Elon Musk ha desvelado la nacionalidad de los usuarios de X: está desatando el caos

La nueva función de X que muestra el país de origen de cada cuenta ha destapado redes de troles pro-Trump operadas desde fuera de Estados Unidos

Elon Musk ha desvelado la nacionalidad de los usuarios de X: está desatando el caos
La etiqueta de ubicación en X ha revelado perfiles que se presentaban como votantes estadounidenses, pero publican desde países como Nigeria, Bangladés o Tailandia
Publicado en Redes sociales
Por por Sergio Agudo

X ha activado una función que muestra el país o región desde donde se gestiona cada cuenta, y ha destapado decenas de perfiles que se presentaban como usuarios estadounidenses pro-Trump pero que en realidad operan desde Nigeria, Bangladés, Europa del Este o el Sudeste Asiático. La medida, impulsada por el jefe de producto Nikita Bier como herramienta contra la desinformación, ha confirmado lo que muchos investigadores llevaban meses denunciando.

TechXplore detalla que la propia plataforma reconoce que los datos pueden no ser exactos, ya que pueden verse afectados por viajes, mudanzas o el uso de VPN. Aun así, ha servido para confirmar sospechas sobre operaciones coordinadas de influencia política en la red social de Musk.

Qué ha destapado la función

Lo más llamativo son las cuentas de la órbita MAGA y "America First" cuya ubicación real no coincide con su perfil. Un análisis de NewsGuard atribuye a estas cuentas pro-Trump operadas desde el extranjero 31 afirmaciones falsas en los últimos 15 meses, muchas sobre supuesta corrupción demócrata. El patrón se repite: perfiles que simulaban ser votantes estadounidenses difundiendo contenido político polarizador desde otros continentes.

Investigadores que ya habían denunciado redes de "mujeres independientes pro-Trump" con fotos robadas de modelos europeas ahora confirman que muchas están en Tailandia y vinculadas a Myanmar, gracias al campo de ubicación. X ha eliminado algunas cuentas impostoras muy populares, como un supuesto "fan account" de Ivanka Trump con un millón de seguidores cuya ubicación aparecía en Nigeria y que difundía mensajes islamófobos y antiinmigración.

Los críticos alertan de que mostrar ubicaciones puede poner en riesgo a disidentes en regímenes autoritarios, aunque X asegura que en países "donde hablar tiene consecuencias" solo se mostrará la región y hay opciones de privacidad. Desde X reconocen que la función ha salido con "aristas" y prometen mejoras, incluyendo una actualización para rozar el 99,99 por ciento de precisión, según Bier.

Y todo esto después de que X despidiese a la mitad del equipo de ingeniería encargado de combatir operaciones de influencia, spam y contenido ilegal, con la idea de sustituir parte de ese trabajo por inteligencia artificial. Los expertos en desinformación señalan que la función pone el foco en actores pagados que inflaman debates sensibles para generar polémica y audiencia, en un entorno donde operan intereses de Rusia, China y creadores oportunistas.

Las consecuencias no se limitan a la desinformación política. Los cambios implementados por Musk han empujado a la comunidad científica a buscar alternativas, según varios estudios recientes que documentan el deterioro del ecosistema académico en la plataforma. Esta migración forma parte de un movimiento más amplio de usuarios descontentos con la dirección de X.

El contexto es especialmente delicado porque las redes sociales están en el centro del debate político estadounidense. El Gobierno estadounidense enfrenta sus propias contradicciones en este terreno, manteniendo presencia en plataformas que considera problemáticas mientras debate su regulación. El éxodo de usuarios se ha acelerado en las últimas semanas, con picos de registro en plataformas alternativas que responden directamente a cada nueva polémica de X.

Queda por ver si los sistemas de IA que X quiere implementar podrán sustituir a los equipos humanos despedidos. La función de ubicación ha cumplido su objetivo de exponer operaciones de influencia, pero también ha abierto un debate sobre los límites entre transparencia y seguridad en un momento donde la desinformación coordinada se ha convertido en problema de primer orden para las plataformas.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!