Samsung Galaxy S10+, análisis: tan bueno como siempre, ahora mejor que nunca

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Samsung Galaxy S10 Plus, imagen destacada de la parte trasera

Ni se dobla ni tiene 5G. El Samsung Galaxy S10 es una nueva generación de una de las familias de móviles más veteranas de la historia de la plataforma móvil de Google, con un diseño similar al del año pasado, prestaciones que solo mejoran en lo necesario y un apartado fotográfico no muy diferente al de la anterior entrega. Aún así, el último modelo de la serie Galaxy S ha sido, como los últimos diez años, el teléfono más esperado y que más ha dado de qué hablar durante este primer trimestre del año.

Y es que Samsung ha hecho de su lanzamiento anual de un nuevo integrante de la serie Galaxy S toda una tradición, que de algún modo marca el inicio de un nuevo ejercicio para el segmento de la telefonía, donde el resto de marcas tienen como objetivo durante el año el difícil reto de superar, o como mínimo igualar lo anunciado por Samsung en su evento Unpacked de la primera mitad de 2019. Este año ha sido el turno del Galaxy S10 y su hermano mayor, el Galaxy S10+, dos modelos que llegan como la guinda a un pastel que acaba de cumplir una década, y que ya hemos podido analizar a fondo.

De entre todas las anunciadas por Samsung el pasado día 20 de febrero, la variante que ha pasado por nuestra mesa de pruebas es el Samsung Galaxy S10 Plus, en su configuración con 8 GB de memoria RAM y 128 GB de almacenamiento, cuyo objetivo no es otro que convertirse en el mejor móvil de este año, o por lo menos repetir el éxito del resto de integrantes que han formado la familia Galaxy S a lo largo de los últimos diez.

Índice de contenidos:

Samsung Galaxy S10+, características y especificaciones

Samsung Galaxy S10, ficha técnica
EspecificacionesSamsung Galaxy S10Samsung Galaxy S10+
Dimensiones149,9 x 70,4 x 7,8 milímetros. 157 gramos de peso157,6 x 74,1 x 7,8 milímetros. 175 gramos de peso
Pantalla6,1 pulgadas Dynamic AMOLED HDR+ con cristal Gorilla Glass 6. Tipo Infinity O6,4 pulgadas Dynamic AMOLED HDR+ con cristal Gorilla Glass 6. Tipo Infinity O
Resolución3.040 x 1.440 píxeles (QHD+) 550 PPI. 19:93.040 x 1.440 píxeles (QHD+) 522 PPI. 19:9
ProcesadorSamsung Exynos 9820 Octa-core 8 nmSamsung Exynos 9820 Octa-core 8 nm
RAM8 GB8/12 GB GB
Sistema operativoAndroid 9 Pie bajo One UIAndroid 9 Pie bajo One UI
Almacenamiento128/512 GB UFS 2.1 ampliables por microSD de hasta 512 GB128/512 GB/ 1 TB UFS 2.1 ampliables por microSD de hasta 512 GB
CámarasTrasera: de 16 MP Ultra Wide f/2.2 FF + 12 MP Dual Pixel f/1.5-2.4 con OIS y AF + 12 MP Tele f/2.4 con OIS y AF
Frontal de 10 MP f/1.9
Traserade 16 MP Ultra Wide f/2.2 FF + 12 MP Dual Pixel f/1.5-2.4 con OIS y AF + 12 MP Tele f/2.4 con OIS y AF
Frontal de 10 MP f/1.9 Dual Pixel AF UHD Selfie + 8 MP f/2.2 con Live Focus y Dual Pixel AF UHD Selfie
Batería3.400 mAh con carga rápida, carga inalámbrica y carga inalámbrica inversa (Wireless PowerShare)4.100 mAh con carga rápida, carga inalámbrica y carga inalámbrica inversa (Wireless PowerShare)
OtrosLector de huellas ultrasónico, desbloqueo facial 2D, USB 3.1 Tipo C, AR Emojis, Super Slow Mo, cámara con optimizador de escenas, auriculares AKG, altavoces AKG, Dolby Atmos, protección IP68Lector de huellas ultrasónico, desbloqueo facial 2D, USB 3.1 Tipo C , AR Emojis, Super Slow Mo, cámara con optimizador de escenas, auriculares AKG, altavoces AKG, Dolby Atmos, protección IP68
ConectividadWi-Fi 6 (202.11ax), LTE hasta Cat 20 hasta 2 GbpsWi-Fi 6 (202.11ax), LTE hasta Cat 20 hasta 2 Gbps
ColoresBlanco (Prism White), verde (Prism Green) y negro (Prism Black)Versión con 8 GB de RAM: Blanco (Prism White), verde (Prism Green) y negro (Prism Black).
Versión con 12 GB de RAM “Ultimate Performance”:Luxurios Ceramic Black y Luxurious Ceramic White

