Huawei Mate40 Pro, análisis: otro intento de conquistar la gama alta sin ayuda de Google

Hacerse con el trono de la gama alta es más difícil sin la ayuda de Google, pero Huawei no va a dejar de intentarlo. Probamos el nuevo Huawei Mate40 Pro.

Última actualización el 19/11/2020 a las 10:40

A pesar de las piedras en el camino, Huawei sigue a lo suyo. Llega octubre, y llega un nuevo modelo de la serie Mate. Esta vez es el Huawei Mate 40 Pro, el modelo intermedio de una serie que aspira, si no a conquistar el segmento de la gama alta, sí a mostrarnos lo que muchos se están perdiendo por culpa del veto impuesto por el gobierno de Estados Unidos.

Y eso que muchos se están perdiendo no es poco: una de las mejores pantallas que jamás haya probado en un smartphone, sumada a un rendimiento excepcional con las guindas del 5G y una batería con un tiempo de recarga simplemente absurdo, y sobre todo, el que a día de hoy es, probablemente el sistema de cámaras más versátil y potente de toda la industria telefónica. Todo eso –y mucho más– es el nuevo Huawei Mate 40 Pro. Este es su análisis.

Parte trasera y cámaras del Huawei Mate 40 Pro

La parte trasera del Huawei Mate 40 Pro.

Ficha técnica del Huawei Mate 40 Pro

Huawei Mate 40 Pro
Especificaciones
Dimensiones162,9 x 75,5 x 9,1 mm
212 gramos
PantallaOLED de 6,76 pulgadas
Curva estilo cascada
Tasa de refresco de 90Hz
ResolucionFull HD+ 2.772 x 1.344 píxeles (456 ppi)
ProcesadorHiSilicon Kirin 9000
5 nanómetros
4 núcleos ARM Cortex-A55 hasta 2,04 GHz + tres núcleos Cortex-A77 hasta 2,54 GHz + Núcleo Cortex-A77 hasta 3,13 GHz
RAM8 GB LPDDR5
Sistema operativoEMUI 11 basado en Android 10
Almacenamiento256 GB UFS 3.1 ampliables por nanoSD
CámarasTrasera:
50 MP RYYB f/1.9 con OIS + Ultra Wide de 20 MP f/1.8 + Telefoto de 12 MP f/3.4 con zoom óptico de 5 aumentos + sensor de enfoque con láserFrontal:13 MP f/2.4 + sensor 3D
Batería4.400 mAh con carga rápida de 66W, carga inalámbrica de 50W y carga inalámbrica inversa
OtrosUSB 3.1 Tipo C, NFC, Bluetooth 5.2, Wi-Fi 6

Lo mejor del Huawei Mate 40 Pro

Un diseño reconocible y original

Botones del Mate40 Pro

El lateral del Huawei Mate 40 Pro.

Todo en el aspecto físico del Huawei Mate 40 Pro llama la atención, comenzando por su tamaño.

Con más de 16 centímetros de altura y 7,5 centímetros de grosor, sumados a un peso de 212 gramos, el Mate 40 Pro se hace un dispositivo grande y pesado a la mano, al nivel de otros gigantes como el Galaxy Note20 Ultra.

Igual de llamativa es su apariencia. La parte trasera del terminal, construida en vidrio, cuenta con un acabado iridiscente en la versión que hemos podido probar, capaz de reflejar básicamente cualquier color del espectro visible cuando la iluminación incide de la manera adecuada. También existen otras versión de colores algo más sobrios y, en mi opinión, no tan “divertidos” como la que ha pasado por mis manos durante esta última semana.

Más allá del color, otro detalle que, sin duda, atrae miradas de la parte posterior del teléfono es el módulo de cámara circular, que a diferencia del modelo del año pasado, pasa a integrar los sensores en el interior del anillo, y su interior queda únicamente destinado a albergar el logo de LEICA, firma que ha participado en el desarrollo del sistema fotográfico de este dispositivo.

