Los científicos de la Universidad de Durham están desconcertados con lo que acaban de encontrar en una estrella moribunda

De momento, los investigadores se encuentran ciertamente confundidos con cómo se ha desarrollado esta aproximación

Los científicos de la Universidad de Durham están desconcertados con lo que acaban de encontrar en una estrella moribunda
El universo es realmente complejo y todavía desconocemos bastantes cosas al respecto
Publicado en Ciencia

El universo es una caja de sorpresas infinita. Cuando creemos que ya entendemos cómo funcionan los ciclos de vida de las estrellas, el cosmos nos lanza una bola curva que desafía todas nuestras teorías. Si te gusta la astronomía tanto como a nosotros, prepárate, porque lo que acaban de encontrar a "solo" 731 años luz de la Tierra es algo que nunca antes habíamos visto.

Un equipo de científicos ha detectado una estructura brillante y colorida, similar a un arcoíris, alrededor de una estrella que, en teoría, debería estar tranquila y apagada. Se trata de un misterio que ha dejado a la comunidad científica rascándose la cabeza y que podría cambiar lo que sabemos sobre las enanas blancas.

Una "onda de choque" que no debería existir

La protagonista de esta historia es RXJ0528+2838, una enana blanca. Para ponernos en contexto, las enanas blancas son los remanentes ultra densos que quedan cuando estrellas como nuestro Sol agotan su combustible y mueren. Son cadáveres estelares, compactos (del tamaño de la Tierra pero con la masa del Sol) y, generalmente, incapaces de generar los vientos estelares necesarios para crear grandes nebulosas.

Sin embargo, alrededor de esta estrella muerta, los astrónomos han encontrado una onda de choque (o bow shock) espectacular y multicolor. Esta estructura está formada por hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, creando un efecto visual que recuerda a un arcoíris cósmico.

Simone Scaringi, astrónomo de la Universidad de Durham y parte del equipo, lo ha dejado claro:

"Encontramos algo nunca visto antes y, lo más importante, totalmente inesperado. La sorpresa de que un sistema supuestamente tranquilo y sin disco pudiera impulsar una nebulosa tan espectacular fue uno de esos raros momentos 'wow'".

El misterio del disco fantasma

Aquí es donde la cosa se pone interesante. Normalmente, para que una enana blanca genere este tipo de estructuras, necesita "robar" materia de una estrella compañera, formando un disco de acreción que gira a su alrededor como el agua en un desagüe. Ese material, al salir despedido, choca con el medio interestelar y crea estas ondas.

¿El problema? RXJ0528+2838 no tiene disco.

Aunque tiene una estrella compañera de baja masa, no hay rastro del mecanismo habitual que explicaría este fenómeno. Y no es algo pasajero: el tamaño y la densidad del "arcoíris" sugieren que este flujo de material lleva ocurriendo desde hace unos 1.000 años. No es una explosión repentina, es un flujo constante que desafía los libros de texto.

¿La solución? El magnetismo

Si no hay disco, ¿cómo diablos está ocurriendo esto? Los investigadores, cuyo estudio ha sido publicado en Nature Astronomy, tienen una teoría fascinante. Creen que el potente campo magnético de la enana blanca está actuando como un desviador.

En lugar de formar un disco, el campo magnético atraparía el material de la estrella compañera y lo canalizaría directamente hacia la enana blanca, provocando estos flujos de salida sin necesidad de pasar por la etapa del disco.

Krystian Ilkiewicz, del Centro Astronómico Nicolás Copérnico en Polonia, resume perfectamente la importancia del hallazgo:

"Nuestro hallazgo muestra que incluso sin un disco, estos sistemas pueden impulsar flujos poderosos, revelando un mecanismo que aún no comprendemos. Este descubrimiento desafía la imagen estándar de cómo se mueve e interactúa la materia en estos sistemas binarios extremos".

Una vez más, el espacio nos demuestra que siempre hay algo nuevo por descubrir. Si creías que las estrellas muertas eran aburridas, piénsalo dos veces.

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