlo, ha sido por culpa del software, del que hablaré más tarde– que sí se echa en falta en terminales de gama media.

Android 8.0 bajo Samsung Experience 9 se mueve con soltura, y no vemos retardos ni irregularidades a la hora de abrir aplicaciones o usar la multitarea. El A9 tampoco tiene problema en ejecutar algunos de los juegos más pesados de Google Play y mantener una tasa de FPS estable.

Pero quizá el aspecto más destacable es el de la autonomía. Con 3.800 mAh, el Samsung Galaxy A9 2018 nos otorga una duración de batería más que decente, aguantando más de 24 horas activo y con un uso medio que se traduce en más de 6 horas de pantalla encendida. Mucha culpa de esta fantástica autonomía la tiene el propio procesador Snapdragon 660, aunque sí da la sensación de que con un software más pulido, este aspecto podría mejorarse aún más.

Uno de los rasgos más destacables del Galaxy A9 es la autonomía. Su batería de 3.800 mAh ofrece una muy buena duración de batería, que se complementa a la perfección con un veloz sistema de carga rápida.

Además, la tecnología de carga rápida que incorpora el teléfono nos permite alcanzar la mitad de la carga en poco más de media hora, más que suficiente para atravesar el día entero con un uso no demasiado intensivo. En definitiva, ninguna pega en este aspecto.

Multimedia

Samsung Galaxy A9 2018, cámaras junto a otros rivales

Sumando todos los detalles, el Samsung Galaxy A9 es uno de los teléfonos más completos a nivel multimedia de su segmento. Cuenta con cuatro cámaras que, independientemente de su calidad y los resultados que ofrecen –y que más tarde veremos–, sin duda otorga una versatilidad de la que muy pocos teléfonos, incluso de gamas superiores, pueden presumir.

Además, el altavoz del teléfono, ubicado en la parte inferior justo al lado del conector USB Tipo C, genera un audio muy correcto, bastante mejor que el del OnePlus 6T que analizamos varias semanas atrás, además de alcanzar un nivel de sonido bastante alto sin llegar a distorsionar en exceso. La única pega en este sentido, es que la posición del propio altavoz causa que en ocasiones lleguemos a taparlo dependiendo de cómo se sostenga el teléfono.

Samsung Galaxy A9, parte inferior con altavoz y puerto de auriculares

Pero las bondades a nivel multimedia no acaban aún. El Galaxy A9 es de los pocos que aún incluyen un conector para auriculares de 3,5 milímetros, y no solo eso, sino que en su caja llegan unos auriculares que, si bien no son los mejores que hayamos probado, es un detalle de agradecer ya que muy pocos fabricantes, incluso de teléfonos más caros, se preocupan en añadir junto a sus terminales. Tampoco habrá que preocuparse por el almacenamiento, pues los 128 GB de memoria interna que integra en su versión base serán más que suficientes para la mayoría, y en caso de que se queden cortos, podrán ser ampliados hasta 512 GB a través de una tarjeta microSD.

Diseño

Diseño del Galaxy A9 2018

Es necesario hablar también del diseño del Samsung Galaxy A9. Con el paso de los años, los móviles del segmento intermedio de Samsung han ido recibiendo cada vez más rasgos de los modelos más caros, siendo las mejoras a nivel estético los cambios más palpables. Como si de uno de los terminales top de la compañía se tratase, el Galaxy A9 hace gala de un cuerpo de cristal y aluminio con curvas pronunciadas que hace que a la mano se sienta un producto de calidad.

No falta tampoco la pantalla infinita, aunque en este caso los márgenes que rodean la pantalla no son tan ínfimos como en los Galaxy S9 o Note9. Lo que quizá pueda echar a más de uno para atrás a la hora de elegir este u otro modelo de precio similar es el tamaño, pues con 163 milímetros de altura, no hay duda de que estamos ante un terminal de dimensiones considerables –sin embargo, en ningún momento se me ha hecho incómodo utilizarlo, incluso con una mano–.

Tampoco falta el lector de huellas dactilares, que se ubica en la parte trasera en una posición bastante accesible, y cuyo funcionamiento es rápido y preciso en la gran mayoría de las ocasiones.