Lo mejor del Samsung Galaxy S10+

Diseño

Galaxy S10 Plus negro

Lo dije en mis primeras impresiones con el teléfono, y lo vuelvo a repetir: el agujero en pantalla del Galaxy S10 –del S10+ en este caso– no es para tanto. Está claro que la apariencia de marcos reducidos de los anteriores Galaxy S8 y S9 aportaban una simetría al frontal más que bienvenida teniendo en cuenta que el panorama estaba inundado de clones con notch. Pero era obvio que tarde o temprano Samsung se vería obligada a modificar ese diseño si su intención era la de ampliar aún más la superficie del frontal ocupada por la pantalla.

Y así ha sido. Por primera vez dentro de la serie Galaxy S, Samsung recurre al agujero en la pantalla bajo la tecnología que denomina “Infinity-O Display”, de modo que sus ingenieros y diseñadores han sido capaces de mantener la cámara –cámaras, en el caso del S10+– en el frontal del teléfono, a la vez que la pantalla ocupa un área mayor de la parte frontal.

El agujero en pantalla del Galaxy S10+ no es ni mucho menos molesto, sino todo lo contrario

En el día a día, salvo por aplicaciones que aún no están optimizadas para este formato y pueden llegar a mostrar contenido recortado por el agujero, el agujero en pantalla del Galaxy S10+ no es ni mucho menos molesto, sino todo lo contrario. La apariencia del dispositivo es moderna, futurista incluso, y pese a ser el diseño un aspecto totalmente subjetivo, es innegable que el Galaxy S10+ supone un avance importante en cuanto a aspecto físico con respecto a la pasada generación, algo a lo que ayuda la reducción aún más agresiva del resto de márgenes que rodean la pantalla, y la ya clásica curvatura edge, presente en dos de los tres modelos de la serie Galaxy S10.

Independientemente de su aspecto físico, las bondades en términos de diseño se extienden a otros factores como la calidad de construcción, fantástica gracias al uso de materiales como aluminio y vidrio, que forman un chasis redondeado y agradable al tacto, con un tamaño contenido pese a la diagonal de su pantalla, y en general un cuerpo delgado que no es demasiado pesado, aunque sí lo suficiente para dar la sensación de ser un teléfono bien construido y robusto –pero no por ello deberías dejar de utilizar una buena funda–.

Mención aparte se merecen los colores en los que el terminal está disponible: Prism White y Prism Black, siendo nuestra unidad la segunda. Se trata de un acabado negro brillante –a diferencia del tono Luxurious Ceramic Black, algo más “profundo” y con menos brillo–, que dependiendo de la incidencia de la luz mostrará reflejos azulados. No falta tampoco la resistencia al agua y al polvo, un año más bajo protección IP68.

Pantalla

Samsung Galaxy S10 Plus, pantalla encendida

“La mejor pantalla jamás vista en un teléfono móvil”. Así de tajante es la conclusión de los expertos de Display Mate en su análisis del panel del Galaxy S10, y realmente no podría estar más de acuerdo.

Ver la pantalla del Galaxy S10 nos recuerda al instante por qué Samsung Display es la empresa más importante del planeta en cuanto a producción de paneles OLED destinados a dispositivos móviles, y es que la pantalla del Galaxy S10+ es superior a la de cualquier otro teléfono que haya pasado por mis manos durante todos estos años en todos los aspectos posibles –espero con ganas el momento de poner frente a frente la pantalla del Galaxy S10+ con la del nuevo Xperia 1 de Sony–. El nivel de brillo máximo –según la marca, de hasta 1.200 nits– hace que la pantalla se vea bien incluso cuando el Sol incide de frente al panel en las horas intermedias de un día soleado, pero es en el resto de situaciones cuando realmente se puede apreciar lo bien afinada que está esta pantalla Dynamic AMOLED de 6,4 pulgadas en cuanto a interpretación de colores, contraste y nitidez.

Si no te gusta, siempre puedes “ocultar” el agujero en la pantalla con una opción incluida en los ajustes… aunque tendrás que convivir con una enorme barra negra en la parte superior de la pantalla.

Samsung, sin embargo, sigue enviando el dispositivo a sus nuevos poseedores con la resolución de pantalla capada a 1080p, con el objetivo de reducir el consumo de batería del panel. Dejando a un lado el debate de si es, o no, una decisión acertada, sí que os recomiendo personalmente desactivar la limitación en cuanto a resolución para exprimir al máximo el panel del dispositivo. Merece la pena.

