Adiós a cambiar de app para usar un Supercargador: Polestar integra la red de Tesla en su propio sistema de navegación y pago
Polestar devora la red de Tesla: la marca sueca integra los Supercargadores en su navegación para que cargues y pagues sin abrir el móvil
Polestar acaba de integrar la red de Supercargadores de Tesla en su propio sistema de navegación y pago. Los conductores de la marca sueca ya no tendrán que saltar entre aplicaciones externas para cargar sus vehículos, ya que los puntos aparecen integrados en la pantalla principal. Es una simplificación drástica de la experiencia de carga durante los viajes largos.
Esta actualización, de la que tenemos constancia gracias al blog oficial de la compañía, permite que el vehículo gestione por sí mismo la ruta y la facturación de forma transparente. El sistema identifica los postes disponibles en tiempo real y ajusta la navegación para asegurar que el usuario llegue con batería suficiente. Al eliminar el trámite del pago externo, la marca iguala la agilidad operativa que hasta ahora era una ventaja exclusiva de Tesla.
Un mapa unificado para acabar con la ansiedad de carga
La clave de este cambio es que Google Maps mostrará los Supercargadores compatibles como destinos nativos en el sistema de infoentretenimiento. El software del coche preacondiciona la batería —optimiza la temperatura de las celdas para recibir energía a máxima potencia— nada más seleccionar la estación. De hecho, las nuevas funciones de Android Auto ya apuntaban a una mejora sustancial en la gestión de puntos de carga.
Esta red de Tesla es la más fiable y extensa, con estaciones capaces de recuperar autonomía para cientos de kilómetros en pocos minutos. Polestar aprovecha una infraestructura que no para de crecer, especialmente tras conocerse que los nuevos Supercharger V4 podrán cargar vehículos en tiempos de parada mínimos. La integración elimina la necesidad de llevar tarjetas de suscripción o códigos QR.
A nivel de mercado, el movimiento sitúa a Polestar en competencia directa con el resto de rivales europeos. Mientras otros fabricantes todavía exigen usar aplicaciones de terceros, los suecos adoptan el estándar de Tesla para reducir la fricción al cliente. Es una respuesta ante modelos como el Tesla Model Y, que sigue ganando terreno gracias a las facilidades de su propia red.
El sistema de pago se simplifica al vincular una tarjeta directamente a la cuenta de Polestar Charge. Al llegar a un poste compatible, el coche se comunica con el cargador y autoriza el pago automáticamente mediante Plug & Charge. Esta tecnología es la que ha permitido que el fabricante americano mantenga su ventaja competitiva mediante un software que ahora otros integran para no quedarse atrás.
La apertura masiva de estos puntos de carga plantea dudas sobre la fluidez del servicio en estaciones concurridas. Al permitir que vehículos de otras marcas ocupen los postes, la exclusividad de Tesla desaparece, lo que podría generar cuellos de botella durante los periodos vacacionales. Para Polestar, esto garantiza cobertura inmediata sin tener que invertir en el despliegue de una red propia de carga rápida.
Esta unificación de la interfaz elimina las barreras de software que complicaban los trayectos de larga distancia. La integración de los Supercargadores en el ecosistema de Polestar es una medida que ataca el miedo a quedarse sin batería, facilitando el uso del vehículo eléctrico fuera de las ciudades. Sobre el papel, el proceso de carga se vuelve casi invisible, aunque el éxito dependerá de la estabilidad del sistema.