Parte trasera del Huawei Mate 40 Pro en color plata

Trasera del Mate 40 Pro.

Dicho anillo sobresale de la parte trasera del terminal por un par de milímetros, lo suficiente para evitar que el terminal se mueva hacia los lados cuando lo utilizamos apoyado sobre una superficie plana. A su alrededor, unos raíles de metal pulido albergan los botones, estando el de encendido coloreado de rojo, así como el puerto USB-C, los altavoces y micrófonos, el slot para la tarjeta SIM, y un emisor de infrarrojos.

Dejando a un lado gustos personales y opiniones subjetivas, es innegable que la serie Mate de Huawei es una de las pocas series de móviles capaces de mantener una estética original y propia, que a su vez no deja de evolucionar con cada nueva generación. Ni siquiera los Huawei “P” han sido capaces de lograr tal hazaña, pues desde hace un tiempo sus líneas de diseño no son muy diferentes de las de otros modelos de primera línea del resto de fabricantes.

En el día a día, el Mate 40 Pro se siente un teléfono grande, pesado y robusto. Sin duda, este no será el móvil favorito de aquellos amantes de los móviles de gran tamaño, si bien las curvas de sus laterales y las esquinas redondeadas lo hacen ser un móvil más cómodo y fácil de usar que modelos como los Galaxy Note20.

Una pantalla OLED tan suave como brillante

Pantalla del Huawei Mate 40 Pro encendida

La pantalla del Mate40 Pro, uno de sus puntos fuertes.

Pero todo lo mencionado anteriormente solo hace referencia a una parte del aspecto físico del Mate 40 Pro, pues no se puede dejar pasar la oportunidad de hablar de la fantástica pantalla OLED de 6,7 pulgadas que ocupa casi la totalidad del frontal –y parte de los laterales– del teléfono.

El panel es excelente en básicamente todos los aspectos medibles: los niveles de brillo, tanto máximo como mínimo, son óptimos para cualquier tipo de circunstancia lumínica –pese a no ser el panel más brillante–; la reproducción de colores es fiel y el balance de blancos está bien equilbrado. Además, el hecho de estar basado en tecnología OLED hace que el contraste sea excepcional, con negros totalmente puros y el valor añadido de poder contar con un modo de pantalla siempre encendida, que por cierto en EMUI 11 es más personalizable y conveniente que nunca.

En ese sentido, se incluye un nuevo modo llamado “Eye on Display”, que usa la cámara delantera y su ultra gran angular para detectar nuestra mirada y activar así el modo de pantalla siempre encendida, ahorrando así energía al evitar tener siempre el panel encendido. Y he de decir que el funcionamiento es sorprendentemente bueno, incluso aunque el terminal se encuentre algo alejado o ligeramente fuera de ángulo con respecto a nuestro rostro.

Además de eso, Huawei parece haber encontrado su punto dulce en los 90 hercios. Como en los Huawei P40, la firma china vuelve a apostar por esta tasa de refresco para la pantalla de su nuevo flagship, ofreciendo una experiencia suave que complementa a la perfección al excelente panel que lidera la parte delantera del teléfono.

Gracias a los 90 Hz, todo se mueve con suma fluidez, y viniendo de probar terminales con pantallas de 120 Hz como lo son el Galaxy S20 FE o el Note20 Ultra, he de admitir que las diferencias son difíciles de percibir en el día a día. Tanto, que empiezo a dudar de si frecuencias de refresco superiores a estos 90 Hz tienen algún tipo de sentido en las pantallas de nuestros móviles.

Kirin 9000, el último de su especie para ofrecer un rendimiento excepcional

Huawei Mate 40 Pro junto a Pixel 4 XL

El Huawei Mate 40 Pro, junto a un Pixel 4 XL.

