El icono del lujo se renueva: así es el nuevo Mercedes-Benz Clase S
La marca alemana celebra los 140 años del automóvil con una actualización masiva de su buque insignia. Más inteligencia artificial, una parrilla iluminada y un sistema operativo propio para seguir siendo referencia
Hay coches que compiten en un segmento y hay coches que definen el segmento. El Mercedes-Benz Clase S pertenece al segundo grupo. Cada vez que en Stuttgart deciden tocar su joya de la corona, el resto de la industria contiene la respiración, saca la libreta y toma apuntes. Y esta vez, la actualización es profunda.
Coincidiendo con el 140 aniversario de la invención del automóvil por Carl Benz, Mercedes ha presentado una renovación que cambia más del 50% de los componentes del coche. No es un simple lavado de cara para poner unos faros nuevos. Es una declaración de intenciones para dejar claro que, en la era del software y la electrificación, el Clase S sigue siendo el patrón oro.
Una estrella que brilla (literalmente)

La estrella iluminada sobre el capó del nuevo Mercedes-Benz Clase S
Lo primero que vas a notar es que el coche te mira de otra forma. Mercedes ha decidido abrazar la tendencia de la iluminación exterior, pero llevándola a su terreno. Por primera vez, la famosa estrella del capó está iluminada. Es un detalle que polarizará opiniones, pero que indudablemente marca estatus en la oscuridad.
A esto se suma una parrilla delantera un 20% más grande (también iluminada) y unos nuevos faros DIGITAL LIGHT con tecnología Micro-LED. Para que nos entendamos: estos faros no solo alumbran, sino que proyectan información y tienen un alcance y una resolución muy superiores a la generación anterior. Es la firma lumínica más avanzada que ha creado la marca hasta la fecha.
MB.OS: El cerebro digital

Interior y pantallas del Mercedes-Benz Clase S 2026
Pero el verdadero lujo en 2026 no es solo el cuero o la madera, es la inteligencia. El nuevo Clase S estrena el sistema operativo MB.OS, un superordenador dedicado que controla absolutamente todo lo que pasa en el vehículo.
Este sistema conecta la conducción, el infoentretenimiento y el confort en un solo ecosistema. Permite actualizaciones inalámbricas (OTA) mucho más profundas para que el coche no se quede viejo a los dos años. Además, da vida a la nueva MBUX Superscreen, una configuración de pantalla que une el panel central de 14,4 pulgadas con el del pasajero bajo un mismo cristal, creando una superficie digital continua. Parte de los controles, eso sí, han vuelto a ser físicos por motivos de seguridad.
Gracias a la IA, el asistente de voz es más natural y capaz de mantener conversaciones reales, y el sistema de navegación ahora integra Google Maps con una vista envolvente en 3D que muestra lo que ven los sensores del coche en tiempo real.
La oficina más cómoda del mundo

Vista lateral del Mercedes-Benz Clase S
Si tienes la suerte de ir sentado atrás, la experiencia es de primera clase. Mercedes ofrece una configuración de "oficina rodante" con pantallas de 13,1 pulgadas, videoconferencias integradas y un aislamiento acústico que convierte el habitáculo en un búnker de silencio.
Y como el confort es la obsesión de Mercedes, han introducido innovaciones que suenan a ciencia ficción, como los cinturones de seguridad calefactables o un sistema de ventilación digital que ajusta los flujos de aire automáticamente. Todo está pensado para que te bajes del coche más descansado de lo que entraste.
Motores para todos los gustos (y bolsillos)

Parte trasera del Mercedes-Benz Clase S 2026
En un movimiento que agradecerán los puristas, Mercedes mantiene una oferta mecánica muy variada. Tenemos desde eficientes motores diésel y gasolina de seis cilindros hasta un V8 biturbo para los que buscan potencia bruta. Por supuesto, la electrificación es clave, con versiones híbridas enchufables que prometen autonomías eléctricas cercanas a los 100 kilómetros, ideales para entrar en las zonas de bajas emisiones en modo cero ruido.
El nuevo Clase S estará disponible para pedidos a partir del 30 de enero de 2026, con un precio de partida que arranca en los 121.356 euros para la versión diésel de acceso. Un precio alto, sí, pero es lo que cuesta conducir el futuro hoy.