El último invento de Meta parece sacado de Black Mirror: una IA que se adueñará de tu cuenta para seguir publicando y chateando cuando mueras
Meta ha patentado una IA capaz de imitar a un usuario fallecido en sus redes sociales, publicando y chateando en su nombre a partir de su historial
Meta tiene una patente para algo que, sobre el papel, parece sacado de una distopía: una IA que hereda tu cuenta al morir y sigue publicando, comentando y chateando en tu nombre. El sistema usa tu historial en Facebook e Instagram para reconstruir tu identidad digital y mantener la cuenta activa, como si siguieras al otro lado de la pantalla.
Según recoge Dexerto, el mecanismo se apoya en un LLM entrenado con el historial del usuario. La patente se presentó en 2023 y fue aprobada a finales de diciembre, aunque Meta asegura no tener planes inmediatos de convertirla en un producto.
Una IA que suplanta al fallecido: así funciona el sistema
La patente distingue dos situaciones: inactividad prolongada y muerte del titular. En el segundo caso, el propio documento admite que las consecuencias son más graves y permanentes porque el usuario ya no puede volver para corregir lo que la IA publique en su nombre. El sistema contemplaría posts, respuestas a comentarios y chats, pero también llamadas de audio y vídeo simuladas con la identidad reconstruida.
Mark Zuckerberg ya tanteó esta idea en 2023, en una conversación con Lex Fridman, donde apuntó que Meta podría desarrollar réplicas digitales de personas fallecidas y que «en última instancia, debería ser decisión tuya». Lo que ni él entonces ni la patente detalla es cómo se gestionaría ese consentimiento, ni qué ocurre si los familiares no están de acuerdo.
La idea no es nueva. Algunas startups llevan tiempo ofreciendo avatares interactivos de fallecidos, aunque los expertos advierten del daño que causan en el duelo. La diferencia de Meta con esas startups es de escala: ninguna de ellas tiene acceso a décadas de comportamiento de miles de millones de usuarios en plataformas mainstream.
Y esos datos ya están ahí. Meta los lleva años recopilando, y no todo el mundo sabe que puede impedirlo. Es el mismo historial que alimentaría este sistema si algún día llegara a existir, sin que el usuario pueda opinar al respecto una vez muerto.
No sería su primera apuesta agresiva por la IA generativa: Meta lleva meses lanzando productos en esa línea a un ritmo que incomoda a más de uno. De hecho, que Apple rechazara su IA por privacidad da bastante contexto sobre la confianza que genera la compañía en este terreno.
La respuesta oficial es la de siempre: las patentes sirven para «salvaguardar ideas» que puede que nunca lleguen a ser un producto. Es un argumento que no explica por qué se diseñó un sistema con instrucciones tan concretas sobre personas muertas, ni por qué no hay ningún mecanismo previsto para evitar la suplantación.