Sony WF-1000XM6, análisis: el rey del silencio ha vuelto para reclamar su trono

Tras tres años de espera, Sony renueva sus auriculares estrella. Hemos viajado hasta Bélgica para conocerlos, probarlos y descubrir si siguen siendo la referencia absoluta o si la competencia les ha comido la tostada

Sony WF-1000XM6, análisis: el rey del silencio ha vuelto para reclamar su trono
Los auriculares Sony WF-1000XM6, dentro de su estuche de color negro / Fotografía de Christian Collado
Publicado en Sony

En el mundo de la tecnología de consumo, hay nombres que se asocian directamente con los referentes de cada categoría. Uno de ellos es, indudablemente, la serie 1000X de Sony. Desde que la compañía japonesa decidió que iba a dominar el mercado de la cancelación de ruido, cada lanzamiento se ha convertido en un evento canónico para la industria. No es para menos. Si hablamos de su línea de auriculares true wireless, los WF-1000X M3 cambiaron las reglas del juego, los XM4 refinaron la fórmula hasta la extenuación y los XM5 demostraron que se podía hacer todo más pequeño sin perder calidad.

Pero han pasado tres años desde la última renovación de esta familia de dispositivos. Y en tecnología, tres años son una eternidad.

Durante este tiempo, la competencia no se ha quedado quieta. Apple, Samsung, Bose y Huawei han lanzado productos increíbles que han acortado la distancia con el líder. Por eso, cuando Sony me invitó a viajar al legendario Daft Studio en Bélgica (un estudio de grabación residencial perdido en medio de un bosque, donde se han cocinado discos históricos) para conocer la sexta iteración de sus auriculares, sabía que la apuesta tenía que ser alta. No bastaba con "un poco más de batería" o "un estuche más pequeño". Sony tenía que dar un golpe sobre la mesa.

He pasado las últimas dos semanas conviviendo con los Sony WF-1000XM6. Los he usado en aviones, gimnasios, oficinas y el silencio de mi casa. He escuchado mis discos de referencia hasta la saciedad. Y ya os adelanto algo: si pensabais que la cancelación de ruido había tocado techo, estabais muy equivocados.

+ Pros

  • En calidad de sonido siguen siendo referencia, muy lejos del resto de rivales
  • El diseño se ha refinado. Ahora son más modernos y ergonómicos
  • La cancelación de ruido activa es impresionante. Una experiencia que vale la pena probar al menos una vez en la vida
  • Excelente autonomía

- Contras

  • Siguen siendo menos cómodos que sus rivales
  • 300 euros son muchos euros para unos auriculares true wireless
95Sobre 100

Ficha Técnica de los Sony WF-1000XM6

Sony WF-1000XM6
Especificaciones
SonidoDynamic Driver X de 8.4 mm. Hi-Res Audio Wireless, DSEE Extreme, 360 Reality Audio
ProcesadoresProcesador Integrado V2 + Procesador de Cancelación de Ruido HD QN3E
ConectividadBluetooth 5.4, soporte para LDAC, AAC, SBC, LC3, multipunto, Google Fast Pair
Cancelación de ruidoANC adaptativo en tiempo real (Dual Noise Sensor)
Modo transparencia mejorado
BateríaHasta 8 horas (con ANC) / 12 horas (sin ANC). 24 horas adicionales con el estuche.
OtrosAlmohadillas de espuma viscoelástica intercambiables, USB-C, carga inalámbrica Qi
Fecha de salida12 de febrero de 2026
Precio de salida300 euros

Precio de los Sony WF-1000X M6 y dónde comprarlos

300 euros. Ese es el precio de venta oficial de los Sony WF-1000X M6. Solo existe una variante, disponible en dos colores: gris y negro. Están disponibles a través de la tienda online oficial de Sony, así como a través de otros canales de distribución autorizados.

Diseño y construcción: la búsqueda del equilibrio

Parte superior del estuche

Parte superior del estuche de los Sony WF-1000XM6 / Fotografía de Christian Collado

Sony tiene una filosofía de diseño muy particular. A diferencia de Apple, que mantiene una línea estética casi inmutable durante años, los japoneses no tienen miedo a borrar y empezar de nuevo. Los WF-1000XM6 son la prueba de ello.