Por primera vez, la pantalla viene con el modo de color “Natural” aplicado por defecto. Gracias, Samsung.

A pesar de todo, lo que más me ha gustado de la pantalla del Samsung Galaxy S10+ no tiene que ver con su hardware. Por defecto, el terminal llega con el modo de color “Natural” activado, que muestra unos colores infinitamente menos saturados y más realistas que en el caso de utilizar el modo “Intenso”. Todo aquel que prefiera los colores extremadamente brillantes, puede recurrir al modo alternativo, e incluso personalizar el balance de blancos.

Samsung Galaxy S10+, pantalla de inicio

No falta tampoco la certificación para ofrecer soporte para contenido HDR10, compatible con plataformas como YouTube, Amazon Prime Video y, desde hace solo unos días, Netflix. Samsung, además, ofrece en los ajustes una opción para “optimizar” los colores de la pantalla cuando se reproducen vídeos de algunas de las aplicaciones instaladas en el dispositivo, que a grandes rasgos se encarga de aumentar el nivel de brillo y mejorar el rango dinámico de las imágenes, sean o no compatibles con HDR.

Pero, el que quizá sea el aspecto más importante de la pantalla del Galaxy S10+, no está a la vista. Por primera vez, encontramos un lector de huellas dactilares ultrasónico integrado en el panel, cuyo funcionamiento pudimos analizar a fondo solo unos días atrás.

Sobre el lector es conveniente decir que, tal y como era de esperar, es más rápido y preciso que uno óptico, y por fin se acerca a la experiencia de los lectores capacitivos que encontramos en la mayoría de teléfonos del mercado. Sin embargo, como la gran mayoría de métodos biométricos, requiere de un breve período de aprendizaje y adaptación. Tras ese período, en el que probablemente pulsarás más de una vez fuera del área del sensor, la tasa de fallos es muy reducida, equiparable a la de un sensor capacitivo.

Lector de huellas en pantalla del Galaxy S10

Desafortunadamente, la pantalla del Samsung Galaxy S10+ no es perfecta… todavía. La suma de un tamaño que supera las 6 pulgadas de diagonal, con las pronunciadas curvas laterales, se traducen en toques accidentales sobre la pantalla –pese a tener las opciones “Bloquear pulsación accidental” activada, y la “Sensibilidad táctil” desactivada–, que precisamente son más frecuentes a la hora de consumir vídeo con el terminal en modo apaisado. Dado que el terminal tan solo ha recibido una actualización de firmware desde que llegó a mis manos, confío en que Samsung pueda solventar este inconveniente con futuras OTAs.

Rendimiento

Galaxy S10 Plus, triple cámara trasera

Aunque parezca evidente, es necesario recalcar lo bien que funciona el Samsung Galaxy S10+ gracias a la combinación del chip Exynos 9820, sus 8 GB de RAM y el nuevo software One UI –que pese a tener sus cosas, de las que hablo más adelante, sin duda supone una mejora importante–.

A falta de que otros jugadores se sumen al partido y demuestren cómo exprimir al máximo el nuevo Snapdragon 855, el Samsung Galaxy S10+ es uno de los teléfonos más rápidos que he probado, llegando a igualar, e incluso superar a modelos de referencia en este aspecto como pueden serlo el OnePlus 6T o los últimos Pixel de Google.

Lógicamente no encontraremos problemas a la hora de navegar por Internet, ni al cambiar entre las aplicaciones abiertas recientemente, aunque haya pasado bastante tiempo desde la última ejecución. Tampoco existen juegos que se resistan a la potencia del Exynos 9820, y me temo que así será durante mucho, mucho tiempo.

Multimedia

Camara del Samsung Galaxy S10 Plus, aplicacion

Muchos móviles de gama alta pueden ofrecer un gran rendimiento, independientemente de su precio. Muchos móviles “asequibles” pueden también contar con pantallas dignas de terminales mucho más caros —como es el caso del Nokia 7.1–. Sin embargo, es el apartado multimedia donde normalmente aparecen las diferencias que determinan cuándo estamos ante un móvil de primer nivel. El Samsung Galaxy S10+ es un gran ejemplo de ello.

El S10+ está repleto de pequeños detalles relacionados con este aspecto que sin duda marcan la diferencia. Desde el nuevo motor de vibración, muy superior al del anterior Galaxy S9+ y a la altura del de modelos como los Pixel 3 o el LG V40 –aunque aún sin llegar a igualar al Taptic Engine de los iPhone–, hasta el audio. Pero sobre todo el audio.

