El salón va arriba y la cama abajo: el extraño diseño "del revés" de esta casa prefabricada tiene todo el sentido del mundo
La distribución invertida de esta tiny house no es un capricho estético: es una forma inteligente de aprovechar la altura, la luz y cada metro cuadrado
En el mundo de las casas prefabricadas y las tiny houses, donde cada decisión suele estar dictada por la falta de espacio, todavía hay proyectos capaces de sorprender. No por ser más pequeña ni más extravagante, sino por plantearlo todo al contrario de lo habitual: aquí, el dormitorio está abajo y el salón arriba. Una distribución que a priori puede parecer rara, pero que en la práctica resulta sorprendentemente lógica.
El modelo se llama Wilhite y es obra de Indigo River Tiny Homes, un estudio estadounidense especializado en viviendas compactas hechas a medida. La casa se apoya sobre un remolque de cuello de cisne de tres ejes, con casi 12 metros de largo y 2,6 metros de ancho. No es precisamente diminuta para los estándares del sector, pero sí lo bastante compacta como para poder circular sin permisos especiales, algo clave en este tipo de construcciones.
Así es la casa prefabricada Wilhite, con dormitorio en la planta baja






Nada más entrar, el acceso desemboca directamente en la cocina, que actúa como centro neurálgico de la vivienda. Lejos del típico "rincón funcional", aquí es un espacio protagonista, luminoso y bien equipado: lavavajillas, horno, placa de cuatro fuegos y un frigorífico con cajones, además de una encimera de acero inoxidable con fregadero integrado. El almacenamiento está muy bien resuelto, con armarios por todas partes, una despensa extraíble y hasta una mesa extensible que se guarda cuando no se usa, uno de esos detalles que marcan la diferencia en una casa pequeña.




A un lado de la cocina se sitúa el dormitorio principal, en la planta baja. Y aquí empieza a entenderse el sentido del diseño "al revés". Al bajar la zona de descanso, se gana altura real para moverse de pie, algo que muchas tiny houses sacrifican cuando colocan la cama en un altillo. La habitación cuenta con cama queen size con almacenaje, armarios empotrados y un detalle poco habitual: un televisor instalado en el techo, que se despliega para verlo cómodamente desde la cama.




Al otro lado se encuentra el baño, separado por una puerta corredera y con un acabado contemporáneo que no escatima en equipamiento: ducha con mampara de cristal, lavabo, inodoro y lavadora-secadora integrada. Todo compacto, pero sin sensación de estrechez.
Un salón elevado que permite algo poco común: dos lofts extra
El salón o cuarto de estar, en cambio, se eleva. Se accede por unas escaleras con espacio de almacenamiento y ofrece una zona más abierta y polivalente, con televisor de pared, chimenea eléctrica y un escritorio plegable que permite trabajar desde casa sin invadir el resto del espacio. Además, esta distribución libera sitio para algo poco común en este tipo de viviendas: dos lofts adicionales, uno pensado como gran armario y otro que puede funcionar como dormitorio extra o trastero.




La casa prefabricada Wilhite ya se ha vendido y su precio no se ha hecho público, pero su planteamiento deja clara una idea: darle la vuelta a la casa no es un capricho estético, sino una forma inteligente de vivir mejor en pocos metros cuadrados. A veces, cambiar el orden de las cosas es justo lo que hace que todo encaje, y en este caso es lo que más sentido tiene.