Salvo que la situación de Huawei con Estados Unidos dé un giro de 180 grados, es muy probable que el procesador Kirin 9000 que da vida a este Mate 40 Pro sea el último chip de Huawei construido por TSMC. Y es una pena, pues el resultado que ofrece este pequeño SoC construido en formato de de 5 nanómetros es simplemente fantástico.

Combinado con los 8 GB de memoria RAM que dan vida a este terminal hacen que todo vuele, sensación que se acentúa gracias a la suavidad que aportan los 90 hercios de su pantalla.

No hay ni un solo juego o aplicación que logre encontrarle las cosquillas a la configuración con la que Huawei dota a su nuevo teléfono estrella: los tiempos de carga, la velocidad a la hora de acceder a las aplicaciones cerradas o el uso de la multitarea son aspectos en los que solo algunos modelos pueden plantar cara al terminal de Huawei. Todo ello, sin incrementos de temperatura notables ni ralentizaciones o caídas de frames apreciables**.

A ofrecer una experiencia tan buena también ayuda el hecho de que, tras esta ristra de especificaciones técnicas, se encuentre un software pulido y bien optimizado para funcionar con los componentes elegidos por la firma china. Y EMUI 11 lo es, sin ninguna duda.

Pero hablaré del software del Mate 40 Pro más adelante. Mientras tanto, es necesario detenerse en otro aspecto en el que los modelos de la serie Mate han destacado desde hace años, y que por supuesto no iba a ser menos en esa nueva entrega.

Con 4.400 mAh de capacidad, la batería del Huawei Mate 40 Pro ofrece un muy buen resultado, siendo capaz de resistir más de una jornada de uso con alrededor de seis o hasta siete horas de pantalla encendida. Llegar a la noche con batería restante será una tarea sencilla incluso para aquellos usuarios más demandantes.

Huawei Mate 40 Pro, trasera

El Mate40 Pro cuenta con una de las tecnologías de carga rápida más veloces que hayamos probado.

Pero es en el momento de pasar por el cargador cuando realmente llegan las sorpresas. Y es que este año, Huawei dota a su nuevo terminal de un impresionante sistema de carga de 66W, que nos ha permitido cargar el teléfono en su totalidad en períodos de tan solo 35 o 40 minutos, sin sobrecalentamientos apreciables.

Más allá de eso, se incluye compatibilidad con carga inalámbrica Qi de 50W, y el Mate40 Pro es también capaz de recargar otros dispositivos y accesorios de manera inalámbrica a través del sistema de carga inversa.

Lo peor del Huawei Mate 40 Pro

Curvas que restan más de lo que suman

Pantalla curva y botones del Huawei Mate 40 Pro

La curvatura de 88 grados de los laterales del Mate 40 Pro.

Ahora en serio: hace tiempo que las pantallas curvas pasaron de moda. El efecto wow de este tipo de paneles dura solo unos minutos, antes de ser eclipsado por los muchos inconvenientes que traen bajo el brazo.

En el caso del Mate 40 Pro, uno de los inconvenientes más notables es la aparición de aberraciones en el color o un brillo que no es uniforme por toda la pantalla debido a la existencia de dichas curvas. También hay que contar con los “toques fantasma”, si bien he de decir que en este modelo los he sufrido en menos ocasiones que en otros como el OnePlus 8 Pro que pude probar a mediados de año.

Con el P40 Pro, si bien las curvas eran igual de innecesarias, al menos Huawei se atrevió a llevar el concepto un paso más allá al curvar también la parte superior e inferior del vidrio que protege la pantalla, algo que, en última instancia, ayudaba a que la navegación por gestos del teléfono fuese más cómoda y agradable al no existir bordes ni salientes que obstruyan el movimiento. En este Mate 40 Pro, solo es una pantalla curva más.

Una experiencia que llega a ser frustrante

Mate40 Pro, pantalla encendida

EMUI 11 es la versión que da vida al Mate 40 Pro.

Ahora sí, toca hablar del software. Y me temo que no me extenderé demasiado, pues poco ha cambiado desde que pude probar el P40 Pro+ hace ya unos meses.