Y no se puede dejar pasar la oportunidad de mencionar los colores. Aunque existe una versión en color negro para los más clásicos que quieran pasar desapercibidos con un terminal más elegante y sobrio, no hay duda de que los tonos degradados “Azul Limonada” –nuestra unidad– y “Rosa Chicle”, atraerán las miradas de todo el mundo al sacar el móvil del bolsillo.

Lo peor del Samsung Galaxy A9

Software

Software del Samsung Galaxy A9 basado en Android Oreo

Un móvil de 600 euros que sale a la venta en diciembre de 2018 no puede llegar al mercado con Android 8.0. Realmente las críticas en este aspecto podrían acabar ahí, pero desafortunadamente hay más de qué hablar. Además de contar con una versión del sistema lanzada hace más de un año, la capa de personalización que se encarga de modificar la apariencia del sistema es Samsung Experience 9.0, y no la versión 9.5 basada en Android 8.1 con la que ya cuentan los modelos de primera línea de la marca. Y no, Samsung aún no ha anunciado sus planes de llevar Android 9 Pie a este modelo ni a ningún otro de la serie Galaxy A –aunque queremos creer que llegará en algún punto del próximo año 2019–.

Un móvil de 600 euros que sale a la venta en diciembre de 2018 no puede llegar al mercado con Android 8.0.

No nos atrae demasiado tampoco el hecho de que el bloatware campe a sus anchas –independientemente de que sea más o menos útil–, y nada más encender el dispositivo por primera vez encontremos varias aplicaciones intentando instalarse a través de Google Play sin la posibilidad de evitarlo, y otras que directamente llegan preinstaladas, siendo en algunos casos únicamente posible deshabilitarlas en caso de querer deshacerse de ellas. Esta es la lista completa de las aplicaciones –sin contar aquellas que se podrían considerar esenciales– que llegan preinstaladas en el Galaxy A9:

  • Facebook
  • Facebook App Installer
  • Facebook App Manager
  • Galaxy Apps
  • Galaxy Essentials
  • Game Tools
  • Gear VR Service
  • Health Service
  • LinkedIn
  • Mi creador de emojis
  • Mensajería dual
  • Microsoft Excel
  • Microsoft OneDrive
  • Microsoft PowerPoint
  • Microsoft Word
  • Samsung Health
  • Samsung Cloud
  • Samsung Members
  • Samsung Themes
  • Teclado Samsung
  • Bixby Home
  • Bixby Vision
  • Bixby Voice
  • Smart Things
  • Upday
  • Wearable Manager Installer

Pero esto no sería un problema tan grave, si no fuera porque en el uso del terminal durante el día a día es fácil darse cuenta de que, efectivamente, el software puede llegar a ser un lastre en la experiencia de usuario, ya sea por una falta de optimización o por la recargada interfaz que se ejecuta sobre Android 8.

En móviles sobrados de potencia como los de las líneas Galaxy S y Note esto no influye demasiado en la experiencia de uso, pero la realidad es que usando el Galaxy A9, pese a su fantástico rendimiento, al moverse por la interfaz en algunas ocasiones sí se echa en falta esa respuesta inmediata que podemos encontrar en otros móviles con una combinación de procesador y memoria RAM similar, pero con un software claramente mejor solucionado –el BQ Aquaris X2 Pro o el Xiaomi Mi A2, sin ir más lejos–.

Otro detalle, que probablemente muchos pasarán por alto pero que para mí sí supone una desventaja con respecto a otros modelos de la competencia, es que el Galaxy A9 –como todos los modelos del catálogo de Samsung– no es compatible con el sistema de actualizaciones A/B introducido a partir de Android 7, destinado a reducir considerablemente el tiempo en que el dispositivo se encuentra inoperativo durante la instalación de una actualización OTA. Esto implica que, cada vez que llega una actualización al teléfono, este permanecerá apagado e instalando la actualización durante bastante más tiempo que en el caso de aquellos modelos que sí son compatibles con las actualizaciones A/B –también conocidas como Seamless Updates–.

Diseño (otra vez)

Samsung Galaxy A9, diseño

En el apartado de lo mejor del Galaxy A9, la apariencia era uno de los factores dignos de mención. Pero tampoco en este aspecto es un móvil redondo, y de hecho son varios los detalles que lo alejan de la perfección a nivel de diseño.

