Adiós a las manetas ocultas: China es el primer país en prohibirlas tras varios accidentes mortales con coches de Xiaomi y Tesla
Parece que tienen los días contados, pero la realidad es que a día de hoy casi el 60% de los vehículos eléctricos o híbridos enchufables de nueva factura presentan las manetas enrasadas y/o ocultas de algún modo
Que después del aterrizaje de Tesla los coches iban a convertirse en gadgets con ruedas era algo que podríamos esperar, aunque no todo es bueno a la hora de llevarse controles físicos a la pantalla o prescindir de elementos físicos de seguridad como las manetas de apertura de las puertas.
De hecho, EuroNCAP ya ha confirmado que los coches que eliminen los botones físicos esenciales no podrán optar a la máxima calificación europea de seguridad, mientras que China anuncia oficialmente la prohibición de estas manetas ocultas después de sucederse en el país varios accidentes mortales relacionados con la imposibilidad de abrirse las puertas mediante elementos electrónicos.
La política china es pionera a nivel global en cuanto a seguridad y ese muy reseñable, pues el gigantesco mercado asiático es probablemente también el que más modelos de vehículos eléctricos de nueva generación ha puesto en el mercado nacional y global, todos ellos con diseños modernos y futuristas que priorizan estos aderezos como las manetas enrasadas que servomotores que las presentan al acercarnos, así como también en algunos casos la apertura eléctrica de las puertas desde el interior con un botón.
En favor de la seguridad, China frena con los sistemas más futuristas para sus coches eléctricos más modernos: habrá manetas físicas obligatoriamente
Tal y como nos contaban medios como The Straits Times, las autoridades chinas quieren evitar problemas derivados de accidentes en los que estos sistemas impidan la salida de los ocupantes de cualquier vehículo dañado, así que a partir de ahora todos los coches vendidos en China, sean eléctricos o de combustión, tendrán que disponer de algún método de liberación mecánica de las puertas tanto en el exterior como desde el interior.
La resolución dictada por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información del Gobierno de Pekín no es inmediata, obviamente, pues entrará en vigor el próximo 1 de febrero de 2027 ofreciendo a los fabricantes un margen de un año para adaptarse en cuanto a diseños y necesidades productivas. Además, se ofrece una moratoria adicional para los modelos ya aprobados por los reguladores, que tendrán hasta enero de 2029 para adaptarse.

Es el primer movimiento que vemos en este sentido pero también es seguro que no será el último, pues estos diseños y estos mecanismos popularizados por Tesla ya están en investigación en los Estados Unidos, con Europa escrutando las decisiones y pensando también en promulgar sus propias normativas de seguridad en un plazo corto de tiempo para el Viejo Continente.
No dejan indiferente a nadie las palabras de Bill Russo, fundador de la consultora especializada Automobility, al respecto de este movimiento de China:
"China está pasando de ser simplemente el mayor mercado de coches eléctricos a convertirse en un factor determinante que establece las normas y regulaciones de las nuevas tecnologías en los vehículos. Al haber actuado antes, Pekín podrá utilizar su enorme mercado interno y su capacidad productiva y exportadora para establecer los estándares de seguridad que tanto los fabricantes chinos como los extranjeros deberán aplicar. [...] Eso le permite influir en las normas globales."
Lo cierto es que los números no engañan a nadie, pues más del 60% de los vehículos eléctricos o híbridos de nueva generación y con diseños modernos disponen de este tipo de sistemas con manetas ocultas y aperturas electrónicas, al menos según China Daily, haciendo que toda la industria se tambalee ya revisando costes.
No en vano, en cuanto a estimaciones se habla de un gasto de más de 10 millones de euros por modelo de coche para adaptar el diseño e introducir manetas físicas con sistemas mecánicos, algo que a muchos fabricantes les supondrá una verdadera "avería" en sus resultados financieros al menos a corto plazo.
Las normas chinas además son bastante específicas para que los fabricantes no tengan dudas, obligando a disponer de un espacio empotrado o excavado en la puerta de al menos 60 x 20 milímetros donde quepa una mano para agarrar una maneta o un pomo. En cuanto al interior, se solicita de un componente de no menos de 10 x 7 milímetros para indicar cómo abrir la puerta al usuario, mencionándose también de forma explícita dónde deben colocarse los tiradores y/o los elementos informativos.
No sirven por tanto los cables mecánicos o las baterías de respaldo en las puertas que algunos fabricantes habían dispuesto como alternativa, aunque sí se dejará espacio a sistemas eléctricos y mecánicos (manuales) que se combinen sobre la misma maneta, cosa que algunos fabricantes también han explorado.
Esto será sólo el principio, pues las autoridades de China también están preocupadas por la enorme aceleración de los vehículos eléctricos que casi los asemeja a coches de competición pilotados por personas sin capacitación específica, por lo que lo siguiente será limitar la velocidad de salida desde parados de los coches eléctricos, sobre todo en el caso de los más prestacionales... ¡Y después avisan, se intensificará la revisión de los sistemas ADAS de ayuda a la conducción!