Esta pequeña casa tiene encanto y espacio suficiente para dos y puedes llevártela donde quieras
Timbercraft lanza la Ynez, una microcasa de hasta 7,3 metros que apuesta por el diseño rústico y la movilidad total para parejas nómadas
Timbercraft Tiny Homes acaba de lanzar la Ynez, una casa diminuta sobre ruedas que lleva su estética de cabaña a un tamaño mucho más manejable. Con esta idea pretenden convencer a quienes necesitan una vivienda móvil fácil de remolcar sin complicaciones. Han dejado de lado los formatos gigantescos para centrarse en la agilidad de los desplazamientos por carretera.
La noticia llega desde New Atlas, donde vemos que esta estructura se apoya en un remolque de doble eje para buscar estabilidad. Al recortar metros, el fabricante intenta quitarse de encima el estigma de las casas pesadas y difíciles de mover. Es un planteamiento que busca simplificar la vida nómada con lo justo y necesario.
Un refugio comprimido con demasiadas sombras














La Ynez se vende en longitudes de 6 y 7,3 metros, unas dimensiones que para el mercado estadounidense son casi de juguete. El exterior usa madera tratada y un tejado metálico, buscando aguantar el tipo a la intemperie. Tiene un porche frontal minúsculo y un cajón de almacenaje externo, accesorios pensados para estirar la utilidad de una planta minúscula.
Por dentro la cosa es espartana y el salón ofrece un espacio muy justo para el día a día. La cocina lleva un fregadero, dos fuegos a gas y frigorífico, una dotación calcada a la de esta vivienda ultra compacta para dos personas. Todo está apretado para cumplir con lo básico, aunque la comodidad parece sacrificada por el tamaño.
El dormitorio principal está en un altillo donde solo puedes estar agachado debido a la poca altura. El baño es minúsculo e incluye ducha con inodoro de descarga, una configuración que ya hemos visto en otras casas sobre ruedas para parejas. El segundo altillo es poco más que una estantería grande para guardar algunos bultos.
Este diseño permite que la Ynez funcione como una opción para escapadas o vida nómada en pareja. Al ser más ligera que otras casas prefabricadas de mayor volumen, su principal ventaja es la libertad de movimiento que ofrece. Es una solución pensada para quienes priorizan el estilo rústico y la facilidad de transporte por encima de la amplitud.
La Ynez queda bien en las fotos, pero falla al esconder detalles sobre su aislamiento o autonomía. Comparada con modelos residenciales más serios, esta microcasa parece más un capricho visual que una vivienda operativa. La idea de comprimir el catálogo suena bien, pero la falta de transparencia técnica deja demasiadas incógnitas como para tomársela en serio ahora mismo.