Los altavoces estéreo del Galaxy S10 suenan de miedo, y sin duda superan a los de cualquier otro smartphone Android lanzado al mercado en el último año en cuanto a la nitidez del sonido, incluso en niveles altos de volumen. También es excelente el audio generado a través de los auriculares, y además se incluye soporte para Dolby Atmos que puede ser activado sea cual sea el canal de emisión del sonido –altavoz o auriculares–, aunque personalmente encuentro excesivo el aumento en los graves que realiza este sistema al ser utilizado mientras se consume contenido a través de los auriculares, y he preferido mantenerlo desactivado durante la mayor parte del tiempo.

Los altavoces estéreo del Galaxy S10 suenan “de miedo”. Además, junto al teléfono se incluyen unos auriculares AKG más que correctos teniendo en cuenta que vienen “de regalo”.

Hablando de auriculares: sí, el Galaxy S10+ cuenta con un puerto de 3,5 milímetros para que puedas usar tus cascos de toda la vida, o bien los firmados por AKG que se incluyen en la caja junto al terminal. Estos últimos, sin ser los mejores que haya probado, sí que ofrecen una calidad de sonido más que decente teniendo en cuenta que vienen “de regalo”, aunque se echa en falta algo más de aislamiento.

Tampoco falta la ranura para tarjetas microSD, que permitirá ampliar aún más el almacenamiento interno del teléfono, y almacenar vídeos, imágenes o música de la forma más rápida y conveniente posible.

Lo peor del Samsung Galaxy S10+

Software

One UI en el Samsung Galaxy S10

No ha habido un solo día durante todo este tiempo en el que, al utilizar el terminal, no haya fantaseado con lo increíble que podría llegar a ser el Galaxy S10+ con un software a la altura. Es cierto que One UI basado en Android Pie es muy superior a lo que Samsung nos tenía acostumbrados con Samsung Experience o TouchWiz, pero aún queda un largo camino por recorrer hasta ponerse a la altura de lo que ofrecen otros fabricantes de dispositivos Android.

Comenzaré por lo “menos malo”: la apariencia es coherente, por fin tenemos un tema oscuro que afecta a toda la interfaz –incluyendo las apps– y la gran mayoría de aplicaciones y menús están diseñados para ser utilizados con una sola mano –lo cual se agradece, y mucho–. Además, aparecen en escena las herramientas del Bienestar Digital de Google, siendo así junto a los Moto G7 de los primeros terminales en contar con estas opciones.

Otro cambio importante, es la posibilidad de elegir qué aplicaciones de Samsung se desean instalar durante la configuración inicial del teléfono. Una buena forma de ofrecer al usuario un mayor control sobre el bloatware que llega incluido en su nuevo móvil. Desafortunadamente, no es posible deshacerse tan fácilmente de todas las demás apps que Samsung incluye en sus S10.

Del mismo modo que sucede en la mayoría de terminales con capas de personalización propias, en el Samsung Galaxy S10+ encontramos varias apps duplicadas, y nos veremos forzados a eliminar o deshabilitar una de ellas a menos que deseemos tener ambas ocupando espacio y recursos en el teléfono. También aparecen en escena las típicas “utilidades” que aportan más bien pocos beneficios como el antivirus de McAfee, o la herramienta de “optimización” basada en la tecnología de 360 Mobile Securityal menos ya no es Cheetah Mobile

Antivirus de McAfee en los Galaxy S10 y 10 Plus

No, Samsung. No quiero un antivirus de McAfee preinstalado en mi móvil, ni tampoco un “optimizador” creado por 360 Mobile Security.

El launcher es otro de los componentes del software que sin duda necesita una renovación urgente –de hecho, me sorprende que apenas haya sufrido cambios tras la llegada de One UI–, pues pese a la velocidad y la ligereza con la que se mueve el sistema, nos topamos con animaciones lentas que pecan de cierta falta de suavidad, así como otros detalles que no siguen los principios de coherencia del resto de la interfaz –por ejemplo, las carpetas ocupan la pantalla competa y los iconos se sitúan por defecto en la parte más alta, de modo que es casi imposible llegar a ellos usando el móvil con una sola mano–..

Eso por no hablar de los iconos por defecto, que parecen no haber cambiado lo más mínimo desde las últimas versiones de TouchWiz –aunque por suerte se pueden modificar y elegir otros disponibles en la tienda Galaxy Store–.

Más allá de todo lo anterior, que de una forma u otra podría llegar a ser algo subjetivo dependiendo de las preferencias de cada uno, existen otros aspectos negativos en el software del Galaxy S10+ que no se deben pasar por alto. Ni estos modelos, ni ningún otro del catálogo de la compañía cuentan con soporte para el sistema “Adoptable Storage” introducido a partir de Android 6 Marshmallow, de modo que la tarjeta microSD no puede ser utilizada como una extensión del almacenamiento interno del teléfono, con las ventajas que esto conlleva, como una mayor seguridad al cifrar el contenido, o un acceso más rápido a la información.

