"Cambiar la mentalidad es más difícil que enseñar la habilidad": despidió al 80% de su plantilla por rechazar la IA y el tiempo le ha dado la razón
El CEO de IgniteTech despidió a cientos de empleados que rechazaron su plan de formación masiva en IA y dos años después presume de haber cerrado 2024 con récord en ingresos operativos y productos listos en cuatro días
En 2023, Eric Vaughan, CEO de IgniteTech, sustituyó casi al 80% de la plantilla después de que cientos de empleados rechazaran un plan de formación masiva en inteligencia artificial. La empresa invirtió el 20% de su masa salarial en reciclaje, instauró los "AI Monday" y reorganizó toda la estructura para que cada división reportara al área de IA.
La noticia nos llega desde Fortune, donde Vaughan reconoce que cambiar mentalidades fue más duro que añadir habilidades. Los "AI Monday" prohibían cualquier actividad ajena a proyectos de IA: nada de llamadas comerciales, nada de presupuestos. Ventas, marketing, finanzas e ingeniería debían participar sin excepción. Muchos empleados dijeron "no voy a hacer esto" y fueron despedidos.
El lunes que rompió la empresa por la mitad
La resistencia fue masiva. Algunos trabajadores llegaron al sabotaje activo, lo que derivó en despidos fulminantes. Vaughan no se disculpa: defiende que necesitaba gente que ya creyera en la IA, no obligar a cambiar a quienes no lo hacían. Creó el puesto de chief AI officer y reorganizó la estructura para que todas las divisiones reportaran a esa área, forzando el intercambio de conocimiento.
El enfoque contrasta con el de otras empresas. Ikea promueve un modelo que automatiza tareas, no puestos, liberando tiempo para trabajo de mayor valor humano. Klarna ha reducido su equivalente de agentes de atención al cliente de 3.000 a 2.200 tras lanzar un asistente con IA. Pero el gran espejismo de la IA generativa en las empresas sigue siendo la norma: la mayoría de despliegues fracasan.
Los resultados, al menos sobre el papel, parecen darle la razón a Vaughan. A finales de 2024, IgniteTech había lanzado dos soluciones de IA pendientes de patente y cerró el año con cerca del 75% de beneficios operativos sobre ingresos de nueve cifras; una cifra ridículamente alta. Vaughan presume de que la empresa construye productos listos para clientes en cuatro días, algo que califica de impensable con la estructura anterior.
Pero este caso también ejemplifica cómo la narrativa de "amenaza existencial" justifica reestructuraciones brutales. Vaughan afirma que literalmente todas las empresas se enfrentan a una amenaza existencial si no se adaptan a la IA, una declaración que recuerda a Vinod Khosla, uno de los hombres más ricos del mundo, quien asegura que la IA reemplazará el 80% de los empleos. El porcentaje de plantilla sustituida en IgniteTech coincide exactamente con esa cifra.
Un informe de Writer, plataforma de IA empresarial, revela que uno de cada tres trabajadores reconoce haber saboteado activamente el despliegue de IA en su empresa. El porcentaje sube al 41% entre millennials y generación Z. Las formas de sabotaje incluyen negarse a usar herramientas de IA, generar resultados de baja calidad o evitar la formación. Casi la mitad de las empresas admite haber dejado a los empleados solos para averiguar cómo usar la IA.
De hecho, un estudio de Jabra y la LSE pronostica que hablar con la IA será lo normal antes de 2030, pero IgniteTech ha optado por un modelo de sustitución masiva que prioriza la velocidad sobre la gestión del cambio. Vaughan reconoce que no recomienda a otras empresas copiar su estrategia, pero insiste en que lo volvería a hacer.
La pregunta es si los trabajadores despedidos fallaron por incompetencia o simplemente se negaron a participar en un experimento corporativo desmedido. Vaughan lo tiene claro: no puedes obligar a la gente a cambiar si no cree. Por eso, en lugar de invertir más en formación, contrató a quienes ya compartían su visión. La respuesta del mercado dirá si tenía razón o si simplemente cambió un problema por otro.