El primer punto en contra hace referencia a su protección. O más bien, a la carencia de esta. Resulta difícil de comprender que el Galaxy A9 no cuente con ningún tipo de certificación IP, más aún cuando los Galaxy A3 y A5 del pasado año 2017 sí eran resistentes ante agua y polvo bajo un nivel IP68.

También es necesario mencionar el hecho de que el botón Bixby es prácticamente inútil a día de hoy, pues el asistente por voz de Samsung solo está disponible en inglés, coreano y chino. Y por supuesto, la compañía no ofrece la opción de la opción de cambiar la acción al pulsar este botón, y solo puede ser usado para acceder a Bixby Home –pese a estar incluido directamente en el launcher–.

Pero el detalle más llamativo lo encontramos en un pequeño fallo a nivel de calidad de construcción, que en un principio pensamos que sería un problema puntual de nuestra unidad, pero que al ver otros análisis como el llevado a cabo por Phone Arena nos damos cuenta de que se trata de algo generalizado y propio del teléfono. Al mover el dispositivo hacia los lados, o al posarlo sobre una superficie, escuchamos un sonido metálico en el interior del dispositivo, que sugiere que algo en las entrañas del Galaxy A9 no está sujeto donde debería. En el vídeo bajo estas líneas, podéis ver una demostración de esta curiosidad –os recomendamos subir el volumen–.

Cámara

Samsung Galaxy A9, cámaras

¿Cómo es posible que el que debiera ser el principal atractivo del Galaxy A9 sea uno de sus puntos negativos? Fácil: si anuncias un móvil destacando sus habilidades fotográficas, bajo las premisas de poder capturar el mundo tal y como lo ves, deberías asegurarte de que, efectivamente, su cámara es como mínimo mejor que la de sus competidores dentro de la misma gama. Y desafortunadamente, en el caso del Galaxy A9 no es así

Las cámaras del Galaxy A9 no son malas, pero esperábamos mucho más del primer móvil del mercado con 4 sensores traseros.

Sí, es el primer móvil del mercado con cuatro cámaras traseras. Y sí, los cuatro sensores aportan una gran versatilidad. Pero a la hora de la verdad los resultados obtenidos son dejan algo fríos, no necesariamente por ser malos, sino porque su calidad no se corresponde ni de lejos con lo que podríamos esperar de cualquier móvil de este precio y con estas características a nivel fotográfico. Hablamos más a fondo de las cámaras del Galaxy A9 a continuación.

Así son las cámaras del Samsung Galaxy A9

Cámaras del Samsung Galaxy A9

Cuatro sensores, y cuatro tecnologías distintas. A la espalda del teléfono aparece una combinación nunca vista hasta ahora en el sector telefónico, y solo por eso el Galaxy A9 ya es un terminal único en su especie.

El sensor principal –el tercero comenzando a contar desde arriba–, es un Sony IMX de 24 megapíxeles con apertura f/1.7 y autoenfoque por detección de fase, y justo encima aparece un teleobjetivo de 10 megapíxeles con zoom óptico de hasta dos aumentos, y sobre él, quizá el más interesante de los tres: un sensor gran angular con un campo de visión de 120º, con resolución de 8 megapíxeles y apertura f/2.4.

En cuanto al último de los sensores, una cámara de 5 megapíxeles destinada a captar la profundidad de las imágenes al utilizar el modo retrato –al que Samsung denomina enfoque dinámico–, y que ciertamente no aporta un valor añadido si se compara con el resto de lentes, principalmente cuando nos damos cuenta de la dificultad que supone capturar retratos de calidad, con sujetos en primer plano bien definidos y sus bordes delimitados correctamente.

Generalmente, vamos a poder conseguir imágenes correctas cuando los factores más importantes están de nuestro lado, aunque se echa en falta cierta consistencia –en las mismas condiciones, una foto puede salir bien, mientras que la siguiente puede aparecer totalmente desenfocada o con distorsiones de lente–. Además, en ocasiones nos encontramos con una lentitud bastante acusada a la hora de enfocar, y la velocidad de obturación tampoco es uno de los puntos fuertes del teléfono.