Samsung sigue sin adoptar sistemas nativos de Android, como las actualizaciones “A/B” o el sistema “Adoptable Storage”, incluso tras la llegada de Android Pie a sus modelos de referencia.

En ese sentido, Samsung también se niega a incluir en sus últimos modelos la compatibilidad con las “Actualizaciones A/B” o “Seamless Updates“, algo que ya comenté como punto negativo en mi análisis al Samsung Galaxy A9 de 2018, y que una vez más se traduce en un tiempo de procesamiento innecesariamente elevado a la hora de instalar una actualización del sistema, que revive algo que parecía desaparecido en Android como lo es el aviso de “Optimizando aplicaciones” que aparece al encender el teléfono tras una actualización, dejando el dispositivo inutilizable durante varios minutos.

Aunque podrían, mis quejas sobre el software del Galaxy S10+ no acaban aún. Pese a estar disponible al fin en nuestro idioma, Bixby sigue siendo un asistente virtual cuyo uso solo tiene sentido en caso de que tu casa esté repleta de otros dispositivos integrados en el ecosistema SmartThings de Samsung, y en cualquier otra situación el Asistente de Google es claramente superior en todos los aspectos. Por suerte, tras la última actualización que llegó al terminal ya se permite modificar la acción de la tecla Bixby para ejecutar cualquier aplicación… Cualquiera, excepto la del propio Asistente de Google, Cortana, Alexa o cualquier otra app alternativa a Bixby.

Autonomía

Samsung Galaxy S10 Plus, aplicaciones

Muy relacionado con el apartado anterior me temo que está el de la autonomía. O eso, o la eficiencia del nuevo procesador Exynos 9820 brilla por su ausencia. De lo contrario, no me explico cómo una batería de 4.100 mAh de capacidad puede ofrecer una autonomía que como mucho se puede calificar como mediocre teniendo en cuenta la categoría a la que pertenece el dispositivo.

La batería del terminal permite atravesar el día, pero no mucho más. Con un uso ligero, he sido capaz de obtener cifras cercanas a 4 o 5 horas de pantalla encendida, con cerca de 20 horas de uso total. En cambio, al poner a prueba sus cámaras, utilizar aplicaciones que exprimen en mayor medida las capacidades del la CPU o utilizar únicamente la conexión a la red de datos móviles, el consumo –lógicamente– se dispara, y las 3-4 horas de pantalla encendida como máximo suelen ser habituales.

La batería del Samsung Galaxy S10+ permite atravesar el día de uso, pero no mucho más.

Afortunadamente, la carga rápida del teléfono es lo suficientemente veloz como para que el proceso de pasar por el cargador y despegarse del teléfono no sea demasiado traumático. Tampoco falta la carga inalámbrica rápida, eso sí, solo disponible a través de accesorios compatibles, y en esta generación está presenta la carga inalámbrica inversa bautizada “Wireless PowerShare”, que no deja de ser una función llamativa, pero no demasiado aprovechable debido a la reducida velocidad de carga y a la propia autonomía del teléfono.

Otros detalles

Parte trasera del Galaxy S10+

Hay otros pequeños detalles que causan que el Galaxy S10+ se aleje de la perfección que Samsung lleva persiguiendo durante diez años con esta familia de teléfonos. Son, por lo general, rasgos sutiles que pese a no ser determinantes a la hora de decidir si comprar el Galaxy S10+ merece o no la pena, sí pueden resultar relevantes para más de uno:

Desbloqueo facial

A diferencia de otras compañías, Samsung ha decidido no sumarse a la tendencia de ofrecer un sistema de desbloqueo facial apoyado de hardware específico, como el desbloqueo facial 3D del Huawei Mate 20 Pro o el sensor frontal ToF de los nuevos LG G8, pese a que se ha confirmado que Android Q será la primera versión del sistema operativo en introducir soporte nativo para este tipo de tecnologías.

En su defecto, lo único que encontramos es un desbloqueo facial que usa la cámara frontal y algoritmos diseñados por Samsung, y que según se ha podido comprobar, puede ser fácilmente engañado con un vídeo del usuario. También se ha eliminado el escáner de iris, dejando al usuario únicamente la opción del lector de huellas en pantalla como método de desbloqueo biométrico seguro.

LED de notificaciones

2019 es el año de la desaparición del LED de notificaciones. Para muchos, esta será una carencia menor, pero otros en cambio echarán de menos este detalle que ha estado presente en los teléfonos de la serie Galaxy S desde la llegada del Galaxy S3.

