Crees que "pasas" de la IA, pero la usas a diario: Samsung revela que el 90% de los usuarios depende de algoritmos sin saberlo
Una encuesta de Samsung demuestra que la inteligencia artificial ya está integrada en funciones tan cotidianas como la cámara, el teclado o las notificaciones. Y sí: tú también la usas
Seguro que has escuchado a más de una persona decir que pasa olímpicamente de la inteligencia artificial, que eso no va con él… mientras su móvil desbloquea la pantalla con su cara, mejora automáticamente las fotos, filtra los correos por temáticas y le sugiere respuestas rápidas en Teams. Quizás no utiliza ChatGPT ni genera imágenes con Nano Banana, pero no puede vivir sin ella, y ahora está demostrado. Según los datos recogidos por Samsung, el 90 % de los usuarios utiliza funciones basadas en IA en su teléfono sin ser consciente de ello.
La compañía, que ha compartido los resultados en su sala de prensa, llegó a esta conclusión tras una encuesta realizada a 2.000 adultos en Estados Unidos. El dato más revelador no es solo el nivel de uso, sino el desfase entre lo que creemos y lo que hacemos realmente: solo el 38 % de los encuestados sabía que estaba utilizando IA en su día a día, y más de la mitad aseguraba no usarla en absoluto. Pero cuando se les mostraba una lista concreta de funciones, el 84 % reconocía emplearlas de forma habitual.
La IA ya lleva tiempo controlando tu móvil, pero no la llamabas así
Para muchos usuarios, la inteligencia artificial sigue estando asociada a algo demasiado avanzado y complejo, casi futurista. Sin embargo, cuando bajamos al terreno práctico, aparece en gestos tan cotidianos que resultan casi invisibles. Estos son los ejemplos más claros que recoge la encuesta de Samsung:
- Alertas meteorológicas inteligentes (42 %)
- Filtrado de llamadas y spam (35 %)
- Autocorrección del teclado (34 %)
- Asistentes de voz (26 %)
- Brillo automático de la pantalla (25 %)
- Funciones de cámara como el modo noche (19 %)
- Recuerdos y presentaciones automáticas en la galería (20 %)
Es decir, no hablamos de un futuro hipotético, sino de decisiones que ya están mediadas por algoritmos de IA: qué foto aparece destacada en tu galería, qué correo acaba en la carpeta de spam o incluso qué notificación considera el sistema que es urgente. Al fin y al cabo, la IA no está sustituyendo al usuario, sino moldeando la experiencia sin que él tenga que pensar en ello.
Galaxy AI y la carrera silenciosa por la adopción masiva
Samsung lleva años preparando este terreno para una integración progresiva. Según sus propios datos, Galaxy AI ya está presente en más de 400 millones de dispositivos en todo el mundo, y alrededor del 80 % de los usuarios de móviles Galaxy ha probado alguna de sus funciones de inteligencia artificial, con más de dos tercios utilizándolas de forma regular.
¿La clave? Cómo se ha introducido. No se trata de imponer una revolución brusca de IA, sino integrarla poco a poco en pequeñas mejoras prácticas. Primero fueron los algoritmos que optimizaban la batería, luego el procesado computacional de la cámara, más tarde las sugerencias inteligentes y, ahora, llegan funciones más visibles como la traducción en tiempo real, la edición generativa de imágenes o los asistentes contextuales. El resultado es que muchos usuarios han adoptado la IA sin necesidad de aprenderla y, todavía mejor, sin sentir que la estaban usando.
El verdadero cambio: de herramienta puntual a compañera digital
La moraleja es clara: la IA móvil está dejando de ser una función para convertirse en una capa permanente de la experiencia digital. Más allá de las cifras, la encuesta revela que los usuarios valoran sobre todo que la tecnología les ahorre tiempo, simplifique tareas, mejore sus capacidades y se adapte a sus hábitos. Por ello, Samsung habla de un futuro más conversacional, personalizado y consciente del contexto.
La pregunta ya no es si usamos inteligencia artificial o no: la usamos todos y a diario. La diferencia es si somos conscientes de hasta qué punto estos algoritmos están influyendo en nuestras decisiones cotidianas. Cuando el móvil mejora tus fotos sin tú tocar nada, silencia llamadas sospechosas y corrige mensajes y ajusta el brillo de la pantalla al caer la noche, la IA está trabajando para ti. Pero lo hace tan bien que casi ni te das cuenta.