Lo primero que llama la atención es el estuche de carga. Olvidad la forma redondeada y algo inestable de la generación anterior. Sony ha escuchado a los usuarios y ha rediseñado la caja con una base y una tapa planas. ¿Qué significa esto? Que ahora el estuche se mantiene de pie con más facilidad. Puede parecer un detalle menor, absurdo incluso, pero en el día a día cambia la experiencia. Ponerlo sobre una base de carga inalámbrica es ahora mucho más intuitivo, y dejarlo sobre la mesa junto al portátil da una sensación de orden que antes no tenía.

El material elegido es un plástico con un acabado mate y gomoso. En mi unidad de color negro, el tacto es exquisito, muy "premium" y suave, alejándose del plástico duro y brillante de otros competidores. Sin embargo, hay un pero: es un imán para la grasa. A poco que tengas los dedos algo húmedos, dejarás tu huella marcada para la posteridad. Es el precio a pagar por esa textura tan agradable.

Un detalle que me ha encantado es la bisagra. Es metálica y contrasta a la perfección con el negro profundo del resto del cuerpo. No tiene holguras, el cierre es magnético y contundente, y transmite esa sensación de durabilidad que esperas en un producto de 300 euros.

Los auriculares: grandes, potentes y... ¿cómodos?

Primer plano de los auriculares

Primer plano de los auriculares Sony WF-1000XM6 / Fotografía de Christian Collado

Al abrir el estuche, nos encontramos con los auriculares. Sony sigue fiel a su formato de "botón" o "judía", rechazando la tendencia de mercado de usar "bastones" (como los AirPods o los Galaxy Buds3 Pro).

Extraerlos es ahora mucho más sencillo. El diseño interno del estuche deja más espacio para meter los dedos y hacer pinza, solucionando una de las quejas más recurrentes de los XM5, que a veces parecían estar pegados con superglue a los imanes.

El cuerpo del auricular es grande. No nos engañemos. Aunque Sony ha refinado las líneas y ha utilizado ese mismo acabado mate gomoso para mejorar el agarre en la oreja, siguen siendo unos dispositivos voluminosos. Albergar toda esa tecnología (drivers de 8,4 mm, procesadores, baterías, 8 micrófonos) requiere espacio físico.

Y aquí entramos en el terreno más subjetivo de cualquier análisis de auriculares: la ergonomía.

Las almohadillas siguen siendo de esa espuma de poliuretano viscoelástica (memory foam) propietaria de Sony. No son de silicona. Tienes que apretarlas un poco con los dedos antes de introducirlas en el oído para que se expandan dentro y sellen el canal.

Su gran ventaja, es que el aislamiento pasivo es brutal. Incluso con los auriculares apagados, ya sientes que el mundo exterior baja el volumen.

No obstante, la presión en el canal auditivo con estos auriculares es mayor que con la silicona. Y se degradan. Tras dos años y medio con los XM5, sé que estas almohadillas acaban agrietándose y ensuciándose mucho más rápido que las tradicionales.

En mi experiencia personal durante estas dos semanas, he tenido una relación de amor-odio con el ajuste. Con el oído izquierdo, perfecto. Ni se mueven, ni molestan. Con el oído derecho, sin embargo, me ha costado encontrar la posición exacta. He probado los cuatro tamaños incluidos en la caja (SS, S, M, L) y, aun así, tras sesiones de tres o cuatro horas, empiezo a notar una ligera molestia en el cartílago.

No son los auriculares más cómodos del mercado. Ese título lo siguen ostentando opciones más pequeñas y ligeras como los LinkBuds S o los AirPods Pro. Pero son los más cómodos dentro de la categoría de pesos pesados. Si tienes orejas pequeñas, te recomiendo encarecidamente que intentes probártelos antes de comprarlos.

¿Son resistentes al agua y al sudor?

Sí, cuentan con certificación IPX4. Esto significa que soportan salpicaduras de agua desde cualquier dirección y, por supuesto, el sudor. Puedes usarlos para entrenar en el gimnasio o salir a correr (si te ajustan bien) sin miedo a que se estropeen, pero no son sumergibles. Nada de ducharse con ellos ni meterse en la piscina.