Samsung, sin embargo, lo tiene fácil para suplir la falta de este pequeño detalle: utilizar el agujero en pantalla como indicador luminoso de las notificaciones que llegan al teléfono. Esta opción, de momento, no está incluida aunque existen indicios que apuntan a que llegará tarde o temprano.

Animacion de la cámara frontal del Galaxy S10+

Navegación por gestos

Es cuanto menos curioso que Samsung no haya decidido implementar su propio sistema de gestos para la interfaz de One UI. Más allá de los botones de navegación en pantalla –que por algún motivo siguen estando colocados de forma diferente a como lo están en Android “stock” por defecto–, la única opción alternativa es ocultar estos botones y recurrir a un tipo de navegación basada en gestos no demasiado intuitiva, donde para realizar las acciones de ir atrás, inicio o abrir la multitarea habrá que deslizar hacia arriba desde el área correspondiente del borde inferior de la pantalla.

Samsung Galaxy S10+, así son sus cámaras

Triple cámara del Galaxy S10 Plus

Este año, Samsung repite la jugada realizada en 2017 con los Galaxy S8 y S8+, y no introduce mejoras exclusivas en la cámara del modelo Plus que protagoniza este análisis. Al menos no en la parte trasera. La espalda del teléfono está liderada por un sistema de triple sensor. De izquierda a derecha, encontramos una cámara “teleobjetivo” de 12 megapíxeles f/2.4 capaz de realizar zoom de hasta dos aumentos y con estabilización óptica, acompañada del que actúa como sensor principal, con 12 megapíxeles y apertura variable f/1.5-2.4 también con estabilizador óptico, y por último un recién llegado: el sensor Super Gran Angular de 16 megapíxeles que otorga una nueva perspectiva, con apertura f/2.2 y capaz de capturar un ángulo de visión de 117 grados.

A grandes rasgos, la única diferencia con respecto al sistema fotográfico del anterior Galaxy S9+ reside en la inclusión del tercer sensor Super Gran Angular, que no estaba presente en la pasada generación. Por lo demás, los cambios no son demasiado notables en lo que a hardware se refiere, y la gran mayoría de mejoras y nuevas características están relacionadas con el software de la cámara.

Para empezar, el sistema de detección y optimización de escenas es ahora más inteligente, siendo capaz de identificar 30 escenas en total en lugar de 20. También se incluyen nuevos modos como el “modo Instagram”, que permite capturar y publicar Stories en la red social directamente desde la app de cámara nativa.

El sistema fotográfico del Galaxy S10+ no aporta cambios notables en lo que a hardware se refiere salvo por el nuevo sensor Super Ultra Wide. La gran mayoría de novedades están relacionadas con el software de la cámara.

El modo retrato –o Enfoque Dinámico– también suma nuevas opciones, entre ellas dos nuevos estilos de desenfoque, “Girar” y “Zoom”, así como la opción de eliminar los colores del fondo y dejar coloreado únicamente el sujeto en primer plano de la fotografía. Un detalle interesante es que todos estos efectos pueden ser modificados incluso después de haber realizado la captura, directamente desde la app de Galería.

Otro detalle que llama la atención es que, pese a que la cámara del Samsung Galaxy S10+ incorpora un “modo nocturno”, este no se puede activar manualmente, y será el propio software el que determinará cuándo la iluminación es lo suficientemente baja para ponerlo en funcionamiento. Pese a ello, según mis pruebas los resultados no se acercan a los que se podrían obtener con los dispositivos Pixel de Google haciendo uso del modo “Visión nocturna” o “Night Sight”.

App de cámara del Galaxy S10+

Los cambios con respecto al anterior Samsung Galaxy S9+ son mucho más notables en la parte frontal. Samsung ha decidido sustituir el sensor principal de 8 megapíxeles, por uno de 10 megapíxeles con apertura f/1.9, al que acompaña uno secundario de 8 destinado únicamente a capturar información de profundidad para generar el efecto de desenfoque en los retratos frontales. A la hora de los selfies se incluyen también los tres nuevos efectos de desenfoque antes mencionados, así como una opción para capturar imágenes grupales al estilo de lo que encontramos en los Pixel 3, aunque a diferencia del teléfono de Google, el Galaxy S10+ no usa el sensor secundario sino que la propia cámara de 10 megapíxeles es lo suficientemente gran angular como para obtener este tipo de capturas con un mayor campo de visión.