Por primera vez en bastante tiempo, Huawei ha lanzado un modelo de la serie Mate que no cuenta con la versión más reciente de Android. Y es que dado que la firma, a diferencia del resto de fabricantes, no ha tenido acceso al código de Android 11 de manera anticipada, el desarrollo de la versión de EMUI 11 basada en Android 11 comenzó algo más tarde de lo habitual.

En cualquier caso, nos encontramos con una versión de Android 10 totalmente limpia, sin servicios ni aplicaciones de Google, que Huawei ha tomado como base para incorporar todos los cambios que introduce EMUI 11, versión con la que Huawei sigue completando su ecosistema de servicios con el que aspira, en algún punto del futuro, a ofrecer una alternativa real a Android utilizando el nuevo sistema operativo HarmonyOS como base.

Pero la realidad es, que en su estado actual, las funciones y opciones desarrolladas por Huawei para intentar paliar la carencia de servicios de Google resultan poco más que parches que cumplen su función a duras penas, pero que distan de ofrecer la experiencia que uno podría esperar de un móvil de 1.000 euros.

Parte superior de la pantalla del Huawei Mate40 Pro

El Mate40 Pro llega con Android 10 en su interior.

El hecho de no poder utilizar aplicaciones –o no poder aprovechar todas sus funciones– a las que millones de personas están acostumbrados como pueden serlo Google Fotos, Google Pay o algo tan esencial como Maps se traduce en una experiencia frustrante, del mismo modo que sucede al no poder utilizar otras aplicaciones populares que, pese a tener poco o nada que ver con Google, se basan en sus servicios para poder funcionar correctamente.

Es el caso de apps como Notion, que impide iniciar sesión con una cuenta de Google en el Mate 40 Pro –por motivos evidentes–, o de Twitter, que dado que su app para Android basa su sistema de notificaciones en la plataforma Firebase integrada en los Google Mobile Services, no es capaz de enviar notificaciones como sí lo hace en otros móviles Android.

Y la lista de piedras en el camino continúa conforme se utiliza el dispositivo: si instalas apps manualmente, tendrás que preocuparte por actualizarlas por ti mismo cada vez que exista una nueva versión. Si utilizas aplicaciones web progresivas, perderás así la opción de acceder a algunas de las funciones de las apps nativas. Toda una lista de parches que, más tarde o más temprano, se acaban cayendo y sacan a relucir los problemas de un ecosistema que, queramos o no, depende en gran medida de Google.

Por supuesto, Huawei no es la principal culpable de esta situación. Al fin y al cabo, su capacidad de trabajar mano a mano con Google se le fue arrancada sin que pudiera evitarlo, y la compañía ha tenido que actuar rápido para desarrollar alternativas. Hoy por hoy, dichas alternativas son el marco de servicios móviles de Huawei, que aspira a ocupar el lugar de los servicios de Google en los terminales de la marca, pero que a día de hoy no se encuentra lo suficientemente integrado en la plataforma Android; y AppGallery, una tienda de app cada vez más variada y con un catálogo más numeroso.

Lo que realmente hace que la experiencia con el Mate 40 Pro sea frustrante, es que todos los demás aspectos relativos al software funcionan a las mil maravillas. EMUI, sin ser mi capa de personalización favorita, ofrece un sinfín de funciones útiles y convenientes, con un diseño coherente y consistente a lo largo de toda la interfaz –aunque con más detalles heredados de iOS de los que me gustaría– y su buen funcionamiento es incuestionable. Pero todo ello queda en nada cuando el usuario de a pie se da cuenta de que su querida Google Play Store no está presente, o que los dos euros mensuales que paga por Google One no sirven de nada tras haberse comprado un móvil de más de 1.000 euros.

Así son las cámaras del Huawei Mate 40 Pro

Cámaras del Mate 40 Pro

El Huawei Mate40 Pro equipa cuatro cámaras traseras.