El sensor ultra wide angle resulta de utilidad al fotografiar paisajes o cuando se quiere obtener una nueva perspectiva de un mismo escenario, siempre teniendo en mente que la calidad fotográfica que ofrece está lejos de igualar al sensor principal de 24 megapíxeles. Un detalle a destacar en este aspecto, es la inclusión de un botón que permite corregir las distorsiones de forma causadas por la propia naturaleza de este tipo de sensores.

El sensor ultra wide angle resulta de utilidad al fotografiar paisajes o cuando se quiere obtener una nueva perspectiva.

Y lo mismo con el teleobjetivo. Pese a permitir realizar zoom 2X, en nuestra experiencia vemos que la calidad de las capturas ampliadas deja bastante que desear, y la nitidez de las imágenes tomadas con el A9 se encuentra lejos de aquellas realizadas con modelos como el OnePlus 6T, pese a que el zoom de este último no es óptico como en el modelo surcoreano. Además, tanto este sensor como el gran angular servirán de más bien poco por la noche, pues la calidad cae considerablemente con respecto a la cámara principal de 24 megapíxeles.

En cuanto a la propia aplicación de cámara, no difiere demasiado de lo que podemos ver en otros teléfonos de la compañía. Existen varios modos entre los que elegir, incluyendo una nueva opción de optimización de escenas que recurre a las capacidades de inteligencia artificial del teléfono para detectar el escenario y configurar los parámetros de la cámara automáticamente.

Es posible modificar el nivel de desenfoque de los retratos directamente desde la app de galería entre 8 niveles distintos. Eso sí, solo en aquellos capturados con la cámara trasera.

Finalmente, encontramos la posibilidad de grabar vídeo a una resolución máxima de 4K (3.840 x 2.160 píxeles) a una tasa de 30 fps, sin la posibilidad de habilitar el estabilizador electrónico de imagen –nada de OIS en ninguna de las cámaras–, que queda en exclusiva para el modo de vídeo a resolución FHD 1.080p 60 FPS e inferiores. No falta, tampoco, la cámara superlenta que ya vimos por primera vez en el Galaxy S9.

Comportamiento de día, modo retrato y de noche

Cámara trasera, fotos de día

Por el día, y cuando la luz acompaña, las capturas que se pueden conseguir con las cámaras del Samsung Galaxy A9 son, generalmente, buenas. No son las mejores imágenes que hayamos tomado con un terminal de este mismo precio, pero está claro que el sensor principal de 24 megapíxeles cumple su función, siendo capaz de capturar fotografías con buena nitidez y nivel de detalle, si bien se echa en falta una mayor viveza en los colores.

En ciertas ocasiones, sobre todo cuando se hace uso del modo retrato o cuando la luz ya no está de nuestro lado, encontramos algunos problemas de enfoque junto a una velocidad de obturación que se antoja excesivamente lenta, lo cual se acaba traduciendo en capturas borrosas, que nos obligan a repetir la fotografía –a veces hasta en varios intentos– hasta conseguir el resultado deseado.

Cámara trasera, fotos de noche

En la noche o cuando la luz desaparece casi por completo, se agradece la mayor apertura del sensor principal, pues el nivel de luz que puede capturar es más que decente, y se pueden obtener imágenes muy dignas. Habrá que asegurarse, eso sí, de tener un buen soporte o mantener un pulso de hierro puesto que cualquier movimiento, por pequeño que sea, acabará traduciéndose en una captura borrosa e inservible.

Cámara delantera

La cosa cambia, y mucho, al utilizar el sensor frontal de 24 megapíxeles con apertura f/2.0. Los resultados obtenidos con el sensor para selfies son dignos de halago en la mayoría de escenarios, y sorprende ver cómo es capaz de recuperar una buena cantidad de luz incluso en aquellas situaciones en las que esta brilla por su ausencia. En este sentido, la única queja que tenemos es el agresivo filtro de belleza, que aún deshabilitado suaviza en exceso los rasgos faciales.

Grabación de vídeo

Finalmente, a la hora de grabar vídeo lo más recomendable es olvidarse por completo de que el teléfono puede grabar a resolución 4K, pues en ese caso el estabilizador no estará disponible y los clips acabarán estando protagonizados por las vibraciones y los movimientos. En definitiva, esta opción debería quedar exclusivamente dedicada a aquellos videos realizados desde una posición fija.