En cuanto a la grabación de vídeo, se mantiene la posibilidad de grabar a resolución 4K hasta 60 FPS –eso sí, prescindiendo de la estabilización óptica–, y la gran novedad recae en la cámara frontal, que ahora también permite capturar vídeo en esta resolución, aunque con una tasa de 30 FPS y sin la posibilidad de añadir efectos en tiempo real. La “cámara superlenta” también recibe mejoras, siendo ahora posible capturar 0,8 segundos de vídeo 480p a 960 FPS en lugar de los 0,4 como máximo que permitían las generaciones anteriores.

La aplicación de cámara no ha cambiado tampoco con respecto a lo que ya vimos en los Galaxy S9 y Note9 tras la actualización a One UI, y salvo por la inclusión de los nuevos modos y opciones ya mencionados, la interfaz y el funcionamiento siguen siendo calcados.

Comportamiento de día, modo retrato y de noche

De día, el resultado fotográfico con el Galaxy S10+ es el esperado. Podemos obtener excelentes capturas que destacan principalmente por su equilibrado rango dinámico, algo menos agresivo que el ofrecido por la cámara de los Google Pixel. Más allá de eso, es algo decepcionante ver que la calidad fotográfica, en general, no ha mejorado con respecto a la pasada generación –lo cual no es del todo malo, la cámara del Galaxy S9+ ya era lo suficientemente buena, aunque no excelente–, y la tendencia de Samsung a sobreexponer todas y cada una de las fotografías se mantiene presente, lo cual se traduce en imágenes demasiado “planas” y carentes de contraste, aún más en situaciones de iluminación escasa.

Por otro lado, a diferencia de la mayoría de sus rivales directos, el balance de blancos de la cámara del Galaxy S10+ tiende a ser excesivamente cálido, y Samsung sigue apostando por suavizar de manera exagerada la piel en los retratos o en cualquier imagen en la que aparezca un sujeto humano. En definitiva, una experiencia similar a la que obtuvimos utilizando los modelos de la pasada generación.

App de camara del Galaxy S10 Plus

Lo que no se puede negar es la flexibilidad que aportan los dos sensores extra. Si bien puede que las imágenes finales no sean tan buenas como las de un Google Pixel 3 o un iPhone de última generación, es indiscutible que el sistema fotográfico del S10+ es mucho más versátil y “divertido” de utilizar que el de los otros dos modelos. De hecho, durante todos estos días de uso he llegado a utilizar en más ocasiones los sensores “Tele” y “Super Ultra Wide” que el principal de 12 megapíxeles, debido principalmente a las nuevas perspectivas que esta pareja de lentes permite capturar, y que de otro modo no sería posible.

En cuanto al rendimiento de estos dos sensores, el “Tele” de 12 megapíxeles genera buenas imágenes cuando la luz está de su parte, si bien el nivel de detalle podría ser mejorable. Por su parte, el gran angular de 16 megapíxeles resuelve algo mejor los detalles gracias a su mayor resolución, aunque en la mayoría de capturas veremos una distorsión notable en los extremos de la fotografía, pese a tener habilitada la opción “corrección súper gran angular” que debería mitigar este defecto.

Cámara trasera, fotos de día

Cámara trasera, modo retrato

Los retratos muestran un desenfoque bastante natural, que además puede ser modificado en tiempo real al realizar la captura, o tras hacer la foto desde la app de galería.

Curiosamente, Samsung no usa el sensor “tele” para este tipo de fotos, y por tanto es necesario acercarse demasiado al sujeto en primer plano.

Cámara trasera, fotos de noche

Cámara delantera

Todo lo dicho sobre las cámaras traseras del Galaxy S10+ se extiende también a los sensores frontales. Por el día se pueden obtener buenos selfies, y sin duda es de agradecer que Samsung haya introducido la opción de realizar selfies grupales, si bien el campo de visión no es tan amplio como en el caso de terminales con sensores dedicados.

De nuevo, eso sí, el procesado de Samsung realiza un suavizado excesivo sobre la piel de los sujetos que aparecen en la imagen, siendo este un problema más notable en interiores y cuando la luz no acompaña.

Pixel 2 vs S10+, retrato frontal

Grabación de vídeo

La grabación de vídeo con el Galaxy S10+ alcanza el sobresaliente en la mayoría de situaciones, y mucha culpa de ello la tiene de nuevo la versatilidad que aportan los tres sensores disponibles. Como el año pasado, es posible capturar vídeo 4K a 60 FPS, aunque esto nos obliga a prescindir del estabilizador óptico integrado en la cámara principal de 12 megapíxeles. Y dado que no se incluye estabilizador electrónico, habrá que mantener un pulso lo suficientemente firma para evitar que los movimientos pasen a transformarse en distorsiones en el vídeo final. No echamos en falta tampoco una mayor calidad de sonido en el audio capturado a través del micrófono del terminal a la hora de grabar.