Algo a lo que no afecta para nada la carencia de servicios y aplicaciones de Google es al apartado fotográfico del Huawei Mate 40 Pro.

En esta nueva generación de la serie Mate, Huawei ha apostado por una fórmula algo diferente pero que, en última instancia, le ha llevado a conseguir un resultado parecido, logrando crear uno de los grandes referentes fotográficos del mercado móvil en 2020.

La cámara principal del Mate 40 Pro hace uso del mismo sensor de 50 megapíxeles UltraVision con matriz de píxeles RYYB con apertura f/1.9 y estabilizador óptico, que queda acompañado de una cámara ultra gran angular de 20 megapíxeles f/1.8, junto a un telefoto de 12 megapíxeles respaldado por un zoom óptico de 5 aumentos construido en formato de tipo periscopio.

Pero aquellos más astutos se habrán dado cuenta de que la trasera del Mate 40 Pro esconde algún que otro sensor más. Y es que en esta ocasión, Huawei ha decidido apoyar su sistema de cámaras de un nuevo tipo de sensor que ayuda en el proceso de enfoque.

Más allá de eso, Huawei ha decidido seguir los pasos de Apple y reducir la capacidad máxima del zoom a 50 aumentos en formato digital, en lugar de los 100 aumentos que se ofrecían con el P40 Pro+. Por todo lo demás, el sistema fotográfico no ha variado demasiado con respecto a los modelos lanzados a principios de año.

Y eso no es malo, ni mucho menos: la cámara del Mate 40 Pro demuestra estar entre las mejores del mercado en términos de calidad de imagen y versatilidad, ofreciendo la capacidad de capturar fotografías repletas de luz y detalle en básicamente cualquier circunstancia imaginable.

Dado que prácticamente todos los fabricantes ofrecen ya configuraciones de cámaras similares, con sensores de gran resolución y cámaras adicionales con diferentes distancias focales, Huawei sigue desmarcándose en lo relativo al tratamiento del color, ofreciendo tonos fieles y cercanos a la realidad, sin dejar de lado el look tan propio de Huawei que, en cierto modo, recuerda al de los Pixel de Google por su tendencia a preservar la profundidad de las sombras y no sobreexponer en exceso las fotografías.

También despunta en cuanto a fotografía nocturna, gracias al gran tamaño del sensor y a su matriz RYYB que permite al sensor capturar más luz que los sensores de referencia de sus principales rivales. En ese sentido, además, entra en juego el aún espectacular modo noche de Huawei, capaz de extraer luz de donde parece no haberla, y plasmarla en la foto de una manera uniforme y más o menos natural.

Las dos cámaras accesorias dan mucho juego, y complementan a la perfección al fantástico sensor principal del Mate 40 Pro. Hoy por hoy, diría que el ultra gran angular del Mate 40 Pro es el que mejores resultados ofrece de entre toda la gama alta, si bien con un campo de visión algo más limitado que el de otros modelos. No obstante, en algunas situaciones he podido encontrarme con imágenes que muestran artefactos o aberraciones de color imposibles de corregir con edición, que me han forzado a repetir las capturas. Un ejemplo son las dos imágenes bajo estas líneas:

En cuanto al telefoto, volvemos a encontrarnos con un sensor capaz de ofrecer un muy buen resultado dentro del rango de los 5 y los 10 aumentos, con capturas lejanas muy detalladas y lo suficientemente iluminadas a pesar de la menor apertura con respecto al resto de sensores que forman la cámara. Una de las pocas pegas que le encuentro a esta tercera cámara es su sensibilidad a la luz, pues el sensor entra en juego solo cuando la escena está lo suficientemente bien iluminada, y en ocasiones me he encontrado con capturas con luz suficiente en las que el software simplemente se negaba a activar el telefoto en lugar de utilizar un recorte digital del sensor principal, con la pérdida de detalle que eso conlleva.