Sin embargo, al grabar en Full HD el estabilizador electrónico sí cumple su función, y los resultados son bastante más correctos que al utilizar la resolución máxima que ofrece el dispositivo. En ocasiones, eso sí, nos encontramos con el autoenfoque intentando corregirse constantemente.

Samsung Galaxy A9: opinión y reflexiones finales de Andro4all

Samsung Galaxy A9 de 2018, pantalla

El Samsung Galaxy A9 llega como uno de los móviles más ambiciosos que Samsung ha lanzado nunca en su segmento intermedio, pero su precio lo coloca en una posición extremadamente competida, donde aparecen en escena móviles como los OnePlus 6T, Xiaomi Mi MIX 3, Mi 8 Pro, y demás modelos que ofrecen tanto o más como el dispositivo surcoreano.

Pero dejando a un lado las comparaciones, lo cierto es que el Samsung Galaxy A9 no aporta lo suficiente como para justificar su agresivo aumento de precio comparado con modelos anteriores de la misma familia como el Galaxy A5 2017. De hecho, por el camino se pierden detalles como la resistencia al agua, e incluso me atrevería a decir que el modelo del pasado año integraba una cámara capaz de poner contra las cuerdas a la de este A9 2018, por mucha versatilidad que aporten los cuatro sensores.

En definitiva, con lo que nos quedamos es con un teléfono bien diseñado –salvo por pequeños detalles–, que funciona bien y cuya batería no nos va a dejar tirados al final del día, pero cuyo principal atractivo, la cámara, no llega a brillar ni supone una clara ventaja con respecto a otros rivales. El problema, es que todo eso ya lo encontramos en otros teléfonos de la misma casa: el Samsung Galaxy S9, sin ir más lejos, se puede conseguir actualmente a un precio inferior al de este A9, y creo que nadie duda sobre la superioridad en todos los aspectos del modelo de la serie Galaxy S.

Entonces, ¿merece la pena comprar el Samsung Galaxy A9? Teniendo en cuenta los fantásticos teléfonos que existen dentro del rango de los 500-600 euros, recomendarlo por encima de otros modelos no es tan fácil como sí lo era en el caso del OnePlus 6T, 40 euros más barato que el modelo protagonista de este análisis. Pese a ello, y valorando el conjunto completo, no hay duda de que el Samsung Galaxy A9 sería un claro candidato a uno de los gama media más completos y equilibrados del año… si costase varios cientos de euros menos.

A favor

+ Muy buen rendimiento en el día a día
+ Buena autonomía y carga rápida
+ Las 4 cámaras resultan versátiles en ciertas situaciones
+ Versión base con 6 GB de RAM y 128 GB
+ Posibilidad de ampliar la memoria por microSD hasta 128 GB

En contra

– Software recargado y desactualizado
– Sin certificación IP
– Precio excesivo
– Sin carga inalámbrica
– Las cámaras no ofrecen la calidad esperada

Conclusiones

El Samsung Galaxy A9 es un buen móvil. Pese a que su atractivo principal son las cámaras, lo cierto es que es en otros aspectos como el rendimiento o la autonomía donde realmente destaca. Sería uno de los mejores gama media de 2018… si su precio fuera varios cientos de euros inferior.

Puntuación


7.0 Samsung Galaxy A9 2019

El primer móvil del mercado con cuatro cámaras traseras no destaca precisamente por sus capacidades fotográficas, pero sí por su rendimiento y autonomía. El software necesita mejorar.

Precio y dónde comprar el Samsung Galaxy A9

Samsung Glaxy A9 en color Lemonade Blue

El Samsung Galaxy A9 2018 ya está a la venta, y se puede comprar en los comercios habituales a un precio oficial de 599 euros. En algunas tiendas, sin embargo, ya se puede encontrar con interesantes descuentos que lo convierten en una alternativa mucho más atractiva.

Samsung Galaxy A9, análisis: un gama media con complejo de superioridad (y muchas cámaras)

Por otro lado, Samsung también ofrece la posibilidad de comprar el teléfono en su web oficial, al PVP original de 599 euros y disponible en las tres variantes de color distintas.

Samsung | Galaxy A9

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