Su secreto es la "megafundición": el nuevo SUV de Volvo promete 810 km de autonomía y carga "a velocidad de gasolina"
La marca sueca promete 810 km de autonomía y recarga ultrarrápida con una arquitectura de 800 V que busca competir directamente con el BMW iX3 en el segmento de SUV eléctricos de gama media
Volvo ha confirmado que el EX60, su nuevo SUV eléctrico de tamaño medio, llegará con hasta 810 km de autonomía según ciclo WLTP y capacidad de recuperar 340 km en 10 minutos conectándose a un cargador de 400 kW. La marca lo presenta el 21 de enero en Estocolmo y lo hace apoyándose en tres pilares técnicos: arquitectura SPA3 de 800 V, batería integrada directamente en la carrocería y megafundición para aligerar peso.
La cifra de autonomía supera la del BMW iX3 y coloca al EX60 como el Volvo eléctrico con mayor alcance de la historia de la marca. Los 810 km corresponden a homologación WLTP, que siempre entrega cifras más optimistas que el uso real, pero el dato marca un salto notable respecto a la generación anterior. El modelo llega en un momento donde la adopción del coche eléctrico avanza a ritmos muy diferentes según el país, con casos extremos como Noruega frente al frenazo comercial que atraviesa el resto de Europa.
800 voltios, megafundición y cerebro de NVIDIA




El salto técnico más relevante está en duplicar el voltaje del sistema eléctrico. Frente a los 400 V habituales en la mayoría de eléctricos, este modelo sube a 800 V, lo que permite mover más energía en menos tiempo sin sobrecalentar los componentes. La ventaja directa: recargas más rápidas y menos desgaste de la batería a largo plazo.
Volvo calcula que con un cargador de 400 kW puedes recuperar 340 km en 10 minutos. La infraestructura de carga rápida todavía no cubre todo el territorio de forma homogénea, pero la base técnica del EX60 permite aprovechar al máximo los puntos más potentes cuando los encuentres.
La batería cambia de enfoque con un diseño cell-to-body, que elimina el bastidor independiente y coloca las celdas directamente integradas en la estructura del coche. Menos peso, más rigidez y mejor aprovechamiento del espacio interior. Para gestionar la carga, Volvo utiliza algoritmos de Breathe Battery Technologies que ajustan en tiempo real cómo recibe energía la batería según la temperatura exterior, lo que permite mantener velocidades de carga altas incluso con frío.
El EX60 es el primer Volvo fabricado con megafundición, una técnica que sustituye cientos de piezas soldadas por grandes componentes de aluminio fundidos de una sola vez. Tesla lleva años aplicándola, y Volvo la incorpora ahora para reducir peso y mejorar la rigidez del chasis. La marca también mantiene su colaboración con NVIDIA para integrar plataformas de gestión de sensores y cámaras, como ya hizo con el ES90.
Volvo todavía no ha confirmado precios oficiales ni fecha exacta de llegada a concesionarios en España, aunque la presentación del 21 de enero debería aclarar ambos puntos. El EX60 llega para competir directamente con el BMW iX3 y plantarle cara al resto de SUV eléctricos de gama media-premium, un segmento donde la batalla se libra tanto en autonomía como en velocidad de recarga.