El próximo Galaxy S26 Ultra será todavía más caro, y la culpa la tendrá Qualcomm
Una filtración apunta a chips Snapdragon de 2 nm con versiones muy desiguales en precio y prestaciones, lo que podría encarecer todavía más los móviles Ultra
Qualcomm vuelve a tensar el precio de la gama alta Android con una filtración que apunta directamente a los modelos Ultra. La próxima hornada de chips de 2 nm incluiría una variante claramente más cara, pensada para exprimir memoria y gráficos al máximo. Si se confirma, móviles como el Galaxy S26 Ultra podrían volver a subir de precio... encareciendo aún más dispositivos que tienen, de por sí, precios casi prohibitivos.
El contexto no es nuevo, pero sí más agresivo. La serie Snapdragon 8 ya se partió en dos el año pasado, separando modelos Elite y no Elite. Ahora, la segmentación iría un paso más allá, reservando el silicio más completo solo para los terminales más caros, mientras el resto de flagships se conformaría con una versión recortada para evitar que la factura se dispare.
Cuando el salto de nodo también se nota en la caja
La información la recoge Android Authority citando al filtrador Digital Chat Station, una fuente habitual en el ecosistema Android. Según esa filtración, Qualcomm estaría preparando dos SoC fabricados en 2 nm por TSMC, identificados como SM8975 y SM8950, ambos pensados para sustituir a la generación actual basada en 3 nm.
El SM8975 sería la pieza más ambiciosa. Soportaría memoria LPDDR6, una GPU completa y caché íntegra, tres elementos que elevan el rendimiento sostenido, pero también el coste del chip. La LPDDR6, en particular, ofrece más ancho de banda y mejor eficiencia, aunque llega en un momento de precios altos que complica su adopción masiva incluso en la gama premium.
Frente a él, el SM8950 actuaría como alternativa de contención. Renunciaría a parte de ese equipamiento para abaratar el conjunto, algo clave para flagships que no quieren cruzar cierto umbral psicológico de precio. La arquitectura de CPU filtrada, con un esquema 2+3+3, sugiere que la diferencia no estará solo en potencia bruta, sino en cuánto cuesta mantenerla.
Este planteamiento encaja con lo visto recientemente. El Snapdragon 8 Elite Gen 5 ya marcó distancias dentro de la gama alta, mientras el Snapdragon 8 Gen 5 quedó como opción más equilibrada. El salto a 2 nm dispara el coste y añade presión en un mercado que quizá está empezando a exigir demasiado a los consumidores.
El factor memoria termina de cerrar el círculo. Combinar el SM8975 con LPDDR6 podría inflar aún más el precio final de los modelos Ultra, obligando a algunos fabricantes a valorar configuraciones con LPDDR5 o LPDDR5X si el chip lo permite. La filtración no confirma decisiones cerradas, pero dibuja un escenario claro de costes al alza.