China reparte robots para crear la primera liga de combate entre androides: los premios serán millonarios
El T800 demuestra que los robots ya pueden pelear como auténticos expertos en artes marciales
Últimamente los robots no paran de ser noticia. Tras la presentación del robot humanoide Moya, ahora a través de Engineering Interesting nos hemos enterado de que este año se celebrará la primera liga de combate entre androides. Bajo el nombre Ultimate Robot Knockout Legend (UKRL), promete ofrecer un espectáculo sin igual. Como anticipo, han lanzado un breve tráiler en YouTube.
En un principio, los equipos participantes no tendrán que pagar nada ni poner su robot. China ha decidido que esta competición sea abierta, permitiendo que todos los equipos utilicen el avanzado modelo T800 de la empresa EngineAI de forma gratuita. El premio para el ganador es un cinturón de oro valorado 10 millones de yuanes (unos 1,2 millones de euros), una cifra que deja claro que el país asiático se toma muy en serio su liderazgo en la robótica de última generación.
Una forma de acortar los tiempos de aprendizaje y mejorar la tecnología más rápidamente
La verdadera estrella del espectáculo será el robot T800, una máquina diseñada específicamente para pelear que ya ha dejado a más de uno con la boca abierta en redes sociales por su agilidad. No estamos ante el típico robot torpe que se cae al intentar caminar. Este modelo está construido con un chasis de aluminio aeroespacial que lo hace ligero y, a la vez, increíblemente duro, por lo que puede aguantar el ritmo de un combate real. Por cierto, lleva incorporado un sistema de refrigeración activa en las articulaciones de las piernas y una batería de litio de estado sólido que ofrece una autonomía de hasta 4 horas. Lo más impresionante es verlo en acción: puede soltar patadas laterales o marcarse giros aéreos de 360 grados con una gran fluidez.
Para saber dónde está el rival, viene equipado con una especie de "sentidos digitales" que combinan sensores LiDAR de 360 grados y varias cámaras. Esto le permite procesar lo que ocurre a su alrededor en milésimas de segundo, manteniendo el equilibrio y esquivando ataques casi como si tuviera reflejos humanos. La temporada de 2026 de la UKRL va a ser, en la práctica, el examen definitivo para este robot. Se pondrá a prueba no solo el software, sino la resistencia real de piezas críticas como los tendones de las manos y los motores, que son capaces de generar una fuerza brutal para ejecutar todo tipo de maniobras y golpes.
Lo que realmente hay detrás de este torneo es una jugada estratégica muy inteligente por parte de China. Al regalar los robots a los participantes, están permitiendo que empresas pequeñas y universidades que no tienen presupuestos millonarios se metan de lleno en la investigación y el desarrollo. Según los expertos, probar estos prototipos en un entorno de combate real acelera los tiempos de aprendizaje muchísimo más que cualquier simulación de laboratorio. Es una forma muy eficaz de descubrir fallos y mejorar la tecnología un 30 % más rápido de lo habitual. La Ultimate Robot Knockout Legend (UKRL) es una competición que se alargará hasta finales de 2026.