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¡Que nadie os engañe! La Comisión Europea renueva al fin sus etiquetados energéticos, y aquí os presentamos todos sus detalles.

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No cabe duda de que estaban obsoletas, así que a nadie le sorprenderá que desde esta misma semana las etiquetas energéticas de la Comisión Europea evolucionen para adaptarse a los tiempos, describiendo ahora mucho mejor la eficiencia y rendimiento de los electrodomésticos y dispositivos electrónicos que encontramos en tiendas europeas.

Y es que sí amigos, tal y como nos contaban los compañeros de La Vanguardia, la práctica totalidad de los dispositivos electrónicos vendidos en la actualidad poblaban ya la categoría A desvirtuando por completo el funcionamiento de las etiquetas, que dicen adiós por fin al A++, A+++ y demás denominaciones “modernas” para ceñirse ahora a criterios más lógicos.

Nuevas etiquetas energéticas Comisión Europea

La Comisión Europea renueva sus certificaciones energéticas y también el etiquetado… ¡Ya era hora!

La nueva normativa ha entrado en vigor desde el pasado 1 de marzo, así que si vais a comprar hoy una nevera o cualquier otro electrodoméstico de última hornada ya deberíais ver ya el nuevo etiquetado, con la salvedad de los dispositivos que estuvieran en stock anteriormente en las tiendas.

En su caso, se habilita un período de gracia y los retailers tendrán hasta el final de este mismo año 2021 para vender equipos con etiquetado antiguo, sin necesidad de nuevas certificaciones aunque con la posibilidad de que convivan ambas etiquetas.

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Así es el nuevo etiquetado energético de la Comisión Europea

Lo más importante es que por fin se simplifica la escala entre las letras A y G sin duplicidades ni simbología asociada, certificando los dispositivos desde los más eficientes hasta los más gastones respectivamente, y englobándolos además en un semáforo de colores que remarcará cuán ecológico es cada dispositivo que estemos viendo.

Las nuevas clasificaciones se otorgarán con métodos de ensayo revisados, más modernos y adecuados, con mediciones más efectivas respecto al uso real de cada electrodoméstico o cada producto en nuestros hogares.

En un principio, la idea es ofrecer al cliente una fotografía real de cómo funcionará el dispositivo, en una estrategia similar a la que se sigue ahora con los nuevos ciclos de medición de consumos en automóviles, que evolucionan desde el NEDC menos realista hasta los WLTP o EPA mucho más ajustados a entornos reales. También le haría buena falta a la DGT rediseñar sus etiquetas, sí…

Nuevas etiquetas energéticas Comisión Europea

Así explica la Comisión Europea cómo funcionan sus nuevas etiquetas energéticas para dispositivos electrónicos.

En todo caso, como ya habréis visto, el etiquetado es similar y ya conocido, con el mismo formato de pegatina blanca y el semáforo energético bien visible e identificable, sumando además datos importantes según el tipo de dispositivo analizado como el nivel de ruido, las temperaturas de funcionamiento o las capacidades de carga, entre un largo etcétera de características básicas.

La información es ahora más limpia para evitar equívocos, que es de lo que se trata, y además se incorporan nuevas tecnologías como un código QR que permitirá disponer de toda la información de cada aparato simplemente apuntando con la cámara de nuestro smartphone. También se incorporan unas escalas en los folletos, con el fin de que podamos identificar fácilmente qué máximos y mínimos existen en cada tipo de dispositivo.

La información se presentará ahora mucho más limpia, ampliando los detalles no sólo con la eficiencia energética y su semáforo, sino también con otros datos de uso real de cada electrodoméstico. Además, se han endurecido los criterios y no existe ningún dispositivo de clase A actualmente.

Quizás la parte más curiosa es precisamente que la Comisión Europea se ha cubierto las espaldas endureciendo las clasificaciones, por lo que en un principio no va a existir ningún dispositivo con certificación de clase A para dejar en manos de los fabricantes el ganarse con innovación y evolución este honor.

Un detalle que hará que algún electrodoméstico actual con certificación A+++ se vaya directo a la clase B o a la clase C, si es que no cumple ahora con los criterios objetivos del nuevo etiquetado.

Toda la información estará obviamente disponible online en el sitio web de la European Product Database for Energy Labelling, que es además a dónde apuntarán los QR, así que ahí mismo podéis encontrar cualquier dispositivo con su certificación energética y su etiqueta correspondiente con el resto de detalles importantes.

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