Calidad de sonido: una experiencia única

Sony WF-1000XM6 en color blanco

Los auriculares, en color gris / Fotografía de Christian Collado

Llegamos al plato fuerte. El sonido.

Durante el viaje a Bélgica, tuvimos la oportunidad de charlar con Michael Romanowski, ingeniero de masterización ganador de varios Grammy. Nos explicó cómo trabajó codo con codo con los ingenieros de Tokio para afinar el perfil sonoro de los XM6. Su obsesión no era "más bajo", sino "más verdad".

Y vaya si lo han conseguido.

El corazón de estos auriculares es el nuevo Dynamic Driver X de 8,4 mm. Es un transductor más grande y capaz que en la generación anterior, gestionado por una dupla de procesadores: el V2 y el QN3E. Sobre el papel, muchos números y siglas. En el oído, magia.

El perfil de sonido de Sony siempre ha tendido a ser cálido, con unos graves presentes. En los XM6, ese carácter se mantiene, pero se ha refinado hasta el extremo. Los graves ahora tienen una mayor textura. Puedes sentir la vibración de la cuerda de un contrabajo, no solo el "boom". Hay una rapidez en la respuesta de las frecuencias bajas que evita que emborronen los medios.

Para probarlos a fondo, recurrí a mi lista de reproducción de referencia en Tidal y activé el códec LDAC en mi smartphone Android (un OPPO Find X9 Pro).

La prueba de fuego fue el disco "Trench" de Twenty One Pilots. La línea de bajo inicial suena con una autoridad y una profundidad que te hace vibrar el cráneo, pero cuando entra la voz de Tyler Joseph y los sintetizadores, todo ocupa su lugar. La separación instrumental es lo que más me ha impactado. Con otros auriculares, en los estribillos densos donde suenan batería, bajo, voz y efectos, todo tiende a comprimirse en una masa de sonido. Con los XM6, puedes cerrar los ojos y señalar mentalmente dónde está cada instrumento. Es como pasar de ver una película en 1080p a verla en 4K HDR. He descubierto matices, coros de fondo y arreglos de percusión en canciones que llevo años escuchando y que antes habían pasado desapercibidos.

Los agudos son cristalinos, sin llegar a ser molestos. Es un sonido que no fatiga, que te invita a subir el volumen un puntito más solo para disfrutar de los matices.

¿Soportan audio espacial o 360?

Sí, son totalmente compatibles con 360 Reality Audio de Sony y cuentan con seguimiento de la cabeza (Head Tracking). Si usas servicios como Tidal o Amazon Music que soportan este formato, la experiencia es muy inmersiva. Al girar la cabeza, la fuente de sonido se mantiene fija en el espacio, como si estuvieras frente a unos altavoces reales. Para películas y conciertos en directo, es espectacular.

Cancelación de Ruido: el silencio absoluto existe

Estuche de los Sony WF-1000XM6 en la ventanilla de un avion

La experiencia con la cancelación de ruido activa es increíble. Sobre todo, en aviones y otros lugares muy ruidosos / Fotografía de Christian Collado

Si el sonido es de 9,5, la cancelación de ruido es de 10. Y me quedo corto.

Sony lleva años liderando este apartado, pero con los XM6 han dado un salto que yo creía imposible por limitaciones físicas. El nuevo Procesador de Cancelación de Ruido HD QN3E, trabajando en conjunto con los 4 micrófonos por auricular (8 en total, un aumento significativo respecto a la generación anterior), crea una burbuja de aislamiento que asusta.

La prueba de fuego fue el vuelo de vuelta de Bruselas a Madrid. En la ida llevé los XM5 para tener la referencia fresca. El ruido del motor del avión, ese zumbido grave y constante, desaparecía casi por completo con los XM5. Pero con los XM6, la supresión se extiende a frecuencias más altas.

Las voces de los pasajeros, el llanto de un bebé a tres filas de distancia, el carrito de las bebidas... todo se atenúa hasta convertirse en un rumor lejano, casi imperceptible. Es capaz de anular frecuencias medias-altas con una eficacia que no había visto (u oído) nunca.