En términos generales, la cámara del Huawei Mate 40 Pro es sobresaliente. Todas las cámaras que forman su sistema fotográfico –incluyendo el sensor para selfies— generan imágenes de grandísima calidad, y sin duda es, junto a los iPhone y los Pixel, uno de esos pocos móviles que otorgan la tranquilidad de saber que, sea cual sea la escena a capturar, será posible obtener un buen resultado.

Igual de bueno es el apartado del vídeo, del que destaca sobre todo el sistema de estabilización capaz de ofrecer vídeos libres de movimientos y con un look cinemático. En términos de calidad de imagen y audio, eso sí, aún queda algo por detrás de los modelos estrella más recientes de Samsung y de los últimos iPhone, actuales referentes en este sentido.

Galería de fotos con el Huawei Mate40 Pro

Huawei Mate 40 Pro, opinión y reflexiones finales de Andro4all

Huawei Mate 40 Pro, foto de la parte trasera

El Mate40 Pro es uno de los mejores smartphones jamás creados por Huawei.

El Mate 40 Pro es la prueba que demuestra que Huawei sigue adelante a pesar de todo, y no tiene intención de detenerse pase lo que pase. El problema, es que las piedras en el camino se vuelven más grandes con cada nueva generación de teléfonos.

Este año, Huawei ha conseguido construir uno de los mejores teléfonos de todo 2020, capaz de rivalizar de tú a tú con los mejores dispositivos lanzados este año. Pero ni su fantástico hardware ni su excepcional sistema fotográfico son capaces de compensar una experiencia de software que, como mínimo, resulta poco satisfactoria, más aún teniendo en cuenta que hablamos de un móvil cuyo precio supera los 1.000 euros.

En un mundo ideal, los usuarios de Android no dependeríamos tanto de Google, y la transición a un móvil que carece de sus servicios no supondría un trauma de este tipo. Pero la realidad que nos ha tocado vivir es muy diferente. Es por ello que recomendar la compra de este móvil, en occidente, donde existen alternativas suficientes capaces de ofrecer un hardware similar, sumado a una experiencia con Android que, al menos, no llega a ser frustrante, se vuelve sumamente difícil.

Precio del Huawei Mate 40 Pro y dónde comprarlo

El Huawei Mate 40 Pro sale a la venta a un precio de 1.199 euros en su única configuración con 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento, llegando así a ser el modelo intermedio de la serie Mate 40 en lo relativo al precio.

Se podrá comprar a través de la tienda oficial de la compañía y distribuidores autorizados.

Huawei Mate 40 Pro, pantalla con agujero doble

La pantalla del Huawei Mate 40 Pro, con agujero dual y lector de huellas integrado.

Huawei Mate40 Pro, opinión y nota de Andro4all
¿Debería comprar el Huawei Mate40 Pro?
A favor
  • Un diseño original, sumado a una excelente calidad de construcción.
  • Pantalla de muy buena calidad, con 90 hercios aportan un extra de suavidad.
  • Rendimiento de primer nivel.
  • Gran autonomía y carga ultrarrápida.
  • Audio estéreo de gran calidad, con un volumen máximo sorprendentemente alto.
  • Una de las cámaras más versátiles y de mejor calidad de toda la gama alta de 2020.
En contra
  • La experiencia sin Google llega a ser frustrante.
  • Su futuro en cuanto a actualizaciones de Android es incierto.
  • Las curvas de la pantalla pueden sumar puntos al diseño, pero restan valor a la experiencia.
ConclusionesNadie que pague 1.000 euros por un móvil debería vivir con el compromiso de no poder utilizar sus aplicaciones favoritas. Por mucho que el Mate40 Pro sea uno de los móviles del año en cuanto a hardware y fotografía, el simple hecho de existir alternativas similares que ofrecen una experiencia plena con Android eclipsa todas las bondades de este (fantástico) teléfono.
Puntuación

Huawei Mate40 Pro

Uno de los mejores móviles de 2020, eclipsado por una experiencia frustrante.

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