Cuidado si no compraste tu Xiaomi en una tienda oficial: HyperOS 3 está bloqueando los móviles chinos con ROM Global falsa
La actualización a HyperOS 3 introduce controles más estrictos que están afectando a móviles importados con software no oficial
Actualizar un móvil de Xiaomi suele ser un proceso rutinario, pero con la llegada de HyperOS 3 ese paso se ha convertido en un riesgo real para quienes recurrieron a la importación. La nueva versión del sistema está dejando inutilizados terminales de las series Redmi y POCO que ejecutan ROMs globales modificadas sobre hardware destinado originalmente al mercado chino.
De acuerdo con la información publicada en Gizmochina, HyperOS 3 incorpora mecanismos de verificación regional más estrictos que en versiones anteriores. El sistema comprueba ahora si la firma digital del firmware coincide con el origen del hardware. Cuando detecta una “ROM global falsa” instalada en una unidad china, el proceso de arranque entra en bucle y el dispositivo no llega a iniciar.
El fin de las trampas con las ROMs globales falsas
Este endurecimiento del control llega junto a las novedades que llegan con HyperOS 3, una actualización que Xiaomi ha presentado como su mayor salto hacia adelante a nivel de sistema. Antes de actualizar, el usuario puede comprobar el riesgo verificando el IMEI del dispositivo mediante el código *#06#.
Un sufijo C al final del modelo indica origen chino, mientras que la G identifica una versión global legítima. La ausencia del marcado CE en el chasis es otra señal clara. Si el terminal aparece en la lista oficial para recibir la actualización, forzar la descarga sin comprobar estos datos puede acabar dejando el teléfono inservible.
Entender las diferencias entre la ROM china y la global deja de ser una cuestión de servicios o idioma y pasa a afectar directamente al funcionamiento del dispositivo. Cuando el sistema falla en la verificación de firmas, el terminal entra en un bucle de recuperación del que no siempre sale fácilmente. Algunos usuarios han conseguido arrancarlo tras repetir el reinicio manual en múltiples ocasiones, aunque no existe un método fiable.
Otra vía pasa por intentar un downgrade a HyperOS 2.2 y volver a iniciar el proceso de actualización desde ahí, con resultados desiguales según el modelo. Lo que sí queda claro es que HyperOS 3 corta de raíz una práctica habitual en la importación paralela, y eleva de forma significativa el riesgo de actualizar dispositivos que no corresponden oficialmente a la región para la que fue diseñado su hardware.