Ni móviles ni fijos ocultos: las empresas estarán obligadas a usar este prefijo si quieren venderte algo
Adiós al misterio: el Gobierno obligará a usar el prefijo 400 y bloqueará a las empresas que llamen desde móviles para ocultar su publicidad
El Gobierno obligará a usar el prefijo 400 para las llamadas comerciales. Esta nueva numeración permitirá que los usuarios identifiquen la publicidad al instante y decidan si quieren descolgar. La medida busca frenar el acoso telefónico y los fraudes, cumpliendo con la Ley de Servicios de Atención a la Clientela para mejorar la protección ciudadana.
Leemos en la web del Ministerio para la Transformación Digital que este rango tendrá nueve dígitos. La intención es clara: si ves un 400 en pantalla, es una empresa intentando venderte algo. El sistema permitirá recibir y devolver llamadas, y el coste de la comunicación nunca será superior al de una tarifa normal.
Un cerco administrativo al spam telefónico
Lo más relevante es que las empresas solo podrán contactar desde números cortos, rangos 800/900 o prefijos geográficos para atender a sus clientes. Se prohíbe usar números móviles para estas gestiones, una práctica que servía para camuflar el spam —esto se suma a las medidas contra estafas por SMS ya vigentes—.
Cuando la norma funcione, las operadoras estarán obligadas a bloquear las llamadas comerciales que no usen estos rangos. Es un paso importante, sobre todo viendo que países como Reino Unido ya bloquean llamadas extranjeras con éxito. Se demuestra así que el control por parte de las telefónicas es la herramienta más eficaz contra el acoso.
La Ley de Servicios de Atención a la Clientela exige renovar el permiso para recibir publicidad cada dos años. Si no se hace, cualquier contrato cerrado en esa llamada será nulo. Esta norma busca que las bases de datos no sean eternas, algo sobre lo que conviene aprender a actuar ante llamadas fraudulentas para no correr riesgos innecesarios.
Según los datos oficiales, el plan contra el fraude ha permitido bloquear 169,5 millones de llamadas maliciosas desde marzo de 2025. A esto se suman otros 10,4 millones de SMS fraudulentos interceptados por las compañías. Con estos números sobre la mesa, el nuevo prefijo aparece como una pieza necesaria para limpiar unas comunicaciones saturadas por el engaño.
Pese a que la propuesta ya está en audiencia pública, su éxito depende de que los operadores apliquen bien los sistemas de filtrado. La medida ayuda, pero no es infalible ante fraudes internacionales que operan fuera de España. Aun así, el plan es coherente y ataca la impunidad con la que funcionan muchos centros de llamadas actualmente.
Las resoluciones ministeriales confirman que no basta con leyes, sino que hace falta que la red proteja al usuario. Es un cambio en la gestión de los números públicos, con una base legal que debería reducir las molestias diarias. Ahora la pelota está en el tejado de las operadoras para que este muro sea realmente efectivo.