En la oficina o en casa, el resultado es igual de impresionante. Estoy escribiendo estas líneas tecleando en un teclado mecánico con switches azules a poco más de cuarenta centímetros de mi cabeza. Con los XM6 puestos y la música a un volumen bajo (30%), el sonido desaparece por completo. Es una herramienta de productividad brutal.

El modo transparencia, refinado

Comparativa de auriculares

Las diferencias estéticas con respecto a los WF-1000X M5 son notables / Fotografía de Christian Collado

Históricamente, el modo transparencia (o sonido ambiente) era el talón de Aquiles de Sony frente a Apple. Los AirPods Pro y los Galaxy Buds Pro de Samsung siempre sonaban más naturales, como si no llevaras nada.

Sony ha tomado nota. El modo transparencia de los XM6 es mucho más natural que antes. Ya no suena "robotizado" ni amplifica en exceso el ruido blanco de fondo. Puedes mantener una conversación perfectamente sin quitarte los auriculares y tu propia voz suena menos "oclusiva" (ese efecto de hablar con los oídos tapados) gracias a una gestión inteligente de los micrófonos internos. ¿Es mejor que el de Apple? Diría que están en un empate técnico, lo cual es un elogio enorme para Sony.

Software y funciones: potencia sin control...

App de los Sony WF1000XM6

Pantalla principal de la app Sound Connect de los Sony WF-1000XM6 / Fotografía de Christian Collado

La aplicación Sony Sound Connect (antes conocida como Headphones Connect) es el centro de mando. La app es completísima. Puedes ajustar el ecualizador de 10 bandas (sí, ahora son 10, más el Clear Bass), configurar el 360 Reality Audio, analizar la forma de tu oreja, configurar el asistente de voz, gestionar el multipunto... Hay tantas opciones, tantos menús y submenús, que para el usuario medio puede resultar abrumador.

Sin embargo, hay funciones nuevas que merecen mucho la pena.

Una de mis favoritas es lo que yo llamo el "Modo Cafetería" (técnicamente Background Music Effect). Esta función procesa el audio para que suene como si viniera de unos altavoces situados en la habitación, no directamente dentro de tu canal auditivo. "Aleja" el sonido.

Al principio pensé que era una tontería. ¿Para qué quiero que suene "peor"? Pero me equivoqué. Para trabajar es una maravilla. Te permite escuchar música de fondo durante horas sin la fatiga auditiva que produce tener la fuente de sonido pegada al tímpano. Hace que la música acompañe, en lugar de invadir. Se ha vuelto imprescindible en mis mañanas de redacción y organización.

Controles y conectividad

Modo musica de fondo

El modo de escucha "Música de fondo" es uno de los añadidos más interesantes de esta generación / Fotografía de Christian Collado

Los controles táctiles en la superficie de los auriculares son grandes, precisos y responden bien. Un toque, dos toques, tres toques, mantener pulsado... lo clásico. Además, Sony ha mejorado la respuesta para que no haya toques fantasma al ajustarte el auricular o con el pelo largo. Sin embargo, sigo echando de menos la posibilidad de deslizar para el volumen, una carencia derivada de la falta de "bastón" físico.

La conexión Bluetooth 5.4 es una roca. No he sufrido ni un solo corte o micro-interrupción en dos semanas, ni siquiera en zonas saturadas de interferencias como estaciones de tren o cruces con semáforos, gracias a la antena más grande. El Multipunto funciona a la perfección: estoy escuchando música en el ordenador, me entra una llamada al móvil y los auriculares cambian de fuente automáticamente. Una vez cuelgo, la música vuelve. Sin tocar nada. Así es como debe funcionar la tecnología.

¿Qué tal es la calidad de las llamadas?

Aquí también hay mejora. Sony utiliza sensores de conducción ósea para detectar cuándo estás hablando por la vibración de tu mandíbula y aislar tu voz del ruido exterior, junto con una IA mejorada para la cancelación de ruido en llamadas. En llamadas desde la calle con viento, mis interlocutores me decían que me escuchaban claro, aunque un poco "procesado". En interiores, la calidad es excelente. No es un micrófono de estudio, pero para reuniones de Teams o llamadas, cumplen con nota.

