A pesar de estar ya en 2020, un estudio revela que la gente sigue siendo reacia al 5G

Última actualización el 14/03/2020 a las 11:01

El 5G es una de esas tecnologías que supuestamente iban a revolucionar el mundo. Redes más robustas, mayor alcance, mayor descarga de datos… todo eran ventajas respecto a su predecesor, el 4G.

La realidad es que a fecha de hoy el 5G no es lo que nos esperábamos. Como bien dijo un representante de Nokia en su momento, el 5G que estamos viendo ahora mismo no es más que un “LTE con zapatos nuevos”.

5g

Sin embargo el 5G ha venido de perlas a las marcas de teléfonos que han visto en este tipo de tecnología la excusa perfecta para encarecer sus productos en 2020.

Por mismo de aquí a cinco años la mitad de los teléfonos serán 5G o eso dicen algunos estudios.

Porque otros analistas también dicen que el 5G solo sirve para presumir.

Parece que no nos ponemos de acuerdo…

El 5G divide a la sociedad: más vale malo conocido que bueno por conocer

Galaxy

Hay un dicho español perfecto para el reciente estudio realizado por la GSMA (una organización londinense de operadores móviles y compañías relacionadas): más vale malo conocido que bueno por conocer.

¿Qué quiere decir esto? Que a pesar de todos los meses y casi años que llevamos escuchando acerca de las bondades del 5G y de lo maravilloso que va a ser todo cuando esta tecnología llegue a nuestras vidas, que nadie nos toque el 4G por favor.

Porque el ser humano es reacio a los cambios. Si algo funciona, no me lo toquéis.

Los consumidores europeos, japoneses y estadounidenses no tienen prisa por decirle adiós al 4G. En China en cambio hasta el 70% de los encuestados señalaron su intención de pasarse al 5G cuanto antes, de ahí que firmas como realme manifestarán que a partir de ahora solo fabricarán terminales 5G en el país asiático.

Pero, ¿por qué somos reacios a abandonar el 4G? Muchos usuarios reconocieron no saber realmente mucho sobre las supuestas bondades del 5G más allá de que contarían con una velocidad de descarga mayor.

Nada de de que las redes tendrían más alcance, que habría una mejor calidad y por supuesto, que el 5G permitiría nuevas formas de innovación.

Pero ojo, que el desconocimiento del público no es el único obstáculo que tendrá que sortear el 5G.

30 millones de estadounidenses siguen utilizando el 3G y esto es muy importante.

¿Qué hacer con esta gente que ni siquiera hace uso de una tecnología tan extendida como el 4G? ¿Les cortan las redes y las antenas? ¿Les migran a otras tarifas más caras? La migración al 5G no solo será lenta, sino también costará mucho dinero y si un país como Estados Unidos tiene problemas con esto… ¿qué no tendrán el resto?

En definitiva no todo es tan maravilloso como nos lo pintan. Vale, cada vez habrá mas teléfonos con 5G pero… ¿quién lo utilizará? ¿Le podremos sacar realmente el máximo provecho? Por todo esto es normal que seamos reacios al 5G no solo por el desconocimiento, sino también por el temor de que nos quieran vender lo mismo que ya tenemos pero con otro envoltorio y por supuesto, mucho más caro.