Lo que no falta un año más, es la posibilidad de capturar vídeo a cámara Super Lenta, y pese a la ampliación en el tiempo de grabación que se introduce junto a esta generación, la resolución máxima continúa siendo solo de 480p como máximo.

Samsung Galaxy S10+: opinión y reflexiones finales de Andro4all

Samsung Galaxy S10 Plus, parte trasera

El Samsung Galaxy S10+ no llega con la idea de revolucionar la industria telefónica. Para eso ya está el Galaxy Fold. Su misión es la de tomar como base aquello que ya era excelente, y seguir aportando mejoras a través de cambios en el apartado técnico, el software y la cámara, a la vez que el precio sigue escalando hasta batir récords con cifras que superan los 1.600 euros. Todo ello, sin olvidarse de que en sus espaldas recae la responsabilidad de estar a la altura de los anteriores modelos de una familia que, en los últimos diez años, ha alcanzado un total de más 677 millones de unidades vendidas en todo el mundo, más que cualquier otra familia del catálogo de Samsung.

A falta de la llegada de modelos como los Pixel 4, Huawei P30 Pro y demás pesos pesados, no es descabellado afirmar que el Samsung Galaxy S10+ es, a día de hoy, el mejor móvil de 2019, claro que debe serlo teniendo en cuenta que un año más Samsung se ha adelantado al resto de firmas rivales, y que su precio se sitúa en máximos históricos. Y si bien el Galaxy S10 no supone una evolución con respecto a la pasada generación tan importante como lo fue el salto del Galaxy S7 al S8, tampoco es tan sutil como lo fue el paso del S8 al S9.

El Samsung Galaxy S10+ es, hoy por hoy, el mejor móvil de su categoría que se puede comprar en 2019.

En definitiva, el Samsung Galaxy S10+ es un teléfono que toma todo lo bueno de las anteriores generaciones de la serie y lo hace excelente, si bien arrastra algunas de las lacras de los anteriores modelos de la familia como pueden serlo el software mediocre o la experiencia fotográfica, aún algo por debajo de los principales líderes en este aspecto. Por tanto, si los Galaxy S8 y S9 fueron tus teléfonos favoritos en sus correspondientes años, es muy probable que el Galaxy S10 también lo sea. Si no, me temo que no hay nada nuevo en esta generación que vaya a hacerte cambiar de opinión.

Precio y dónde comprar el Samsung Galaxy S10+

Samsung Galaxy S10 Plus, imagen destacada

El Samsung Galaxy S10+ está disponible para su compra desde el pasado día 20 de febrero, en el que Samsung decidió abrir el período de pre-reserva del teléfono en la mayoría de países del mundo. Todos aquellos que decidieran reservar una unidad del teléfono, la recibirán a lo largo de esta semana, y junto a ellos algunas ventajas exclusivas como los nuevos auriculares Galaxy Buds de regalo.

Si aún no has comprado el Galaxy S10+ y planeas hacerlo, el terminal ya está disponible en Amazon en todas sus configuraciones de memoria y almacenamiento diferentes, y en los distintos colores en los que el terminal se venderá oficialmente. Su precio es de 1.009 euros en la variante con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento –el modelo que hemos probado–, y de ahí aumenta hasta los 1.609 euros que cuesta el modelo más lujoso con trasera de cerámica y 12 GB de memoria RAM.

Comprar el Samsung Galaxy S10 en Samsung
Samsung Galaxy S10+, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Samsung Galaxy S10+?
A favor
  • Pantalla: la mejor vista en un smartphone
  • Diseño: bonito y con una calidad de construcción sobresaliente
  • Lector de huellas: rápido y preciso, aunque requiere un tiempo de adaptación
  • Rendimiento
  • Audio
  • Las 3 cámaras traseras aportan una gran versatilidad
En contra
  • Fotografía: los cambios con respecto a la pasada generación no resultan suficientes
  • Autonomía mediocre
  • Software
  • No hay sistema de reconocimiento facial
Conclusiones El Samsung Galaxy S10+ toma el testigo del Galaxy S9, y hace excelente todo lo que ya era bueno, a costa de un precio aún mayor. Pese a ello, esta nueva edición hereda algunos de los inconvenientes de pasadas ediciones de la serie, como el software, la experiencia fotográfica o una autonomía mediocre. Pese a todo, el último miembro de esta histórica familia es un teléfono que, un año más, roza la excelencia.
Puntuación

9.0Samsung Galaxy S10+

“Más de lo mismo” no tiene por qué ser algo malo. Este es el mejor ejemplo.

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Archivado en Análisis de móviles, Opinión, Samsung Galaxy S10, Samsung Galaxy S10+
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