Batería: autonomía para aburrir

Estuche de color negro

La carga se puede realizar a través del puerto USB-C, o de manera inalámbrica con cualquier base compatible con Qi / Fotografía de Christian Collado

En este apartado, Sony cumple lo prometido. La marca anuncia 8 horas con cancelación de ruido activada. En mis pruebas, con el volumen al 60-70% y usando LDAC (que consume más), he rondado las 7 horas y media. Si desactivas el ANC, puedes llegar a las 12 horas, una barbaridad.

El estuche ofrece dos cargas completas adicionales, lo que nos da un total de unas 24 horas de autonomía real. Además, la carga rápida es salvaje: 5 minutos en el estuche te dan para 60 minutos de reproducción. Perfecto para ese momento de pánico antes de salir de casa cuando te das cuenta de que están muertos.

La carga inalámbrica Qi funciona bien, y el nuevo diseño plano del estuche hace que sea mucho más fácil encontrar el punto dulce en la base de carga.

Mejores alternativas a los Sony WF-1000XM6

El mercado de los 300 euros es un campo de batalla. Si los Sony no te convencen, estas son las mejores opciones que puedes mirar:

1. Google Pixel Buds Pro 2

Google Pixel Buds Pro 2

Si tienes un Pixel o eres un fanático de la integración con Google Assistant, estos son los tuyos. Son mucho más pequeños y cómodos que los Sony. Tienen el chip Tensor A1 que hace maravillas con la IA. Pierdes en calidad de sonido pura y en cancelación de ruido extrema, pero ganas en comodidad y funciones inteligentes.

2. Samsung Galaxy Buds3 Pro

Samsung Galaxy Buds3 Pro

La opción natural para usuarios de Samsung. Su diseño con "bastón" divide opiniones, pero la calidad de sonido es fantástica y la integración con el ecosistema Galaxy es total. Su cancelación de ruido es buena, pero está un escalón por debajo de la de Sony.

3. HUAWEI FreeBuds Pro 4

HUAWEI FreeBuds Pro 4

Si buscas la mejor relación calidad-precio en la gama alta. Su sonido es sorprendentemente bueno gracias al sistema de doble driver y su ANC es muy competente. Ergonómicamente son muy cómodos. Pierdes la compatibilidad con algunos códecs si no tienes un móvil Huawei y la app a veces es un engorro de instalar.

Conclusión: ¿vale la pena el Sony WF-1000XM6?

Interior del estuche

Los auriculares, colocados en el interior de su (renovado) estuche de carga / Fotografía de Christian Collado

Llegamos al final del viaje. 300 euros. Es mucho dinero por unos auriculares.

Si me preguntas si son perfectos, la respuesta es no. Su ergonomía, condicionada por el tamaño y las almohadillas de espuma, no es para todo el mundo. Si tienes las orejas pequeñas o sensibles, pueden llegar a ser un problema. Además, las almohadillas, aunque aíslan de maravilla, tienen una vida útil más corta que las de silicona.

Pero si el ajuste no es un impedimento para ti, no tengo ninguna duda: los Sony WF-1000XM6 son los mejores auriculares True Wireless que el dinero puede comprar hoy.

Sony ha conseguido mejorar lo que parecía inmejorable. La calidad de sonido ha ganado en detalle, textura y escena sonora hasta niveles que emocionan, gracias al trabajo de ingenieros de primer nivel. La cancelación de ruido ha cruzado una frontera nueva, silenciando frecuencias que antes se colaban. Y todo ello en un paquete con una batería excelente, una conectividad robusta y un diseño más maduro.

Son un producto para quien busca la excelencia. Para quien quiere cerrar los ojos en un vagón de metro atestado y transportarse al centro del estudio de grabación. Para quien necesita silencio para trabajar en el caos. Si valoras el silencio y la música por encima de todo, cada euro que cuestan está justificado. Los XM6 no son solo una renovación. Son una declaración de autoridad. Otra más.

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