El coche eléctrico por fin cuesta lo mismo que uno de gasolina: Škoda presenta el Epiq con 400 km de autonomía y precio de Kamiq
Un SUV eléctrico urbano que iguala en precio a un modelo de gasolina y evita las renuncias habituales en espacio y autonomía
Škoda acaba de confirmar el Epiq, su tercer modelo 100% eléctrico y el primero en cerrar el escalón de acceso de su gama enchufable. Con 430 km de autonomía en su versión tope de gama y un precio que igualará al del Kamiq de gasolina, llegará en la primera mitad de 2026 y competirá directamente con el Citroën ë-C3 y el Renault 5 E-Tech en un segmento que hasta ahora había estado reservado a coches de combustión.
El movimiento tiene bastante lógica: Škoda ya cuenta con el Enyaq y el Elroq en su catálogo eléctrico, pero ambos se mueven en franjas de precio que superan los 30.000 euros. El Epiq cierra ese hueco con un SUV urbano de 4.171 mm de largo, maletero de 475 litros y un nuevo lenguaje de diseño Modern Solid que la marca estrenará en este modelo y replicará en futuros lanzamientos.
Tres versiones, dos químicas de batería y la plataforma MEB+ del Grupo Volkswagen

Škoda no quiere quedarse atrás en los eléctricos de precio contenido con el Epiq
La gama arranca con dos versiones de acceso —Epiq 35 y Epiq 40— que montan baterías LFP de 38,5 kWh, química más económica y duradera que las NMC pero con menos densidad energética. Ambas entregan 315 km de autonomía real según ciclo WLTP, con potencias de 85 kW y 99 kW respectivamente y un par de 267 Nm. Suficiente para uso urbano y desplazamientos interurbanos sin ansiedad de carga.
La versión superior, el Epiq 55, incorpora una batería NMC de 55 kWh que estira el radio de acción hasta los 430 km y entrega 155 kW de potencia con 290 Nm de par. En cifras de aceleración: 7,4 segundos de 0 a 100 km/h, tres décimas menos que un Cupra Born de acceso y prácticamente al nivel de lo que vimos en el Elroq hace unas semanas.
Toda la gama comparte tracción delantera sobre plataforma MEB+, la misma base modular del Grupo Volkswagen que vimos en el ID.3 y el Cupra Born, aunque aquí adaptada para reducir costes sin sacrificar prestaciones. Las cargas van desde los 11 kW en AC hasta los 125 kW en DC en la versión 55, con recuperación del 10 al 80% en 23-28 minutos según el modelo.
El consumo homologado ronda los 13 kWh/100 km, cinco décimas por debajo del MG4 Electric. Para ponerlo en contexto: con la batería de 55 kWh y tarifa nocturna de 0,10 €/kWh, cada 100 km cuestan aproximadamente 1,30 euros. En el Kamiq de gasolina equivalente, con consumo medio de 6 litros y gasolina a 1,50 €/litro, la misma distancia sale por 9 euros.




El diseño marca un cambio radical respecto a la línea tradicional de la marca: volúmenes más robustos, aristas marcadas y una nueva firma luminosa LED en forma de "T" que sustituye las ópticas divididas características de Škoda. El coeficiente aerodinámico de 0,275 mejora al del Peugeot e-2008 y queda solo cinco centésimas por encima del MG4, lo que se traduce en menos consumo en autopista.
Llantas de 17 a 19 pulgadas, faros Matrix-LED opcionales y tres acabados de tapicería 100% reciclada —Studio, Loft y Suite— completan un interior que mantiene detalles Simply Clever como paraguas integrado en la puerta, rascador de hielo reciclado o bolsa específica para el cable de carga. El maletero de 475 litros se amplía hasta 1.344 litros con los asientos traseros abatidos, más que los 410 litros del Renault 5 E-Tech.
Como viene siendo habitual en los últimos modelos del Grupo Volkswagen, incorpora Travel Assist 3.0 —conducción semiautónoma de nivel 2 con control de carril y distancia adaptativa—, Cross Assist 2.0 para frenada automática en cruces y cámaras panorámicas Top View 3D. La protección pasiva incluye hasta nueve airbags, incluido uno central entre plazas delanteras. Nada que el ID.3 o el Elroq que ya conocemos no ofrezcan ya.
La instrumentación combina una pantalla de cuadro de 5,3 pulgadas con una central táctil de 13 pulgadas. Menos espectacular que otros modelos del grupo, pero suficiente para gestionar navegación, multimedia y ajustes del vehículo sin distracciones.
El precio será la verdadera clave. La marca insiste en igualarlo al Kamiq, que en España arranca en torno a los 24.000 euros. Sus rivales directos son el Citroën ë-C3 (44 kWh, 320 km, desde 23.300 €), el Opel Frontera Electric (44 kWh, 305 km, desde 29.900 €) y el Renault 5 E-Tech (52 kWh, 400 km, desde 32.900 €). El Epiq 55 ofrecería más autonomía que sus competidores directos por un precio similar o inferior, siempre que la cifra final se mantenga entre 24.000 y 26.000 euros.